Javier Cámara | Jueves 02 de octubre de 2008
Quiero que me entiendan: No es que no me importe que, a pesar de la crisis, el Gobierno haya aumentado un millón de euros los “gastos reservados” asignados al Ministerio del Interior y prevea una cuantía de 25,2 millones de euros para 2009.
No es que no me parezca reseñable que Magdalena Álvarez vaya presumiendo en el Congreso y alardeando de “inocente” por las filtraciones del accidente de Spanair, mientras su jefe de prensa “facilitaba” las cintas a algunas televisiones.
Tampoco es baladí que el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido se erija en salvador del mundo cuando afirmó: "Los fiscales hemos logrado finalmente extirpar con las tenazas del Derecho esos dos tumores de ANV y PCTV". Se ve que ahora sí existía una Justicia adecuada a la “oportunidad política” actual, no durante la tregua con ETA.
Igualmente, no es que no considere relevante que nuestro presidente Zapatero lleve varios meses vanagloriándose de que España supera a Italia en renta per cápita y luego comprobemos que no se cuenta con nuestro país en la escena financiera internacional. Así lo demuestra el hecho de que el presidente francés Sarkozy, que se dice amigo, no le haya invitado a una reunión con los que “cortan el bacalao en Europa”.
No es que crea que no es importante que la Corporación RTVE vaya a recibir en 2009 una transferencia del Estado de 55 millones de euros más que el año anterior, para compensar su disminución de ingresos por reducir la publicidad alegando que se mejora el servicio público. Sí, me parece muy importante. Sobre todo después de saber que más del 40 por ciento de su programación no responde al “interés general”.
Vamos a ver, que España no va bien es una obviedad. Que la situación económica no es nada alentadora también lo sabemos. Que casi todo funciona regular en los engranajes de este Ejecutivo que nos gobierna a base de improvisar, me parece claro. En efecto, no soy ningún gurú.
Aún así, todo esto no sería lo más preocupante si no fuera porque lo que realmente me ha puesto los pelos de punta, lo que de verdad me ha puesto en alerta, ha sido que el ministro de Economía y vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, haya dicho que los ciudadanos pueden estar "muy tranquilos" porque sus ahorros “no corren peligro” en ninguna de las entidades financieras españolas.
Esto sí que me lleva a dirigir numerosas oraciones a mi querida Virgen del Rocío para que, por una vez, acierte el mismo responsable político y económico que ha negado la crisis reiteradamente cuando la estábamos sufriendo todos, que ha fallado en todas las previsiones económicas, que siempre ha valorado el superávit presupuestario y ahora estamos en déficit y el que, para terminar, aburre hasta a los muertos –y nadie de a pie entiende– cuando trata de explicar lo referente a los asuntos del dinero. Para mí que lo hace adrede.
Lo dice el refrán: Cuando las barbas de tu vecino –o Solbes– veas cortar… bueno, ya saben cómo sigue.
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