El Tribunal Supremo investigará al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, por los presuntos delitos de tráfico de influencias y cohecho.
La Sala Penal del Tribunal Supremo ha acordado asumir la investigación en la causa iniciada por la contratación irregular de mascarillas y material sanitario durante la pandemia, al apreciar indicios de varios delitos contra él en la exposición razonada remitida hace unos días por el juez Central de Instrucción de la Audiencia Nacional Ismael Moreno.
La Sala concluye que “los hechos descritos, sin perjuicio de lo que pudiera resultar de la investigación, pudieran ser constitutivos, de acuerdo con la exposición razonada, de un delito de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, de cohecho y de malversación”.
“Resulta, pues, imprescindible –destaca el auto-- continuar la investigación sobre los mismos y sobre la participación en ellos de la persona aforada D. José Luis Ábalos Meco, siendo competente para ello esta Sala”.
La Fiscalía Anticorrupción considera que existen indicios de delito contra el exministro de Transportes por su presunta intervención en el denominado caso Koldo.
El escrito del Ministerio Público se fundamenta en el último informe remitido por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que atribuía al exministro de Transportes un "papel relevante y de responsabilidad" en el caso Koldo, que lleva el nombre de su exasesor Koldo García.
Los agentes, que también pedían investigar a Ábalos, aludían a pagos en efectivo que supuestamente recibió Koldo García por parte del empresario y presunto conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, y que perseguían -dicen- su acceso tanto al exasesor del exministro valenciano como al propio Ábalos, a quien se referían como "el jefe".
La Guardia Civil sospecha que la actuación de Ábalos "habría resultado crucial" en la adjudicación de un contrato de mascarillas de Puertos del Estado -entidad dependiente del Ministerio que dirigía- a la empresa Soluciones de Gestión. Esa fue la primera adjudicación y la más elevada de las que se investigan -20 millones de euros-.
La UCO hablaba de "una relación de carácter económico entre De Aldama y Koldo-Ábalos" y, para ejemplificarlo, mencionaba, por ejemplo, la adquisición por parte del empresario de un chalé en La Línea de la Concepción (Cádiz), por medio millón de euros, del que en realidad habría disfrutado el exministro. Los agentes también hacían referencia a cómo el empresario Víctor de Aldama se jactaba en conversaciones de la influencia que, supuestamente, ejercía en el Ministerio de Transportes a través de Ábalos y su entonces asesor.