Destino. Barcelona, 2024. 440 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 9, 99 €.
Por Yolanda Alonso Herranz
Alicia Giménez Bartlett ha sido galardonada con los premios más destacados en el campo literario, entre ellos, el Premio Nadal (2011) con la novela Donde nadie te encuentre, el Pepe Carvalho (2014) y el Planeta (2015) con la obra Hombres desnudos.
Petra Delicado, protagonista de la saga desde 1996, regresa con la decimotercera entrega de la serie -entre otros títulos de la misma: Ritos de muerte (1996); Mensajeros en la oscuridad (1999); El silencio de los claustros (2009); Crímenes que no olvidaré (2015)-. Petra Delicado es una inspectora de policía que se enfrenta a las investigaciones de los crímenes sucedidos en Barcelona.
En esta ocasión, la autora recurre de nuevo a la pareja insólita de policías, tan peculiar como distinta, Petra Delicado y Fermín Garzón, compañeros y personajes tan dispares y antagónicos que congenian a la perfección en el desarrollo de la trama.
En La mujer fugitiva nos encontramos con una foodtruck como escena del crimen, en donde aparece el cadáver apuñalado de un cocinero en su interior. Para los policías, nuestros protagonistas, este crimen es de los más complejos: ausencia de indicios, escasas pistas sólidas, en general, no encuentran el camino a la resolución del delito. Nadie ha visto ni oído nada. Un silencio incómodo pesa sobre la noche del crimen.
El avance en las pesquisas lleva a ambos policías a seguir una posible pista para la resolución del caso, una clienta que realizó una compra días antes del asesinato. Comienza así la búsqueda de respuestas para la resolución del crimen, aunque como el lector podrá comprobar no va a resultar nada sencillo para Petra y Fermín. La nacionalidad francesa de la víctima, les apremia a pedir ayuda a la policía gala. El desarrollo de la trama se trasladará desde Mataró a Badalona, y Hospitalet de Llobregat, todos los escenarios por los que transitará la feria gastronómica y que de fondo tendrán muy de cerca para tratar de resolver el crimen. Cuando descubren que la mujer a la que buscan es la jefa de una banda de narcotraficantes, tanto la Guardia Civil como el departamento de antinarcóticos, tratan de hacerse con el mando del caso para su resolución. Se enfrentan así, a un criminal que obstaculizará con todos los medios el avance del caso para que el enigma del crimen sea resuelto.
Bajo el halo de intriga, la autora no obvia la situación personal por la que pasan los protagonistas. Petra arrastra los fracasos de dos matrimonios anteriores y el abandono de su actual marido, Marcos, para irse a vivir al campo. Además, con tres hijos de su actual marido, su vida, en realidad, es lo más alejado de la tranquilidad, por ello, refugiada en su trabajo encuentra la felicidad. Uno de los grandes logros por parte de la autora es extraer la personalidad de los personajes, Fermín -el subinspector-, el contrapunto, el “alter ego” de Petra, quien dentro de la intuición de policía imprime dinamismo con sarcasmo e ingenio, algunas veces un tanto retorcido, a los diálogos de los protagonistas. De forma magistral, Alicia Giménez Bartlett nos va dejando algunas observaciones mediante el comportamiento de sus dos personajes principales.
En definitiva, estamos ante una intrigante novela policíaca, interesante y ciertamente entretenida, sin dejar de lado el impactante y triste final que el lector va a encontrar. Una novela sencilla de leer que deja al lector abierto a nuevos episodios de sus protagonistas, puesto que como afirma la misma Petra Delicado “los clásicos siempre convencen, Fermín, no pasan de moda”.