EL IMPARCIAL, en su editorial del pasado 3 de octubre, ya adelantó lo que sucedería este viernes si Junts decidía romper la actual coalición de Gobierno de la Generalidad.
En dicho texto, se indicó lo que ha terminado por cristalizarse:
"(...) Aragonés tiene un plan alternativo para amarrar la poltrona y librarse de su incómodo socio. El presidente de la Generalidad está convencido de que cuenta con los escaños de los socialistas y de Podemos para impedir ser desalojado del poder en caso de romper con Junts.
(..) En vísperas electorales, el PSC se limitaría a impedir con sus escaños que Aragonés perdiera la Presidencia de la Generalidad, aunque no entraría a formar parte de un Gobierno de coalición con ERC
Se trata de una maniobra peligrosa para los socialistas. Por un lado, provocaría una polémica interna en el seno del PSOE por apoyar a un Gobierno que seguiría con sus amenazas secesionistas. Por otro, evitaría un posible adelanto electoral en Cataluña, que sería contraproducente para el Partido Socialista en vísperas de los comicios municipales y autonómicos. Al final, Pedro Sánchez decidirá en función de sus intereses partidistas. Porque, si sostiene a Aragonés, amarraría el apoyo incondicional de ERC para el resto de la legislatura. Pero podría aniquilar al PSOE en las urnas. Y, aunque cueste creerlo, el presidente del Gobierno defendería su apoyo a ERC con el argumento de que así evita una crisis institucional en Cataluña. Al líder socialista parece interesarle más prolongar la legislatura. Al precio que sea".
De esta manera, las reacciones socialistas y de los comunes este viernes van en el sentido de lo que anunciaba El IMPARCIAL desde el lunes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha abogado este viernes por facilitar la estabilidad del Govern de Pere Aragonès después de que la mayoría de militantes de Junts se haya mostrado a favor de abandonar el Ejecutivo catalán.
Sánchez se ha referido a la consulta a los militantes de Junts sobre la permanencia o no en el Govern en la rueda de prensa con la que ha cerrado su presencia en Praga para participar en la cumbre informal de líderes de la UE y en la primera reunión de la denominada Comunidad Política Europea.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que en momentos tan difíciles como el actual, con las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania y de la pandemia de coronavirus, "el valor de la estabilidad es fundamental".
"La estabilidad de los gobiernos es fundamental", ha insistido Sánchez, quien ha resaltado en concreto la necesidad de que el Govern la tenga.
Como presidente del Gobierno ha asegurado que sea cual sea la coyuntura del Govern de la Generalidad, el Ejecutivo central va a tener la mano tendida para lograr el reencuentro de la sociedad catalana.
Respecto a la posibilidad de que los socialistas catalanes faciliten esa estabilidad, ha remitido al líder de PSC, Salvador Illa, pero ha recordado que el exministro de Sanidad siempre ha estado dispuesto al entendimiento en favor del interés general de Cataluña.
"Hay una apuesta inequívoca por el diálogo. Ahí va a estar el Gobierno de España y el socialismo español y catalán", ha garantizado.