Los Lunes de El Imparcial

Hisashi Kashiwai: Las recetas perdidas de la taberna Kamogawa

Novela

Domingo 28 de diciembre de 2025

Traducción de Víctor Illera Kanaya. Salamandra. Barcelona, 2025. 224 páginas. 19 €. Libro electrónico: 8,99 €.

Por José Pazó Espinosa



No hace mucho, reseñamos en este mismo periódico Los misterios de la taberna Kamogawa, y Las deliciosas historias de la taberna Kamogawa, de Hirashi Kashiwai. La editorial Salamandra, nos presenta ahora la tercera entrega de esta serie de la que son protagonistas el chef Nagare, su hija investigadora de recetas Koishi, y Hirune, su gato callejero. Los acompaña la presencia de la madre muerta de Koishi, Kikuko. La estructura de todos los relatos que componen el libro se repite: un buen día, en la taberna Kamogawa (nombre del río principal de Kioto), que regentan los anteriores personajes citados, se presenta un extraño para intentar revivir un plato de su pasado. La taberna está situada en una machiya sin nombre, una anónima y pequeña casa típica del Kioto antiguo, en la que habitaban artesanos y cortesanas. Son casas alargadas de dos pisos, humildes para los estándares actuales, y que recibían el apodo de “nidos de anguila” por su estrecha fachada y su largo fondo.

Los clientes llegan siempre a la taberna con cierta desconfianza por lo secreto y humilde del lugar. Allí, los reciben padre, hija y gato, quienes toman nota de los datos de la comida anhelada por el cliente. La función del padre, el cocinero, será reconstruir ese plato de la manera lo más fiel posible. Los clientes la describen a veces vagamente y con detalles secundarios que, sin embargo, serán a la postre decisivos para poder recrearla.

Esos acentos narrativos son a menudo psicológicos e incluyen experiencias pasadas, por lo que la sesión tiene una faceta psicoanalítica clara para los comensales. No hay mejor terapia, dirán algunos, que un buen plato de lentejas junto con un buen vino. Y un amigo con quien hablar, dirán otros. Por ahí van estos libros.

En la primera visita, el cliente recibe un primer menú, un omakase, siempre extremadamente sofisticado que funciona como un pequeño compendio de la variante elegante del recetario japonés. Pero, en realidad, el cliente no va buscando ese omakase, ese menú variado y exquisito, perfectamente maridado; lo que de verdad desea es el plato que recibirá en la segunda visita, el reconstruido, uno asociado a una experiencia pasada que quiere revivir. Y esos platos, ligados con el hogar y la infancia, pertenecen a la esencia de la cocina japonesa casera y humilde: yakisoba, gyoza, curry rice, croque…

En esa segunda visita, el comensal, siempre solo, tiene indefectiblemente una revelación que le lleva a una reconciliación con el pasado y consigo mismo. El lector asiste, a un acto de psicoterapia gastronómica contado con un estilo fácil, sutil en general y con una estructura reiterativa en cada relato. Esta uniformidad formal, junto con lo limitado de los personajes y la estabilidad del escenario, convierte a estos relatos en base idónea para una serie de televisión, que ha sido el destino final de estos libros en Japón, en concreto en una producción de la NHK, canal público nipón con una alta y muy interesante producción cultural. Pero, además de ese éxito doméstico, los libros han alcanzado un enorme éxito en su traducción a distintas lenguas. Como decíamos en las anteriores críticas, esto nos dice mucho de la gastronomía y también de nuestras sociedades.

Desposeídos de dioses y alejados de la calma y el tiempo que exige el psicoanálisis, la nueva terapia consiste en la ingesta, bien de psicofármacos, bien de drogas urbanas, bien de comida a un precio lo suficientemente caro como para intentar crearnos recuerdos indelebles. Sin embargo, la comida que deja esos recuerdos imborrables suele ser la que tomamos de niños y en nuestra juventud. Hirashi Kashiwai lo sabe, como buen japonés, y así nos lo hace saber en este libro ligero y elegante, que no empachará a casi nadie.

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