Los gorgonopsios son un grupo extinto de sinápsidos que vivieron durante el Pérmico hace entre 270 y 250 millones de años. Pertenecen a la línea evolutiva que dará lugar a los primeros mamíferos 50 millones de años más tarde.
"Eran animales de sangre caliente como los mamíferos actuales, pero, a diferencia de la mayoría de estos, ponían huevos. Eran carnívoros y fueron los primeros animales en desarrollar los característicos dientes de sable. A menudo eran los superdepredadores de los ecosistemas donde vivían y su aspecto sería parecido al de un perro, pero sin orejas ni pelo".
Los restos recuperados en Mallorca pertenecen a un animal de tamaño pequeño-medio, de aproximadamente un metro de longitud, y provienen de un yacimiento situado en el municipio de Banyalbufar (Sierra de Tramuntana, Mallorca).
Su localización en las Baleares es un hecho insólito en sí mismo. Los restos conocidos de gorgonopsios antes del hallazgo pertenecían a latitudes muy elevadas como Rusia o Sudáfrica. Su antigüedad también ha sorprendido a los investigadores que han desarrollado el estudio.
Entre los restos fósiles excavados destaca una pierna casi completa que ha permitido estudiar cómo se desplazaba el animal: "Tenían las patas dispuestas de forma más vertical y, por tanto, se desplazaban de un modo que estaría a medio camino entre la de los reptiles y la de los mamíferos. Este sistema es más eficiente para caminar y especialmente para correr".
Durante el Pérmico, hace aproximadamente unos 270 millones de años, Mallorca no era una isla, sino que formaba parte del supercontinente Pangea.