Los Reyes, el presidente y la vicepresidenta del Gobierno, Pedro Sánchez y Carmen Calvo, el lehendakari, Iñigo Urkullu, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Maslaska, han inaugurado martes el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria. "Es un proyecto pionero en Europa llamado a ser un referente internacional para la visibilidad de las víctimas del terrorismo, de su memoria y su dignidad", ha afirmado Felipe VI.
También han asistido 26 representantes de asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo, entre ellas, la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), cuyo presidente, Tomás Caballero, ha intervenido en la inauguración, en la que el Rey ha asegurado que las víctimas son "uno de los pilares éticos" de la democracia y, junto a la ley, representa un elemento fundamental para evitar "cualquier legitimación o justificación del terrorismo" y que no se vuelva a repetir el dolor causado a sus víctimas.
"La memoria es imprescindible para preservar la verdad, la dignidad y la justicia", ha proclamado Felipe VI en la inauguración, junto a la Reina Letizia.
La creación de este centro fue acordada en abril de 2014 cuando el Gobierno decidió que Vitoria fuera la sede del Centro Memorial, un proyecto enmarcado en la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo. Su creación fue pactada por los gobiernos central y vasco en 2012 pero el proyecto estuvo parado por discrepancias en torno al diseño y el enfoque de lo que debía ser como recuerdo y homenaje a las víctimas del terrorismo.
El propósito de este memorial se recogió en el documento de firma del acuerdo de 24 de enero de 2012: "No olvidar el pasado, el sufrimiento y el terrible daño que el terrorismo ha causado a nuestra sociedad nos permitirá construir una sociedad más libre y tolerante".
El memorial se divide en cuatro espacios expositivos. El primero se centra en la historia del terrorismo en España, con referencia a ETA, los GAL, el Batallón Vasco Español, los Grapo, entre otros, así como a atentados yihadistas.
Otro apartado se refiere a los terroristas y su entorno, un tercero se centra en la respuesta policial, judicial, social y política a la violencia y el último está dedicado al recuerdo de las víctimas.
Uno de los elementos expositivos del memorial es una reproducción a escala real del zulo en el que ETA mantuvo secuestrado durante 532 días, entre 1996 y 1997 al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara en una nave industrial en Arrasate.