Los aficionados al tenis disfrutan con las batallas decididas con la épica en su máxima expresión. Especialmente en los Grand Slams cuando los choques se resuelven en el quinto set. Alexander Zverev y Tallon Griekspoor protagonizaron el partidazo de la séptima jornada de Roland Garros con un desenlace sonriente para el hamburgués.
Tras más de cuatro horas de un envite sensacional, el número tres del mundo se impuso en uno de los mejores partidos de este Abierto de Francia y de los más emocionantes de este año en el circuito masculino. Rune o Kovalik será su próximo desafío en octavos de final.
Zverev confirmó su candidatura tras superar su difícil debut ante Rafa Nadal. En segunda ronda eliminó a Goffin y en dieciseisavos se enfrentaba a Griekspoor. Favorito para pasar de fase, el neerlandés sorprendió al alemán fallando menos en un inicio impreciso con ambos jugadores con opciones de 'break'. Salvadas las dos en contra, aprovechó la primera en el primer saque del alemán que empezó perdiendo 3-0.
Aún sin precisar con sus tiros y sus primeros, Zverev no se imponía en los intercambios de revés a revés desde el fondo de pista y evitó el 4-0 con su segundo saque directo del partido. Con más segundos que primeros y lejos de su mejor versión, el germano sumó el primer juego del choque.
En un partido con el techo cerrado por la lluvia, el 'top 25' consolidó la fiabilidad en su segundo turno de saque autoritario, el primero en blanco donde confirmó su garantía con las dejadas. El teutón replicó con la misma contundencia encadenando más primeros que segundos por primera vez en el duelo.
Con solo dos puntos perdidos en sus tres últimos turnos de servicio, el jugador de Países Bajos se colocó 5-2 para tener opción de cerrar la primera manga al resto. No tuvo oportunidad por los primeros de su rival al que le seguía costando superar la defensa del neerlandés.
En el noveno juego, Griekspoor subió su agresividad y se apuntó el primer set en su tercera bola.
El saque del número cuatro del mundo a ambos lados de los cuadrados del resto fue clave para empezar ganando el segundo parcial. Sin embargo, al resto continuaba sin inquietar a un sólido oponente con las ideas claras cuando sacaba y cuando restaba. El número 25 del mundo, un verdadero peligro en los segundos de Zverev, siguió firme desde el fondo de pista y tuvo bola de 1-2 y servicio. Ocasión anulada por el campeón de Roma que sufrió muchísimo en el tercer juego en el que sus primeros fueron providenciales.
Una seria amenaza al resto, el neerlandés continuaba muy firme. En el segundo punto del cuarto juego vio cómo la Chatrier ovacionaba a su adversario que firmó un puntazo en la red en un 'game' sin inquietar después de tiempo. Tras este plácido juego, el tenista holandés subrayó su superioridad en la red y su presión en los puntos cuando se metía en pista.
El verdugo de Nadal sumaba puntos con sus potentes saques a la 'T' en un séptimo juego en el que consolidó su superioridad al saque tras varios turnos sufriendo y en el octavo, su 15-30 no fue suficiente para poner nervioso a un Griekspoor que encarriló los puntos con sus primeros buscando el 'drive' del hamburgués.
Ya reconocible con sus primeros, Zverev apretó con un 0-30 de salida en un turno de resto en el que tuvo tres bolas para empatar el encuentro. Su adversario, incómodo al dejar de imponer su ritmo, cedió su saque en blanco tras errar con una derecha profunda.
Superior en el tramo final del segundo set, también lo fue en el inicio del tercero. Tras sacar adelante un complicado juego inicial, en el segundo contó con tres bolas de 'break' ante un Griekspoor que bajó su nivel encadenando errores no forzados y que se bloqueó ante la mejora de su oponente, el cual encarriló la tercera manga confirmando el quiebre con firmeza para ponerse 3-0.
El jugador de Haarlem, más desacertado con su derecha que con su revés al ver un muro en el otro lado de la pista, arriesgó optando por golpes más ajustados con el fin de superar la defensa rival. Con bola de 'break' neutralizada y tras cuatro juegos sin sumar, se estrenó en el tercer set.
El alemán, semifinalista en las últimas tres ediciones del Abierto de Francia, constató el cambio de rumbo del partido al encadenar dos cómodos turnos de servicio en los que amplió su número de ganadores para situarse 5-2 y con posibilidad de adjudicarse el set al resto. Contó con una bola de set lograda con una magistral dejada.
Antes de comenzar la cuarta manga, Griekspoor pidió tiempo médico para ser atendido por molestias físicas. La Chatrier aprovechó este tramo para "hacer la ola" y hacerse notar con varios cánticos como el típico "lololo" español. El holandés pudo continuar el partido y el público festejó su recuperación.
'Sascha' empezó mandando el cuarto parcial tras imponerse en un juego enredado que tenía controlado de primeras. El número 25 del mundo vivió una situación similar con la diferencia de que su oponente tuvo bola de quiebre neutralizada por su valentía subiendo en más de una ocasión a la red para ganar los puntos.
Después de dos juegos sin posibilidades al resto, el tenista de Países Bajos apretó a su adversario que se enfrentó a dos bolas de rotura sin impedir la segunda para volver a perder su servicio tres sets después. Griekspoor confirmó el 'break' con solvencia y, con más confianza en su juego, volvió a poner en aprietros al alemán con sus tiros profundos y colocados. Mejorar al resto causó una bola de quiebre salvada por el sacador en un turno exigido.
Zverev tuvo dos opciones de igualar el set en un octavo juego con importancia de las subidas a la red y la derecha del 'top 25' que fue más ofensivo. Guiados ambos tenistas por sus 'drive' en esta fase del partido, el cuarto cabeza de serie dificultó al número 25 que, con superioridad en los 'rallies', anuló otras dos bolas de 'break' y llevó el desenlace del choque a un quinto set tras sumar dos ganadores.
Tras pasar por el vestuario, el jugador de 27 años demostró su inteligencia táctica al resto cambiando de ritmo y volviendo a su versión sólida desde el fondo de pista. Gracias a su defensa firmó un 'break' de salida en el decisivo set. Empezar perdiendo no hizo dudar al jugador de Hamburgo al fabricar tres bolas de 'contrabreak' anuladas por el sacador apoyado por sus primeros abiertos continuados por voleas ganadoras en la red. Una de ellas causó el enfado del alemán al entender que había sido malo un tiro profundo que sí fue bueno para confirmar el quiebre.
El tenista con mejor ranking cortó la racha victoriosa de su adversario con un rotundo juego en blanco. La réplica fue inmediata en otro juego con protagonismo de las subidas a la red del holandés, efectivas para seguir contando con una rotura de ventaja, y que impuso su ritmo en los intercambios del quinto 'game' donde aprovechó su primera oportunidad de quiebre para firmar el 'doble-break' con el que puso contra las cuerdas al favorito.
El germano no se fue del partido y tuvo tres oportunidades para recortar la diferencia en el marcador. Consiguió romper el saque por primera vez en su tercera bola tras fallar Griekspoor en su volea. La rotura fue confirmada y pasó del 4-1 al 4-4 tras conseguir el 'doble-break' en un turno en el que los nervios pasaron factura al de Países Bajos.
Zverev fue capaz de remontar un 1-4 tras un trabajado juego al servicio para mandar en la manga definitiva en su tramo decisivo. El 25º del mundo no se intimidó y volvió a ganar un juego en un final espectacular de un partido que se decidió en el 'super tie-break'. En él, el teutón elevó su nivel y superó a un sobresaliente Griekspoor que se quedó muy cerca de firmar el 'bombazo' de la jornada.