Los Lunes de El Imparcial

Andrés Trapiello: Me piden que regrese

Novela

Domingo 26 de enero de 2025

Destino. Barcelona, 2024. 400 páginas. 22,90 €. Libro electrónico: 9,99 €. Trapiello vuelve a la novela con un extraordinario retrato del Madrid de los años cuarenta, donde el lujo y la miseria se dan la mano

Por Adrián Sanmartín



En 2022, Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León,1953) publicó Madrid 1945. La noche de los Cuatro Caminos (Destino), una gran crónica, escrita con aliento novelesco, sobre el asalto el 25 de febrero de 1945 perpetrado por maquis del Partido Comunista a una subdelegación de Falange en Cuatro Caminos, en el que murieron el conserje y un falangista. Ahora, con ese trabajo como germen, vuelve a la novela, con Me piden que regrese, precisamente ambientándola en ese Madrid de los años cuarenta, una ciudad que Trapiello tan bien conoce, como pudimos ver en Madrid (Destino), un acercamiento a la historia de la capital de España desde sus comienzos hasta hoy, entrelazada con la historia personal de quien llegó a ella hace más de medio siglo.

El protagonista de Me piden que regrese es Benjamin Smith, que es, en realidad Benjamín Cortés Cortés , un español que emigró a Estados Unidos en 1934 y adquirió la nacionalidad norteamericana y trabaja en la Oficina de Servicios Estratégicos (Office of Strategic Services, OSS), servicio de inteligencia de Estados Unidos, una especie de antecedente de la CIA durante la Segunda Guerra Mundial. En un momento en que se vislumbra el final, con la derrota de Hitler y el triunfo de los Aliados, le piden a Smith que retorne a su país para llevar a cabo una complicada misión: ‘apartar” a un jerarca franquista, pronazi, que podría influir en Franco para que no se inclinara por Estados Unidos en la ya inminente postguerra.

Cuando Smith/ Cortés se reencuentra con Madrid, tras salir de España hacía una década, mucho ha cambiado la ciudad. Es un enjambre de personajes de toda laya y condición: aristócratas, militares, espías, diplomáticos, burgueses, vencedores de la contiendan que quieren disfrutar de sus privilegios, junto a quienes se ven obligados a practicar cada día la lucha por la vida, en una novela que tiene no poco de barojiana -Trapiello es uno de los autores participantes en la colección Baroja & yo-, en la que al final uno de sus personajes principales va a visitar a don Pío para proponerle que escriba la historia de Benjamín Cortés, y el autor de La busca le responde que sea quien se lo sugiere el que lo haga, pues gran novelista vasco, le confiesa: “A mí ya no me queda fuelle más que para novelas cortas”.

Trapiello nos sumerge magistralmente en un Madrid donde campan a la vez la miseria y la opulencia, y que es un hervidero de intrigas y conspiraciones. Así, asistimos a esplendorosas fiestas de puestas de largo en el Palace, a desfiles de alta costura, con Balenciaga como estrella, a tardes de gloria taurina… Impagable es la cacería a la que asiste el mismísimo Franco: “El dictador desgranaba con unos y con otros unas pocas frases de cortesía y dejaba que Carmen, su mujer, hiciera el gasto de las expansiones”. Paralelamente, una cuerda de presos atraviesa la Gran Vía, numerosos mendigos pululan por las calles, junto a niños que vagan solos y piden limosna… Recorremos zonas residenciales y barrios humildes y populares… El lujo se da la mano con el estraperlo, la pobreza, el hambre, la represión y el miedo.

En Me piden que regrese, Andrés Trapiello construye un extraordinario microcosmo madrileño, que retrata con el sabor y el color de la época -estupendas descripciones y logrados diálogos-, y lo puebla de muy atractivos personajes. Sus protagonistas: Benjamín Smith/Cortés, singular inclusero, hijo de una gitana, que dice de sí mismo: “A la vida nunca le he pedido nada en concreto, lo que quiera darme. Lo que he querido o necesitado de la vida, si he podido y no le causo un perjuicio a nadie, lo he tomado yo, sin esperarme a que me lo dieran”. Y Sol Neville, la igualmente singular aristócrata que será el amor de Benjamín Smith. Y estupendos “secundarios”, como el joven Melchor Fernández Rubio, Chito, que se busca la vida en pequeños menesteres, y que se convertirá en ayudante de Cortés, Alvar, policía de la temible Brigada Político-Social…

Trapiello, autor de una ingente producción, entre la que se encuentra el libro de referencia Las armas y las letras. Literatura y Guerra Civil (1936-1939) ha denunciado con acierto que hoy la memoria histórica está copada por comisarios políticos. En su novela, ni blanquea ni ennegrece la época, que observa con no poco de mirada cervantina. No en vano ha vertido el inmortal Don Quijote de la Mancha al español actual.

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