La manipulación del Gobierno resulta cada día más burda. El argumento habitual de los ministros para justificar el indulto de los presos por el 1-O es poner en solfa “la foto de Colón”. En la sesión de control de esta semana, Carmen Calvo, en lugar de contestar a las preguntas de la oposición sobre la indigna decisión de Pedro Sánchez, acusó al PP de asistir junto a Vox a la manifestación de este domingo. Ni siquiera recurrió a las ampulosas expresiones del jefe del Ejecutivo sobre “la magnanimidad” y otras cursiladas.
Ocurre, sin embargo, que Unión 78, la Asociación fundada por Rosa Díez y Fernando Savater ha sido la que ha convocado la manifestación para protestar por la excarcelación de los políticos que intentaron dar un golpe de Estado, de aniquilar la democracia española y descuartizar la unidad de España. Los mismos políticos que ahora se disponen a celebrar una mesa de diálogo con el Gobierno de Sánchez para buscar una añagaza legal que les permita celebrar un “referéndum pactado”; esto es, inconstitucional. Y hay que temerse lo peor.
Ningún partido del centro derecha debería tener complejos de la foto de Colón. Menos aún, cuando Pedro Sánchez está a punto de posar con Oriol Junqueras, uno de los protagonistas del intento del golpe de Estado, con quien copresidirá la mesa de diálogo. Los manifestantes de este domingo van a clamar contra los verdaderos enemigos de la democracia española. Los que preparan una ofensa al Estado de Derecho al anular la ejemplar sentencia del Tribunal Supremo.