El ataque a la Jefatura Superior de Policía de Barcelona por parte de radicales independentistas tras la Diada ha despertado un profundo malestar entre los sindicatos policiales, que afean al Gobierno su "pasividad" ante lo que consideran un ataque a las intituciones del Estado.
La Unión Federal de la Policía (UFP) ha señalado en un comunicado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras los incidentes registrados frente al edificio de Via Laietana.
Los concentrados lograron desmontar parte de las vallas que protegían el acceso al edificio de Jefatura, algunas de las cuales arrojaron contra la línea policial. Además fueron lanzados botes de humo y arrojados distintos objetos.
La UFP condena el ataque, por el que han sido detenidas dos personas acusadas de arrojar objetos, pintura, botes de humo, vallas y vaciar un extintor contra los Mossos. Según el sindicato, el Gobierno y Marlaska son "responsables" de la situación por su actitud "políticamente cobarde".