El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha 'agradecido' este viernes al vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, "sus ganas de ayudar" con el dictamen en el que se recomienda analizar las consecuencias negativas del impuesto a la banca y ha afirmado que aunque toma nota del mismo el Ejecutivo seguirá adelante con su hoja de ruta.
En rueda de prensa tras la Cumbre Hispano-Portuguesa, celebrada en Viana do Castelo (Portugal), y preguntado por cómo va a garantizar el Gobierno que los riesgos que apunta el BCE no se van a producir, el jefe del Ejecutivo ha tratado de desacreditar a Guindos asegurando que es "bien conocido por la política española".
Sánchez ha recordado que Luis de Guindos fue ministro de Economía del Gobierno del Partido Popular y "artífice del rescate al sector financiero que no iba a costar un céntimo de euro a los españoles, previamente fue responsable de Lehman Brothers y hoy es el vicepresidente del Banco Central Europeo". "Yo agradezco sin duda la ganas de ayudar del señor de Guindos", ha señalado en tono irónico.
El presidente ha remarcado que tomarán nota y estudiarán el informe pero su hoja de ruta de crear ese "importante impuesto" se mantiene, "sobre todo -ha dicho- porque a la luz de los datos que hemos conocido, de los beneficios y dividendos que está dando el sector financiero a consecuencia del endurecimiento de la política monetaria, creo que está justificado el que arrimen el hombro un poquito durante estos tiempos tan difíciles que están atravesando los españoles y españolas".
Ha recordado por último que el planteamiento que han hecho los dos partidos que sustentan al Gobierno, el PSOE y Unidas Podemos, es que en la redacción del texto constará que no se traslade el impuesto a los clientes de las entidades.
Antes, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha ironizado con el informe del Banco Central Europeo (BCE) que desacredita el impuesto del Gobierno sobre los beneficios de la banca. “No es la primera vez que emite un informe de estas características”, ha manifestado el ministro en Las mañanas de RNE, “lo deben de copiar y pegar de otros informes elaborados en otros momentos, en contextos distintos”. En opinión de Escrivá, el BCE sube los tipos de interés para “suavizar el crecimiento del crédito”, por lo que ha manifestado que es “paradójico” que reproche al Gobierno el desincentivarlo.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya descartó que las observaciones del Banco Central Europeo (BCE) sobre el impuesto a la banca en el que trabaja el Gobierno vayan a implicar cambio alguno en sus planes o en el diseño del tributo.
"El informe en ningún momento plantea ni su paralización ni que no haya un impulso al gravamen", sino "recomendaciones generales" habituales en este tipo de dictámenes, dijo la ministra en declaraciones a la prensa en el Congreso de los Diputados, en las que ha defendido que lo que pide el BCE es prudencia a la hora de evaluar las consecuencias.
El dictamen del BCE difundido este jueves recomienda al Gobierno español que realice un "análisis exhaustivo" de las consecuencias negativas que podría tener sobre el sector el impuesto que pretende imponer a la banca y si podría afectar a la concesión de créditos, entre otros riesgos.
En particular, considera que, antes de aprobarlo, el Gobierno tiene que estudiar en detalle el impacto que podría tener ese gravamen temporal sobre la rentabilidad de las entidades de crédito y financieras afectadas, y sobre las condiciones de competencia en el mercado.
El objetivo ha de ser, afirma el BCE en un dictamen difundido este jueves, que se garantice que su aplicación no plantea riesgos para la estabilidad financiera, la resiliencia del sector bancario y la concesión de créditos.
Montero, que ha dicho que fue el propio Gobierno el que pidió ese informe del BCE, ha defendido que el Ejecutivo ya ha evaluado las posibles consecuencias en los márgenes de las entidades bancarias y ha recordado que es temporal y que el texto establece que no se permitirá que el tributo se traslade a los clientes.
Por contra, la portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, ha defendido también en declaraciones a la prensa en el Congreso de los Diputados que el dictamen pone en evidencia que "gobernar desde el populismo y desde la improvisación tiene altos riesgos para la economía". En su opinión, "no se recuerdan precedentes de un informe tan contundente por parte del BCE ante una iniciativa del propio Gobierno de España", por lo que el Ejecutivo debería retirar este impuesto y "deje de convertirse él mismo en un riesgo para la economía española".
El portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal, ha valorado positivamente "lo duro" que ha sido el BCE con esta iniciativa del Gobierno, y ha recordado que su agrupación política en su día pidió incluso al organismo europeo que actuara de oficio si el Gobierno no le informaba convenientemente de lo que, en su opinión, es "una chapuza absoluta".
El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, ha considerado que el informe del BCE supone "un serio correctivo al Gobierno", que es indicativo de que "está haciendo las cosas mal". Además, ha insistido en que gravar los ingresos de los bancos, y no de su beneficios, "puede afectar tremendamente al ciclo de los bancos" y a la postre a sus clientes -porque el impuesto se les va a acabar repercutiendo a ellos "les guste o no" y "por mucho que lo prohíban"-, o si no, a sus trabajadores y a sus accionistas.