En 2022, Carlos Alcaraz ganó su primer US Open ante Casper Ruud con el premio añadido de ser el número uno más joven de la historia del tenis. Tres años después, en un situación similar, el español reconquistó Nueva York cortando la racha asombrosa de Jannik Sinner de 27 victorias consecutivas en Grand Slams de pista dura.
Guiado por su servicio, el tenista de Murcia se tomó la revancha de Wimbledon y alzó el sexto Grand Slam de su carrera a sus 22 años para, desde este lunes, liderar el ranking ATP 729 días después en su mejor año al superar los seis títulos de 2023 con los siete de este año (Róterdam, Montecarlo, Roma, Roland Garros, Queen's, Cincinnati y Abierto de Estados Unidos).
Con el techo cerrado por la lluvia, el 'Big Two' se enfrentaba por quinta vez este año siendo la tercera consecutiva en una final de Grand Slam. Alcaraz ganó su segundo Roland Garros con la remontada más épica de su carrera y Sinner le destronó en Wimbledon con una victoria solvente.
En su decimoquinto cara a cara, la mejor final posible del tenis masculino, que comenzó con media hora de retraso por la presencia de Donald Trump, empezó con mucha intensidad en un primer juego de mucho nivel que duró ocho minutos y que ganó el murciano aprovechando su segunda opción de break en la que fue clave su revés cortado.
Los intercambios transcurrían a una velocidad espectacular. Los dos intentaban llevar la iniciativa desplazándose por ambos lados de la pista. El jugador de El Palmar fue superior en el inicio y confirmó con autoridad su break para firmar un 2-0 de salida.
El vigente campeón de Roland Garros, que alcanzó su segunda final del US Open sin perder un set -el último jugador en lograrlo fue Roger Federer en 2015-, alargó su fiabilidad con su saque y con su 'drive', fundamental para desequilibrar los intercambios.
A Sinner, que estaba disputando su quinta final consecutiva de Grand Slam, le costaba seguir el ritmo que proponía el mayor rival de su carrera. Alcaraz estaba siendo un incordio al resto castigando los segundos del transalpino y encauzó la primera manga logrando su segunda rotura en el séptimo juego.
La diferencia en los servicios decantó el primer parcial. El campeón de Cincinnati solo perdió tres puntos y desesperó a su oponente, completamente sometido en el tramo final del primer set de 37 minutos de duración resuelto por 2-6.
'Carlitos' aprendió la lección de su derrota en Wimbledon. En aquel duelo, el tenista de San Candido impuso su juego en los intercambios. En su segundo envite en Nueva York -el primero fue en 2022 en un partido memorable-, Alcaraz estaba llevando la iniciativa en la mayoría de los puntos y se quedó a un punto de otro break de salida.
Pese a seguir sufriendo con el revés cortado y el contrataque de su contrincante, el italiano comenzó a cambiar la dinámica del encuentro. Al resto generaba más peligro gracias a su mejora desde el fondo de pista y la precisión con su derecha. El murciano se sintió incómodo por primera vez con su saque en un cuarto juego que perdió en blanco.
El representante de Italia confirmó el quiebre y encarriló el segundo parcial. Imponer su ritmo en los 'rallies', con más tiros planos y menos cambios de altura y velocidad, fue determinante para ratificar su reacción.
Alcaraz cortó la racha triunfal de su rival tras tres juegos perdidos y el choque pasó a una fase disputada. Conectar menos primeros y la mejora de Sinner con su saque explicaron la igualdad en esta fase del partido en la que los servicios eran sólidos. Tras 19 juegos ganados de manera consecutiva, el jugador nacido en 2003 perdía un set por primera vez en este US Open.
La tercera manga fue muy reñida. Los dos finalistas fueron agresivos y el murciano golpeó primero tras superar un turno exigente para conseguir el break en el segundo juego y confirmarlo de manera magistral.
El segundo cabeza de serie detectó las dudas de su oponente y fue lanzado a por el 'doble-break'. Volvió a sentir muy bien la pelota, como en el primer set, y se benefició de la bajada de nivel de un Sinner que "regaló" varios puntos con errores no forzados. En blanco quebró el servicio para ponerse muy de cara el tercer set.
Alcaraz activó el modo rodillo y estaba volando en Nueva York. Registraba ganadores con autoridad, sometía guiado por su derecha y estaba siendo superlativo con su saque. Tres aspectos de su juego que, unidos al mal momento del transalpino, decantaron el tercer parcial con un contundente 6-1 favorable al español, que se situaba a un set de su sexto Grand Slam.
El campeón del año pasado estaba contra las cuerdas y sufrió mucho en el inicio del cuarto set. Arriesgó más con sus tiros y su saque abierto fueron providenciales para ganar un turno difícil en el que anuló dos bolas de break y le aportó confianza tras ser arrollado por su adversario en el set anterior.
Sinner subió el nivel optando por golpes muy ajustados y veloces y Alcaraz aceptó el reto en un tramo sensacional con puntazos de ambos jugadores y con ritmo en los intercambios. El número dos del mundo halló recompensa a su constante peligro al resto asestó un golpe a la final firmando una rotura capital en el quinto juego.
Los dos jugadores encadenaron varios turnos sólidos y el murciano sacaba para levantar su segundo Abierto de Estados Unidos. Ganó su servicio con sufrimiento tras ver cómo el italiano anulaba las dos primeras bolas de campeonato. A la tercera fue la vencida para el nuevo rey del tenis mundial que vuelve a sacar dos 'grandes' a su máximo rival en el segundo año consecutivo dominado por el 'Big Two' al repartirse de forma equitativa los cuatro 'majors' del año.