De ser aprobada por el Congreso, la ley prohibirá ejercer la acusación popular a partidos políticos y asociaciones o fundaciones vinculadas con ellos para, según Patxi López “ garantizar los derechos fundamentales frente al acoso derivado de acciones judiciales abusivas". La gran desfachatez del portavoz socialista se produjo cuando declaró que” todos estos mecanismos de acoso tienen un denominador común, que es la judicialización de la política, una consecuencia fatal para la imagen de la imparcialidad del Poder Judicial".
De modo que, según Patxi López, lo que busca el Gobierno es despolitizar la Justicia. Y lo dice después de asaltar el Tribunal Constitucional y la Abogacía del Estado, de nombrar fiscal general a un lacayo de Pedro Sánchez y de acosar e insultar a los jueces que han imputado a Begoña Gómez, a David Sánchez y al fiscal general.
Se trata, más bien, de una “ley de impunidad” para controlar la acción de la Justicia, precisamente cuando los casos de corrupción cercan al Gobierno y al entorno de Pedro Sánchez. Y tendría carácter retroactivo, pues sólo busca paralizar los procedimientos judiciales que ya están siendo instruidos. En efecto, ya sin careta, sin pudor, Pedro Sánchez sólo busca amnistiarse a sí mismo para evitar la mera posibilidad de tener que sentarse en el banquillo por ser responsable de todos los casos de corrupción que afectan al Gobierno y a su familia.