Los Lunes de El Imparcial

E. Lemus López: Ellas. Las estudiantes de la Residencia de Señoritas

Ensayo

Lunes 06 de noviembre de 2023

Cátedra. Madrid, 2022. 536 páginas. 25, 50 €. Libro electrónico: 17,99 €.

Por Rafael Fuentes



Quizá la mejor revolución del siglo XX fue la protagonizada por la mujer. Una revolución pacífica que fue consiguiendo que las féminas ganaran espacios y con tesón y sin ahorrar esfuerzo alcanzasen el puesto que merecen en la sociedad. Hoy, aunque todavía queda mucho por hacer para una plena igualdad más allá de las leyes, se han consolidado los pasos de gigante que se fueron dando. En la batalla, resultó fundamental la tarea de mujeres pioneras que no se resignaron a que el sexo femenino se considerase subalterno frente al masculino. En nuestro país, sin duda, desempeñó un papel esencial la pedagoga María de Maeztu (Vitoria, 1881-Mar del Plata, Argentina, 1948). Uno de sus mayores logros, y no fueron escasos, fue la creación en octubre de 1915 de la Residencia de Señoritas.

Precisamente este centro, de trascendental importancia en el discurrir de la mujer en España, lo estudia Encarnación Lemus López en su ensayo Ellas. Las estudiantes de la Residencia de Señoritas. Un gran trabajo con el que la investigadora y catedrática de Historia de la Universidad de Huelva acaba de obtener un merecido Premio Nacional de Historia.

La Residencia de Señoritas traspasó el ser un mero hospedaje para las jóvenes de provincias que venían a estudiar a Madrid y no tuvo nada que envidiar a la célebre Residencia de Estudiantes, puesta en marcha cinco años antes. El centro se proponía, como bien apunta la propia Encarnación Lemus López: “Abrir las ventanas de la vida y dejar que entraran el aire y la luz del sol en las jóvenes mentes. Una transformación que rápidamente se percibía en su aspecto exterior; chicas llegadas de los pueblos de España vivían una metamorfosis, su arreglo sacrificaba el largo de la falda y el moño en el altar de la moda, se depilaban las cejas, incorporaban el uso del colorete y el rímel”.

Pero, naturalmente, lo decisivo, como recalca Lemus López, era que “una renovación más profunda se iba operando en el interior [...]. Suponía una apuesta educativa para formar jóvenes cultas, independientes, con un proyecto de vida profesional y capaces de pensar y decidir por sí mismas. Una iniciativa inmersa en la visión regeneracionista de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), que buscaba la transformación de la sociedad a través de su educación y optaba, y esto era fundamental, por impulsar la educación femenina como una base alternativa desde la que construir un nuevo proyecto de sociedad, desengañados como estaban los regeneracionistas de esa sociedad patriarcal, corrupta, que había llevado al fracaso de España como nación en 1898”.

En la Residencia de Señoritas se impartían cursos y se organizaba un sinfín de actividades: conferencias, lecturas poéticas, conciertos y representaciones teatrales, junto a otras propuestas, como las visitas a los museos y espacios artísticos madrileños, los viajes a Toledo, Andalucía, Barcelona, Marruecos y, hasta a París. Igualmente, entre otras iniciativas, se auspició una colaboración con instituciones norteamericanas, y así las jóvenes que quisieran venir a estudiar español se alojaban y podían recibir clases en la Residencia; a la vez que varios colleges femeninos ofrecían becas para que las jóvenes españolas pudieran estudiar allí.

De una forma u otra tuvieron relación con la Residencia de Señoritas nombres como los Victoria Kent, María Goyri, María Zambrano, Rosa Chacel, Maruja Mallo, Delhy Tejero, María Moliner, Josefina Carabias, María Blanchard, Zenobia Camprubí, Concha Espina, o Clara Campoamor y allí impartieron conferencias, Marie Curie, María Montessori, Victoria Ocampo, Gabriela Mistral, Niceto Alcalá Zamora, José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Miguel de Unamuno, entre otros. Muy significativo resultó que en la Residencia de Señoritas presentó e hizo su primera lectura pública Federico García Lorca de su Poeta en Nueva York.

Sin olvidar la historia de la Residencia de Señoritas, el interés de Lemus López, que lleva a cabo una completa labor de investigación, se centra en su intrahistoria, y, a través de las propias voces de sobre todo la directora y las residentes, en su correspondencia, que se consigna y analiza, conocemos mucho del día a día, y de sus objetivos, proyectos, problemas, intereses y anhelos. Lo que logra que sintamos especialmente cercanas a esas jóvenes que serían la avanzadilla de una mujer española independiente, culta y profesional.

La Residencia de Señoritas se ubicaba en la que después sería la Fundación José Ortega y Gasset –impulsada por otra gran mujer, también pionera, la hija de José Ortega y Gasset, Soledad Ortega-, ­hoy Fundación José Ortega y Gasset /Gregorio Marañón, donde recientemente hemos podido disfrutar de una excelente exposición: “Motor de igualdad. La Residencia de Señoritas (1915-1936)”, comisariada por Margarita Márquez, dedicada al centro concebido por María de Maeztu.

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