Joao Fonseca sigue disparando la ilusión. En el Abierto de Australia protagonizó un debut espectacular ante Andrey Rublev al que barrió en tres sets. Cuatro meses después, en la arcilla de París, el prometedor jugador ha encandilado a Roland Garros con otra exhibición.
El brasileño, que jugó su partido ante Hubert Hurkacz en la pista 7 -una de las exteriores del Abierto de Francia-, pasó por encima del finalista de Ginebra que disputó el encuentro con un vendaje aparatoso en su rodilla derecha.
El tenista de 18 años hizo disfrutar a los aficionados afortunados de presenciar su calidad, ya que hubo varias personas que hicieron colas para verle.
El número 65 del ranking ATP arrolló al 'extop ten' registrando más de 30 golpes ganadores en un choque que duró menos de dos horas.
Fonseca, que el año pasadó renunció al segundo Grand Slam del año para centrarse en Wimbledon, se enfrentará en segunda ronda al francés Pierre-Hugues Herbert.
El próximo desafío de la principal baza de Brasil en París es el público local, que apoyará a su compatriota en su mayoría.