Así, el Pleno de la Sala de lo Penal ha fijado esta posición al rechazar todos los recursos de la Fiscalía que postulaban el incremento de las penas, con la excepción de las penas accesorias de los derechos a la patria potestad, tutela y curatela.
La ley estrella del Ministerio de Igualdad ha permitido que un millar de violadores hayan visto reducidas sus penas y se hayan producido un centener de excarcelaciones, lo que ha desencadenado un fuerte debate social.
Tras el fiasco del departamento de Irene Montero, la parte socialista del Gobierno se embarcó en una reforma que partió en dos a la coalición de Gobierno.
Los socialistas fueron incapaces de convencer al Ministerio de Igualdad y a Unidas Podemos y a varios de sus socios de la investidura, con lo que tuvieron que apoyarse en el PP para volver a subir las penas de las agresiones sexuales con violencia e intimidación y recuperar las horquillas del Código Penal anterior.
Convertida en un arma arrojadiza en la campaña de las recientes elecciones autonómicas y municipales, es previsible que la ley y sus "efectos indeseados" sigan presentes en el argumentario político hasta el 23J, a la espera de conocer las cifras actualizadas de condenas revisadas.