"Siento una inmensa admiración por él, como jugador y como entrenador. Nos gustaría mucho tener en el campeonato francés a un deportista y a un entrenador de este talento, que fue capaz de ganar tres grandes Copas de Europa, torneo que codiciamos mucho para nuestros clubes (...) Espero, por la influencia de la Ligue 1 y por Francia, que vuelva y entrene a un gran club francés. Sería estupendo. Mi papel es decir que Francia es una gran nación en el deporte y en el fútbol, que hay muchas personas que aman a este deporte. Y es importante para nosotros que los mejores profesionales que hemos formado, que a veces han brillado a nivel internacional, puedan volver", ha desarrollado Emmanuel Macron sobre el interés del PSG en contratar a Zinedine Zidane.
El presidente de Francia, como hizo con Kylian Mbappé, iniciaba de este modo una maniobra de presión en torno al entrenador que ha brillado con luz propia en esta década de dominio europeo del Real Madrid. Estas palabras del jefe del Elíseo llegaron en el momento de mayor intensidad de las informaciones que señalaban negociaciones entre la directiva catarí del Paris Saint-Germáin y el técnico marsellés. Desde el país galo se aventuraban incluso a asegurar que el trato estaba muy cerca, con lo que Mauricio Pochettino -con contrato vigente en la entidad del Parque de los Príncipes- debía apresurarse a hacer las maletas.
Pero con los días se ha desinflado el soufflé. La animosidad que parte de las aficiones del Olympique de Marsella -rival encarnizado del PSG y equipo del que es seguido Zidane- y del equipo merengue -que todavía no ha supurado la 'traición' de Mbappé- desplegaron contra la mencionada operación contractual que acabaría con 'Zizou' en París ha finalizado este martes. En esta fecha ha hablado el presidente emiratí del club parisino, Nasser Al-Khelaifi. Lo ha hecho en el acólito medio 'Le Parisien', en un repaso de la actualidad que, por supuesto, ha abarcado también el asunto de Zidane.
"Me encanta (Zidane), era un jugador fantástico y tenía una clase increíble. Y también es un entrenador genial, con tres títulos de la Liga de Campeones. Pero te diré una cosa: nunca hemos hablado con él, ni directa ni indirectamente. Muchos clubes están interesados en él, también varias selecciones nacionales, pero nunca hemos hablado con él. Y cuando digo 'nosotros' me refiero al PSG. Yo soy el presidente del PSG y nunca he negociado nada con él", ha declarado el dirigente catarí. Y ha añadido esto: "Una cosa son los sueños y otra la realidad (...) Soñar más grande es bueno, pero hoy debemos ser realistas y ya no queremos tantos lujos". Nada de ir a por el entrenador francés de moda.
Sin embargo, Al-Khelaifi, que ha querido transmitir la idea de que "debemos volver a ser humildes", ha obviado en su argumentación que las decisiones no las toma él. La última palabra le corresponde al Emir de Catar, Hamid Al-Thani, y éste habla con Zidane por vía telefónica y se ha reunido varias veces, personalmente, con él para intentar convencerle de fichar por el PSG. Se tiene constancia de las dos intentonas realizadas in situ en diciembre de 2021. Y se ha deslizado que la pasada semana todavía apretaba el Emir. Por más que el presidente del club de fútbol parisino quiera imponer otra versión.
De esta manera se ha cerrado uno de los culebrones mediáticos del verano futbolístico. Ahora, el Paris Saint-Germáin está negociando para contratar al actual entrenador del Niza, Christophe Galtier. Según ha publicado el diario 'L'Équipe', falta todavía que lleguen a un pacto con Pochettino para la rescisión de su contrato. El argentino y su cuerpo técnico tienen estipulado un finiquito que pasaría de los 15 millones de euros si les despiden antes de la finalización de su contrato, y en esas se encuentran los contables de un club que en este curso ha acumulado entre 200 y 300 millones de euros en pérdidas. Y que en julio añadirán el nuevo sueldo de Mbappé a su balance financiero.
Así pues, el delantero estrella que ha hecho creer a Florentino Pérez más de un año en su llegada al Santiago Bernabéu se descubre, a estas alturas, desprovisto de dos de las promesas que Catar le ofreció para renovar con el PSG. Según ha trascendido, el pacto le entregaba más poder en la toma de decisiones del equipo al futbolista nacido en Bondy, amén de incorporar como director deportivo a Luis Campos, uno de sus principales valedores cuando irrumpió en el Mónaco. Y le pusieron sobre la mesa dos nombres más: Zinedine Zidane -uno de sus ídolos de la infancia- y Aurélien Tchouaméni -pieza fundamental para afrancesar al vestuario con jugadores de un perfil menos pomposo-.
El mediocentro que ha despuntado en la Ligue 1 y ya ha sido titular con la selección de Francia -a sus 22 años- recibió varias llamadas de Mbappé, con la intención de convencerle. Pero, como él mismo ha reconocido, le dijo que no a sus propuestas y le aclaró que su sueño es defender la camiseta merengue. Con esa puerta cerrada, aceleraron los parisinos para nublar a Zidane, si bien tampoco lo lograron. 'Zizou' sigue con el objetivo de convertirse en seleccionador nacional de su país, ante la posible marcha de Didier Deschamps tras el Mundial de 2022. Y no hay nada que le haga cambiar de idea. Ni siquiera los petrodólares o la presión que puedan ejercer varios presidentes de la República francesa.