Opinión

Pánico

CORTOS

Fernando Arrabal | Lunes 18 de marzo de 2024

Al pánico no le estorba un racionalismo arrabalesco

sin concesión alguna

pero quebradizo,

sagaz por encima de sus eventualidades y sus márgenes.

Las jerarquías o estratos

propinan a los fenómenos ambientes

la coherencia necesaria para

no achicarse en un caos pánico.

Dios, como toda idea reflexiva y especulativa

trocando la deleitosa hipoteca quimérica

permite derogar los propios conocimientos

para dejar un espacio a la incertidumbre pánica. Las metas y las intenciones

no pueden analizarlas temporalmente el pánico

arrabalescamente es más bien el tiempo

el que se deduce y sobreentiende

de la relación de los fundamentos con los fenómenos.

La actitud moral

que cuadra y encaja

arrabalescamente al pánico

es la virtud

que ejercita en la reyerta

ya que no aspira

al impecable candor de la pretensión.