Los Lunes de El Imparcial

Margarete Buber-Neumann: Milena

Biografía

Domingo 14 de julio de 2024

Traducción de María Ángeles Grau. Tusquets. Barcelona, 2024. 265 páginas. 19,00 €.

Por Aránzazu Miró



Tusquets ofrece una nueva presentación de la obra biográfica Milena escrita por su compañera de reclusión en el campo de concentración alemán de Ravensbrück. Milena Jesenská (Praga, 1896-Ravensbrück, 1944) fue una activista, periodista y traductora, una mujer valiente que aprendió a rebelarse contra un mal padre y contra un mal matrimonio, que luchó por la causa política y la resistencia, afiliada durante cinco años al partido comunista y sin ningún tipo de ataduras tras su desencanto, que hizo frente común con los judíos perseguidos, «un ser humano libre en medio de todos los humillados» como la define su biógrafa: «Milena no iba por la vida con pasos firmes y seguros. Se deslizaba».

Ingresó ya enferma en el campo de concentración donde conoció a Margarete Buber-Neumann, quien la sobrevivió y pudo escribir esta obra, que parte de un deseo de Milena. Margarete no había escrito nada antes, pero el don de la empatía de Milena consiguió convencerla para escribir juntas un libro que se iba a titular La época de los campos de concentración. No pudo ser. Sólo Margarete salió liberada, Milena murió en el campo el 14 de mayo de 1944, y Buber-Neumann reconvirtió la promesa de escritura del libro en esta historia tan completa de la activista, donde hace un repaso por su vida y sus relaciones, y narra no solo luces sino también sombras, lo que refuerza su interés; la hace fidedigna. Antes de emprender esta escritura se atrevió a narrar su propia historia de resistencia política en otras obras que también merecen atención.

Nos suena el personaje de Milena como receptora de las Cartas que le escribió Kafka, aunque es mucho más que eso. Sin embargo, es verdad que el título original alemán es Milena, Kafkas Freundin, que en mi desconocimiento del alemán encuentro traducido como “Milena, la amiga de Kafka” (así se publicó en 1967 por Ediciones GP), aunque también podría entenderse como la novia de. Esta biografía destaca que ese es solo un episodio en una vida de valentía. Si «su destino siempre fue ser idolatrada o ser odiada», nos recuerda Margarete Buber-Neumann, ¿por qué hemos pasado a ignorarla? «Ante ella no cabía la indiferencia o la mera tolerancia», prosigue. Qué maldición nos persigue a las mujeres. Si en las anteriores ediciones en Tusquets (1987 y 2017) la portada la ocupaba una fotografía de Milena Jesenská, la protagonista, ladeada a la izquierda, ahora esa misma foto, volteada, comparte espacio con una imagen superpuesta de Kafka.

Qué liga la obra: las conversaciones entre Margarete y Milena en el campo de concentración de Ravensbrück, en que Buber parece sonsacar temas. Todo ello lo entrelaza con la lectura de la obra de Milena; ¿por qué no podemos leer en castellano nada de su escritura, todavía? ni cartas ni artículos periodísticos, entre los que se incluye la obra Camino de la simplicidad (1926) constantemente citada por Buber.... Y, por supuesto, los textos de Kafka, esas cartas que merecen atenta lectura, que Buber hila aquí con mesura para completar el recorrido vital de Jesenská, quien fuera mucho más que la amante de Kafka, aunque solo eso parece haberle dado un pequeño hueco en la historia de la literatura.

Su desarrollo vital, sus relaciones intelectuales y políticas, su escritura como periodista y como traductora de Kafka y otros autores al checo, su Camino de la simplicidad como paralelo a la Carta al padre que escribió Kafka; son los suyos dos padres muy diferentes, pero ambos buscan entender qué les ha hecho como son y cómo enfrentarse a ellos mismos. Incluye su trabajo como periodista a la que encargan la sección femenina del periódico, y cómo también supo estar a la altura.

Milena Jesenská, que primaba su origen frente al apellido presentándose como Milena de Praga (como así titula su novela biográfica Monika Zgustova), es una mujer que nació todavía en el siglo XIX, y en los primeros cuarenta años del siglo XX que vivió, supo situarse como una de esas pocas mujeres que han abierto camino para las generaciones siguientes. Ponerla en valor como mujer, como persona, como activista, va más allá de conocerla a través de las Cartas que Kafka le dedicó, aunque también es eso lo que hace el autor en ellas. La lectura de la biografía de Buber-Neuman perlada de citas incita a su lectura completa, ahora que además se están presentando ediciones y traducciones a las diferentes lenguas (recomiendo la belleza de la traducción al catalán de Clara Formosa en Quid Pro Quo); son ciento treinta dos cartas de una relación de admiración intelectual y personal. Aunque insisto en que Milena Jesenská es mucho más que ese episodio intenso: sobrevive a Kafka veinte años cruciales para el mundo, para el comunismo, para los judíos y para los perseguidos... en que ella mantiene su activismo: «Milena era de las pocas que no podía permanecer ni indiferente ni callada», narra su compañera de reclusión Buber-Neumann, hasta acabar desfallecida.

Concluye con la justificación de escritura del libro que no ha podido ser a medias: «¿Para qué seguir viviendo si Milena había muerto? (...) Regresé a la libertad y cumplí la última voluntad de Milena: “Sé que al menos tú no me olvidarás, que podré seguir viviendo en ti. Tú les dices a los demás quién fui, serás mi juez clemente”».

TEMAS RELACIONADOS: