El danés Jonas Vingegaard ha dado este miércoles un golpe de efecto en el Tour de Francia, con una victoria en la cima del Granon, de categoría especial, que le ha permitido arrebatar el maillot amarillo al esloveno Tadej Pogacar, mientras que el colombiano Nairo Quintana ha sido segundo.
El subcampeón de la pasada edición atacó al ganador de las dos últimas a falta de menos de 5 kilómetros de meta y puso en evidencia las debilidades que el esloveno no había mostrado en los dos últimos años.
Al término de una etapa en la que el Jumbo de Vingegaard acosó desde el primer kilómetro al líder, el danés, de 25 años, logró su primer triunfo de etapa en el Tour, por delante de un Quintana que entró a un minuto.
Pogacar, con el rostro descompuesto tras un brutal desfallecimiento, entró en meta a 2.51 del danés, por lo que ahora es tercero de la general, a 2.22 del nuevo maillot amarillo, por detrás del francés Romain Bardet, que acabó tercero en la meta a 1.10 y que aventaja en seis segundos al esloveno.
Cuarto es el británico Geraint Thomas, ganador en 2018, a 2.26 del líder, mientras que Quintana se coloca quinto a 2.37, por delante del también británico Adam Yates, a 3.06.
El español Enric Mas no pudo seguir el ritmo de los mejores y entró a más de 8 minutos en meta, por lo que ahora es décimo de la general a 9.29.
El danés Jonas Vingegaard, nuevo líder del Tour de Francia, ha asegurado que atacó al esloveno Tadej Pogacar "porque si no lo intentas no ganas" y porque no se conforma con el segundo puesto.
"En el Galibier tengo que reconocer que le he visto muy fuerte, tenía la duda de si estaba a tope. Pero en la última cota he pensado que había que probar, si no pruebas no ganas", ha aseverado el ciclista del Jumbo.
Vingegaard, segundo de la pasada edición, ha afirmado que repetir ese puesto en el podio de París "sería bonito", pero no suficiente para él.
"Me gusta ganar y ahora tengo que intentar mantener el liderato. Hoy ha sido un ataque exitoso, tengo el maillot amarillo pero queda mucho por delante para mantenerlo", ha señalado el corredor, que ha dado las gracias al trabajo de sus compañeros: "Sin ellos, nada de esto habría sido posible".