En plena polémica por la concesión de los indultos a los separatistas condenados por sedición, el Gobierno asume una nueva cesión a los independentistas catalanes y abre la puerta a que el líder de ERC, Oriol Junqueras, forme parte de la mesa de diálogo entre el Ejecutivo central y el Govern.
Así lo ha dado a entender la ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, quien ha asegurado este martes que, por ahora, no se ha planteado la presencia de ninguna persona concreta que no fueran quienes ostentan las respectivas responsabilidades de gobierno. "Pero habrá que ver si una vez que se retome después de la reunión bilateral entre el presidente del Gobierno y Pere Aragonés, se pudiera plantear", ha añadido, dejando abierta así la puerta a la posible presencia de Junqueras.
Sí ha insistido en que, tal y como ha avanzado Pedro Sánchez, la idea es que haya primero una reunión entre el presidente del Gobierno y el de la Generalidad tras la investidura de Aragonés, y más adelante se convocaría la mesa de diálogo.
Por tanto, como ni siquiera tiene fecha ese encuentro, Montero ha considerado "absolutamente prematuro y especulativo" hablar sobre la posible presencia de Junqueras, uno de los líderes independentistas que podría beneficiarse del indulto del Ejecutivo. "Hoy no está encima de la mesa. Paso a paso las cosas se irán abordando en la medida que se vayan produciendo. Soy poco dado a especular con cuestiones que ni siquiera sé si se van a plantear", ha añadido.
En esa línea, fuentes del Gobierno han insistido en que no tiene sentido hacer comentarios sobre esa presencia, pero han dudado de que realmente sea propuesto Junqueras como uno de los integrantes por parte del Govern o de que, incluso, él quiera formar parte de la mesa de diálogo. La ministra ha aprovechado para insistir en la total disposición del Gobierno al diálogo para facilitar la convivencia.
La portavoz de ERC, Marta Vilalta, instó el lunes al Gobierno a retomar "lo más pronto posible" esa mesa, que sólo se reunió una vez en febrero de 2020 antes de quedar aparcada por la pandemia de coronavirus, y dijo que a su partido le gustaría incluir en ella a Junqueras.
La respuesta a esa posible concesión de los indultos en los partidos secesionistas ha sido dispar. Mientras la portavoz de JxCat, Miriam Nogueras, ha pedido al Gobierno que "deje de mercadear con los presos", en el PDeCat, Ferran Bel, ha valorado "el gesto" del Ejecutivo de abrirse a la concesión de indultos a los presos independentistas catalanes.
Nogueras, muy clara, ha considerado que el indulto es "un gesto del Gobierno de lavado de cara, de maquillaje" y ha precisado que oficialmente no saben nada, solo lo que se publica en los medios de comunicación sobre este asunto: "Es una anomalía democrática, que no pasa en ningún otro país donde haya independentismo, que se conozcan los gestos por los medios de comunicación... Para nosotros la solución global es la independencia de Cataluña, la amnistía, que los exiliados regresen".
Bel, sin embargo, ha indicado a los exdirigentes socialistas que se oponen a los indultos e, incluso, piden una votación interna, que no recuerda que hubiera ninguna petición similar cuando se indultó al general Armada y a otros condenados del 23F. Ha señalado que para su formación la solución para Cataluña sería la amnistía y el referéndum, pero no serán ellos quienes "quiten valor" al gesto del Gobierno con los indultos.
En cuanto a si los presos deberían expresar arrepentimiento, ha manifestado que ellos no han pedido explícitamente el indulto y que "no se debe exigir más que lo que establezca la ley".