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Liga de Campeones. El Inter se venga del Milan y vuelve a la final

(Foto: EFE).

SEMIFINALES | VUELTA

Diego García | Martes 16 de mayo de 2023
El astuto equipo de Inzaghi condenó al impotente vecino y Lautaro Martínez puso el sello (1-0). No jugaban por la gloria desde 2010.

"Veinte años no es nada", aseguraba Carlos Gardel en su afamado tango 'Volver'. Sin embargo, si se le pregunta a la afición del Inter por la duración mental de dos décadas muy concretas, pueden encontrarse distintas acepciones. El 13 de mayo del 2003 cayeron los 'nerazzurri' en la única semifinal de la Liga de Campeones que les enfrentó a sus vecinos 'milanistas'. Aquella histórica vez perdieron y no llegaron a la pelea por la gloria. Tan dentro sangra ese recuerdo que ni el éxito de 2010 -por obra y gracia de Jose Mourinho- ha supurado la afrenta. Por eso han interpretado como un regalo de la fortuna el cruce semifinalista de esta edición de la Copa de Europa contra el Milan. Para vengarse. Y este martes han zanjado la cuestión con el regreso al evento más importante de este deporte en la esfera de clubes.

Manejaba el equipo dirigido por Simone Inzaghi la ventaja arrancada en la ida (0-2) durante una media hora inicial hiperbólica. Rozaron la sentencia en ese lapso imperial en el que mandaron a la lona a sus enemigos íntimos. Pero no remataron, por eso se remangaron siete días después para concluir el trabajo. Y saltaron al verde del Guiseppe Meazza -según la nomenclatura propia- con la misma alineación de la pasada semana. Ni una coma cambiaron. Y arrancaron con similar ardor, presionando con intensidad y escudriñando la verticalidad. Con Edin Dzeko como pivote facilitador. Pero se toparon con una versión más estable de sus rivales y con el avance del minutaje pasaron a replegarse y a contragolpear.

La astucia del Inter, la impotencia de Pioli

En la otra trinchera Stefano Pioli recibió una noticia grandiosa: Rafael Leao se recuperó de su lesión, entrenó a tope desde el domingo y fue titular. Con el extremo luso regresaron sus 13 goles y 13 asistencias y, sobre todo, el colectivo refrescó la convicción en su ataque. Perdieron por el camino a Bennacer -operado de la rodilla, estará de baja seis meses- y añadieron a Tonali a la mediapunta. Eso sí, el estratega ordenó paciencia. Asumieron la posesión con calma, contemporizando, sabedores de que una diana les metía en dinámica otra vez. Creyeron que la amenaza estaba de nuevo de su parte y se amarraron para no exponerse ante el filo local. Y a pesar de esas precauciones sufrieron transiciones dirigidas por Barella y por Lautaro Martínez. El medio italiano fue indetectable, un día más, entre líneas y el argentino disfruta de un momento físico excepcional. Ejerció de faro con jerarquía en sus maniobras. Ambos dejaron su sello, aunque sin puntería antes del descanso.

El que probó al sensacional meta Maignan fue Dzeko, cuando peinó una falta lanzada con mala ida por Hakan Çalhanoglu -minuto 40-. El portero francés repelió el misil, al tiempo que el aficionado entendió el motivo por el que el turco es ovacionado en este templo en cada córner que saca. Amén de haber cambiado de barrio en Milán, se trata de uno de los futbolistas con mejor pegada del planeta. En cambio, poco pudieron brillar el francotirador otomano y sus colegas en un primer tiempo gobernado por la táctica y el cálculo de riesgos. En 48 minutos se tiró dos veces entre palos, uno por club, y se cometieron 22 faltas. Casi una infracción cada dos minutos. En ese magma, abonado por un arbitraje permisivo, se conformó el sistema 'milanista'. No aceleraron en ningún momento y sólo produjeron un cañonazo lejano de Theo Hernández -minuto 5-, una carrera con centro atrás de Tonali y chut flojo de Brahím Díaz -minuto 11- y un desborde portentoso de Leao culminado con un derechazo angulado que lamió la madera -minuto 38-.

Escueta fabricación ofensiva para un Milan que debía remontar un 0-2. Acerbi le ganó la batalla aérea a Giroud, Leao no se mostró casi nada -quizá presa de alguna tara anatómica no curada- y les costó mucho encontrar en la mediapunta a Brahím y a Tonali. El motor transalpino mejora si se le aleja de la responsabilidad defensiva, pero se nubla sin espacios. Como su escuadrón. Con la modificación Pioli ganó equilibrio y perdió lucidez creativa. Krunic hizo su trabajo barriendo, conteniendo las tentativas de los interiores llegadores 'interistas', pero su delegación padeció densidad. En el entretanto, el Inter también ganó cohesión y perdió veneno, aunque por razones indirectas: se lesionó Mkhitaryan -excelso al galope en la ida- y entró el ordenador de élite llamado Marcelo Brozovic.

Lautaro Martínez decide

Le quedaban sólo 45 minutos para completar la gesta al Milan, contra el único bloque que ha dejado su puerta imbatida en siete jornadas en esta Liga de Campeones. Palabras mayores. No movió ficha Pioli y ordenó más ambición. Pero no mucha más. Su ratio de posesión se disparó, no el de remates. Theo Hernández se incorporó a menudo, Tonali bajó metros y Leao fluctuó al centro, para intentar eludir la doble marca que ajustaron Dumfries y Darmian. Le faltaron metros al luso que explotar a la carrera. Sin espacios se disuelve buena parte de su potencial. Ese triunfo parcial le entregó a Inzaghi gran parte del objetivo global. Y este técnico del que se pedía el despido hace meses -ahora no, que es finalista de Coppa y de Champions- incluso leyó la caída del fuelle visitante y dio la alternativa a Romelu Lukaku.

El tanque belga está en racha, como su equipo -llegaron a esta cita con siete victorias consecutivas-. Su forma física y confianza rebosan otra vez, superado el tétrico bache del Mundial de Catar. Uno de los primeros balones que tocó, en el minuto 74, lo usó para hipnotizar a la zaga rival con un par de paredes tejidas con Lautaro. Y el argentino hizo estallar a la tribuna con un zurdazo angulado, que se coló pegado a la cepa del primer palo. En 2023 acumula 17 dianas Martínez, otro que ha renacido en el momento adecuado de la temporada. Hasta ahí llegó la incertidumbre local y la moribunda impotencia visitante -incapaces de competir fuera del 'catenaccio', viajan a cuatro puntos del cuarto puesto en la Serie A-. Así llegan los 'nerazzurri' a la final de Estambul. Enterraron al Barcelona de Xavi y ya esperan a Real Madrid o Manchester City. Han vuelto después de 13 años de ausencia. Comandando el 'risorgimento' del 'calcio'.

Ficha técnica

1- Inter: Onana; DiMarco (Gosens, min. 66), Bastoni, Acerbi, Darmian, Dumfries; Çalhanoglu, Mkhitaryan (Brozovic, min. 43), Barella (Gagliardini, min. 85); Lautaro Martínez (Correa, min. 85) y Dzeko (Lukaku, min. 66).
0- Milan: Maignan; Theo Hernández, Tomori, Thiaw (Kalulu, min. 64), Calabria; Tonali, Krunic; Brahim Díaz (Origi, min. 76), Junior Messias (Saelemaekers, min. 76), Rafael Leao; y Giroud.
Goles: 1-0, min. 74: Lautaro Martínez.
Árbitro: Clement Turpin (Francia). Amonestó a Thiaw, Barella, Tonali, Krunic, Tomori y a Lautaro Martínez.
Incidencias: partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Giuseppe Meazza (Milán, Italia).

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