La Semana Santa se acerca y con ella la costumbre de tomar torrijas. Este dulce elaborado a base de pan, huevos, leche o vino y azúcar -con múltiples versiones- es un emblema de la cuaresma y está más de moda que nunca. Muchos establecimientos madrileños se disputan el honor de servir la mejor. Desde la tradicional de La Mallorquina o La Duquesita a las innovaciones de la cocina fusión de Dabiz Muñoz, la torrija es un postre de larga tradición que sigue reinventándose a día de hoy.
Aunque su origen no está del todo claro, sí se han encontrado referencias a postres con una elaboración similar que datan del siglo XV. Los ingredientes que se utilizan en su elaboración son muy básicos y accesibles, y existen muchas versiones según la zona de España, e incluso en otros países como Portugal, Francia o Alemania. Además, se trata de un postre muy saciante y calórico, por lo que tendría sentido que formara parte de la dieta en épocas de carencia de otros alimentos. También como alimento para ayudar a la recuperación de las mujeres después de dar a luz, por su fácil digestión y alto aporte de energía.
El obrador madrileño Pan.Delirio elabora sus torrijas a base de masa de su premiado Roscón de Reyes, y las hornea en lugar de freirlas. El jurado del concursor ACYRE (Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid) y el IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario) acaban de reconocer al obrador con el primer pruesto a la mejor torrija tradicional.
Las torrijas se pueden degustar en su cafetería instalada en el nuevo Gourmet Experience de El Corte Inglés de Castellana, y adquirir y reservar en sus obradores madrileños de Juan Bravo 21, Profesor Waksman 8 y Naranjo 7. Se venden al peso a 24 euros el kilo.
Entre las tradicionales, se encuentra la torrija de La Mallorquina. Su propuesta que mantiene su receta de todo la vida, que comienza con la elaboración de un briox o brioche exclusivamente para sus torrijas, amasado y horneado en el obrador.
Por tres euros la unidad, se pueden disfrutar estas torrijas a base de rebanadas de pan cortadas a mano y bañadas en leche aromatizada con canela y ralladura de limón natural; pasadas por huevo batido; fritas en aceite de oliva y, finalmente, cubiertas por azúcar y canela 100% Ceilán, esta receta garantiza, según explica La Mallorquina “un sabor único y una textura suave, fina y jugosa”.
Otra de las emblemáticas de la capital de España está en el hotel Santo Mauro. Disfrutar de este delicioso postre de Semana Santa es aún más placentero en un entorno como el restaurante y jardín de este emblemático hotel de lujo de la capital.
Elaborada con pan brioche artesano, frita en mantequilla francesa para, posteriormente, bañarla en azúcar. En su presentación, se acompaña de helado de vainilla casero y crumble de canela. Una delicia que podrá degustarse en el hotel por 10€.
El emblemático postre de Semana Santa se incorpora a la carta de La Duquesita en su versión más tradicional.
Elaboradas por Oriol Balaguer, el maestro pastelero mantiene la receta original y presenta su propuesta con pan artesanal de masa briox, infusionadas con leche y especias, fritas con huevo y bañadas en azúcar y canela. Una propuesta con aroma de naranja y limón que cuesta 2,40 euros la unidad.
Dabiz Muñoz no ha querido ser menos y también se ha apuntado a la fiebre por las torrijas. El chef venderá en el Club del Gourmet de El Corte Inglés su versión del dulce bajo la marca GoXo.
Las de Muñoz vienen preparadas en una caja con dos torrijas y dos salsas por el precio de 11 euros, y participan del estilo fusión del cocinero, ya que están infusionadas en leche y miso. Muy habitual en la cocina japonesa el miso es una pasta de granos de cereal fermentado.
En cuanto a las salsas, tampoco dejarán a nadie indiferente, ya que una de ellas es una salsa de chocolate con especias mexicanas y la otra es una salsa de leche y cítricos.