Cultura

La crónica taurina en El Imparcial. La Ventas: los matices de mansedumbre

(Foto: EFE/ Juanjo Martín).

FERIA DE SAN ISIDRO

Inés Montano | Jueves 15 de mayo de 2025

Los toros de Pedraza de Yeltes demostraron que la mansedumbre es una de las características más sutiles del toro. El sexteto tenía distintas edades de 2019 a 2021, el peso oscilaba desde 595 a 667 kilos. Se daban unas espantás al ver un lance del capote, iban al caballo como bravos y acababan en los terrenos de los chiqueros o arrimados a las tablas. Borja Lorente fue el autor del mejor tercio de varas: el toro tomó tres varas casi desde el centro del ruedo. Desgraciadamente, Gustavo Martos protagonizó el tercio peor ejecutado con diferencia. Los mejores pares fueron de Juan Carlos Rey y Jesús Robledo Tito. Raúl Ruiz lo bordó lidiando con el capote. La mejor lidia resultó en una oreja para el diestro y una vuelta al ruedo a un toro encastado y con sorda bravura. Fue muy bien lidiado.

Román todo esfuerzo, voluntad y empuje sacó una faena del pozo seco: Bello (1º2/21 n°61) manseaba, se defendía, y en un pase de arrimaba al diestro, en el siguiente se rajaba buscando el refugio. Mucho mérito, pero la espada al segundo intento y cayó defectuosa. Su segundo contrario, otro Bello (4º3/21 nº67), comenzó con ganas de embestir, pero algunos desajustes hicieron que la obra quedase sin relieve y la espada la echó en el olvido. Román es uno de los toreros que siguen cargando la suerte y no simplemente echan la pierna atrás para aliviarse.

Jesús Enrique Colombo hizo un quite muy ceñido y puso seis pares de banderillas de parecida ejecución, pero de diversa colocación. Holandero (2º 10/20 n°26) estaba dispuesto a ceder ante la decisión de Colombo, ser copartícipe de las tandas, pero paulatinamente desplazaba al diestro a su querencia en chiqueros. Colombo hiló unas tandas por ambas manos y se adornó con una variedad de pases. Holandero (5º5/21 n°66) tenía peor aguante que su homónimo. Desarmó a Colombo, y le amenazó con represalias. La faena resultó muy larga. Otra estocada muy caída.

Isaac Fonseca cortó una oreja a Brigadier (6º12/20). Fonseca lo citó de lejos y de rodillas. La mole de toro se movía con agilidad persiguiendo la pañosa que dibujaba sendos derechazos, probado al natural y vista la desgana del enemigo a pasar por ahí, Fonseca cambió de mano, remató la faena con soberbias y breves tandas. Tuvo que matarlo en las tablas al segundo intento. Su primero, Burrecato (3º10/19), iba veloz, embestía con ahínco las primeras series, mas se paró a la tercera y no hubo manera de rematar la obra. La espada quedó defectuosa.