La Guardia Costera estadounidense abordó con éxito esta mañana el tanquero 'Marinera', antes conocido como 'Bella 1', según un funcionario estadounidense citado por The New York Times.
El buque repelió un intento de EEUU de abordarlo en diciembre y se adentró en el Atlántico. Durante la persecución, la tripulación pintó una bandera rusa en un costado, modificó el nombre del navío y cambió su matrícula a rusa.
La tripulación de navío no ofreció resistencia en el momento del abordaje, de acuerdo con la fuente, que confirmó que los guardacostas estadounidenses no avistaron navíos rusos en las proximidades.
Rusia había enviado a un submarino para escoltar al petrolero, según reportes de The Wall Street Journal, tras solicitar a Washington que detuviera la persecución de ese buque.
La Guardia Costera ha intentado incautar el barco desde fines de diciembre, cuando este iba en camino a cargar petróleo en Venezuela, como parte del bloqueo a los tanqueros que transporten crudo venezolano que EEUU mantiene incluso tras la captura de Nicolás Maduro, y su traslado a Nueva York.
El Gobierno británico confirmó haber brindado "apoyo operativo" a los Estados Unidos para interceptar al petrolero Bella 1 de bandera rusa -también conocido como 'Marinera'- en aguas del océano Atlántico.
"Las Fuerzas Armadas del Reino Unido proporcionaron apoyo operativo planificado, incluyendo la instalación de bases, a los recursos militares estadounidenses que interceptaban el Bella 1 en la frontera entre el Reino Unido, Islandia y Groenlandia tras una solicitud de asistencia estadounidense", informó el Ministerio de Defensa británico en un comunicado.
Este es el tercer tanquero vinculado a Venezuela - como parte de una "flota fantasma" que transporta crudo ilícito- que EEUU ha incautado desde que arreció la presión sobre el Gobierno del ahora prisionero Maduro, al que ha imputado con cargos de narcoterrorismo.
El Ministerio de Transportes de Rusia ha tildado de "ilegal" la interceptación 'Marinera', hecho que calificó de ilegal al contravenir la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre la navegación en mar abierto.
El Ministerio argumentó que el petrolero 'Marinera' recibió el pasado 24 de diciembre de 2025 "el permiso temporal para la navegación bajo la bandera de Rusia, otorgado sobre la base de la legislación rusa y las normas del derecho internacional".
"En correspondencia con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en mar abierto se aplica el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza contra buques registrados adecuadamente en las jurisdicciones de terceros estados", señaló.
La diplomacia rusa señaló que este buque "navega en las aguas internacionales del Atlántico Norte bajo bandera rusa y en total correspondencia con las leyes internacionales de navegación".
Exteriores denunció que "al buque ruso, por razones incomprensibles para nosotros, los militares de Estados Unidos y la OTAN dedican una atención excesiva y no proporcional a su estatus de navío civil", y añadió que la Guardia Costera de EEUU le persigue desde hace varios días.
"Esperamos que los países de Occidente, que declaran su apego a la libertad de navegación en alta mar, velen por el cumplimiento de este principio por parte de ellos mismos", concluyó la diplomacia rusa.
El Ministerio exigió un "trato humano y digno" para los tripulantes del petrolero 'Marinera'. "Tomando en consideración la presencia de ciudadanos rusos entre los tripulantes, exigimos a la parte estadounidense garantizarles un trato humano y digno, respetar inapelablemente sus derechos e intereses y no obstaculizar su pronto retorno a la patria", declaró la diplomacia rusa a la agencia TASS.
La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó poco después otro petrolero sancionado en el Caribe que operaba ilícitamente en aguas internacionales, según informó el Comando Sur.
"El Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, ha detenido sin incidentes un buque cisterna apátrida y sancionado que formaba parte de la flota oscura", aseguró el Comando en X.
Un funcionario estadounidense aseguró a The New York Times que el buque navegaba falsamente bajo una bandera de Camerún, sin embargo, el Comando se limitó a ubicarlo dentro de la flota oscura, que es la red opaca de barcos que mueven petróleo de países sancionados, como Venezuela o Irán, y en las que predomina banderas de conveniencia, como la panameña o la camerunesa.
"El buque interceptado, el M/T Sophia, operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el mar Caribe. La Guardia Costera de los Estados Unidos está escoltando al M/T Sophia hasta los Estados Unidos para su disposición final", añadió en el mensaje el Comando.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, dijo este miércoles que el Gobierno interino venezolano quiere que el crudo que transporta un petrolero capturado hoy por Washington en el Caribe sea "parte del acuerdo" por el cual el país caribeño enviará hasta 50 millones de barriles para que sean comercializados por la nación nortamericana.
"Uno de esos barcos incautados que transportaban petróleo en el Caribe, ¿saben lo que están pidiendo las autoridades interinas en Venezuela? Quieren que ese petróleo incautado forme parte de este acuerdo", explicó Rubio a periodistas hoy en el Congreso haciendo referencia a lo dicho en la víspera por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El operativo se enmarcó dentro de la Operación Lanza del Sur, como la Administración de Donald Trump bautizó a la ofensiva militar en el Caribe contra supuestas embarcaciones sospechosas de narcotráfico y transporte de petróleo sancionado.
La Guardia Costera de EEUU abordó también este miércoles el tanquero "Marinera", antes conocido como "Bella 1", tras casi tres semanas de persecución, informaron medios locales.
Con estos dos, ya suman cuatro los petroleros incautados por Washington desde que empezó la campaña de presión contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que ahora se encuentra detenido en Nueva York.