El ministro de Transporte, Óscar Puente, ha defendido las inversiones en el sistema ferroviario español que ha realizado su Ministerio y ha eludido aclarar si asumirá responsabilidades en caso de confirmarse la principal hipótesis por el momento: un fallo en la soldadura de la vía.
En una entrevista para Onda Cero, Puente ha defendido que se invirtieron 700 millones de euros en la renovación de la vía donde se ha producido el terrible accidente de Adamuz. Y, en concreto, que el tramo donde los trenes descarrilaron se colocó en mayo del pasado año.
El hecho de que las vías estuvieran colocadas tan recientemente, ha explicado el ministro, puede ocasionar ciertos “pecados de juventud”, pero en este caso Puente ha considerado que estaban lo suficientemente rodadas en los últimos ocho meses como para considerar que no tenían ningún problema.
En todo caso, el ministro ha reiterado el llamamiento a la prudencia ya que la investigación, ha dicho, se encuentra en su fase inicial. Puente, eso sí, ha eludido aclarar si dimitirá de confirmarse la principal hipótesis, la un fallo en la soladura de la vía: “No me voy a poner en esa hipótesis, no estoy pensando en eso ahora”, ha manifestado.
Sobre la hipótesis de la rotura de la vía, ha resaltado que, en este momento, ningún técnico puede decir si es causa o consecuencia. Si fuera la causa, "habría que ver porqué se rompe un carril de acero macizo", una cuestión que "está lejos de ser sencilla y de ser resuelta en 24 horas en la redacción de un periódico", por lo que ha pedido dejar de especular.
También ha sostenido que lass ocho incidencias que se produjeron en esa línea reportadas por los medios de comunicación no tienen nada que ver con el accidente, sino que se trata de problemas menores que se comunican porque afectan a la operativa.