Opinión

El Parlamento Europeo se preocupa

ORIENT EXPRESS

Ricardo Ruiz de la Serna | Domingo 10 de julio de 2022

Esta semana el Parlamento Europeo ha aprobado, con 324 votos a favor, 155 en contra y 38 abstenciones, una resolución en la que pide incluir el derecho al aborto en el artículo 7 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea añadiendo que "toda persona tiene derecho a un aborto seguro y legal". El texto aprobado incluye todos los tópicos del abortismo a ambos lados del Atlántico; por ejemplo, la reivindicación del derecho a acceder a servicios de aborto seguros, legales y gratuitos.

Esta resolución es un caso notable de la eficacia del lobby abortista en el Parlamento Europeo. Se trata de sentar las bases de la legislación abortista a partir de una mentira: la inexistencia del niño abortado. GrégorPuppinck, presidente del European Centre forLaw&Justice, ha señalado a las principales organizaciones dedicadas a promover el aborto en Occidente a través, entre otras cosas, de acciones de influencia en la Eurocámara tendentes a difundir esta mentira. Los países de la UE y la propia Unión están sometidos.

Naturalmente, la primera de esas organizaciones es la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo especializado de las Naciones Unidas. El Parlamento Europeo asume las directrices de la OMS y, entre ellas, están las relativas al aborto: “es fundamental que la Unión y sus Estados miembros sigan progresando en la garantía del acceso a una asistencia al aborto segura, legal y oportuna, de conformidad con las recomendaciones y los elementos de prueba de la Organización Mundial de la Salud”. En esas directrices, señala Puppinck, han trabajado diversos expertos que, a su vez, están comprometidos con diversas organizaciones abortistas como la SocietyofFamilyPlanning& SFP ResearcherFund, PartnersforReproductiveJustice, elPopulation Council y el Center forReproductiveRights.

El Parlamento Europeo está preocupado. Como la sentencia Dobbs v. Jackson Women'sHealthOrganization del Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha revocado la doctrina de la sentencia Roe vs. Wadedeclarando que el aborto no es un derecho de rango constitucional, la Eurocámara teme que esto pueda “envalentonar” (esa es la expresión que utiliza) a los movimientos provida en el Viejo Continente. Menciona, expresamente a algunos países cuyas políticas provida le resultan inquietantes: Polonia, Malta, Eslovaquia, Croacia e incluso Italia, donde considera que “el acceso al aborto también se está erosionando”.

Es reconfortante saber que los abortistas están inquietos porque eso significa que la causa de la vida avanza. Algún día recordaremos este tiempo terrible en que Europa se traicionó a sí misma y nos costará comprender cómo fue posible tanta confusión moral y tanta injusticia. De esto se trata a fin de cuentas: no hay muerte más injusta que la del concebido no nacido, muerto en el vientre de su madre sin posibilidad alguna de defenderse.

Sin embargo, es necesario seguir en la brecha. El abortismo todavía es mayoritario entre los diputados europeos. El Grupo Popular Europeo está dividido en esta materia. El grupo Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (atención al nombre) y el grupo RenewEurope, donde está Ciudadanos, están directamente entregados a las directrices que emanan del lobby abortista. Resiste el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, donde los eurodiputados de Vox destacan en su defensa de la vida y la familia con Margarita de la Pisa Carrión a la cabeza.

En realidad, en toda Europa las organizaciones provida se están organizando precisamente porque hay mucho que hacer. En este sentido, encuentros como CPAC-ConservativePoliticalActionConference-, que se celebró en Budapest el pasado mes de mayo, sirven como catalizadores y dinamizadores de una acción política que, en nuestro continente -ya se ve- resulta imprescindible.