Según han informado fuentes jurídicas, la exasesora de Moncloa se ha pronunciado así ante el juez del Supremo que investiga al fiscal general por un supuesto delito de revelación de secretos por la filtración de ese correo electrónico.
La que fuera asesora de Moncloa ha declarado que recibió un "pantallazo" -no el correo- en el que Alberto González Amador reconocía estos delitos y en el que no se veía ni el remitente ni en el destinatario, ya que venía tachado.
Así, ha dicho que esta información no le llegó del fiscal, ni de la Fiscalía ni de Moncloa, sino a través de "periodistas que cubren la política autonómica madrileña".
Y ha añadido que ella ese pantallazo se lo envió, en calidad de número tres de la ejecutiva socialista madrileña, a quien era entonces secretario general del partido en la Comunidad, Juan Lobato, y solo a él.
Otras fuentes presentes en la declaración han añadido que la testigo no ha sabido precisar qué persona concreta fue la que le envió ese documento.