Traducción de Julieta Lionetti. Edhasa. Barcelona, 2022. 477 páginas. 25 €.
Por Jorge Pato García
Ya con su anterior novela, Invasores del Norte, Alex Rutherford nos adentró en el imperio de los mogoles y en todo el esplendor que alcanzó entre los siglos XV y XVI. La gran acogida y el enorme Éxito de ventas que obtuvo con ese volumen ofrece una buena muestra del interés que despertó la calidad narrativa que desplegó en esa novela en concreto y en su obra en general.
En esta segunda entrega de la saga avanzamos una generación. Si en la anterior teníamos a Babur como emperador que trataba de mantener el legado recibido y el peso que tenía la historia sobre sus espaldas, en esta ocasión Humayun es el protagonista. En el año 1530, concretamente en Agra (lugar donde ahora se encuentra erigido el Taj Mahal) es coronado como segundo emperador mogol, y en consecuencia recibe todo un caudal de riquezas y de gloria acompañado de un imperio que manejar, dominar y por supuesto extender. Volveremos a ser testigos del peso que tienen la historia y los antepasados, apareciendo nuevas referencias al mítico Tamerlán.
Pero además de encargarse de mantener el imperio recibido y tratar de acrecentarlo, las mayores luchas serán internas, como ocurre casi siempre fruto de la envidia y la codicia. Sus hermanos van a conspirar contra él ya que le consideran indigno del nombramiento, además de verle como un enclenque invalidado para ser comandante del gran ejército de los mogoles.
En estas luchas intestinas, en un tiempo tan cruel como el siglo XVI, y tan convulso, no tienen como único peligro la permanencia o no en un trono, puesto que esto implicaría nada más que arrebatar poder. Lo más importante y por lo que tendrá que pelear Humayun es por salvar su propia vida y librarse de todos los peligros que le acechan. Será una guerra sin cuartel en la que no pueden hacerse concesiones puesto que implicarían la muerte.
Hacer ficción de esta parte de la historia no es una tarea menor, pero Rutherford lo consigue de forma magistral. Sin perder el hilo de los acontecimientos históricos y reales, así como de los personajes, su narrativa nos hace embarcarnos en una aventura histórica relacionada con uno de los imperios menos conocidos y tratados en la literatura occidental.