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Juicio a Ábalos, Koldo y Aldama: el exgerente del PSOE niega que las 'chistorras' de Koldo fuesen billetes de 500, 200 o 100 euros

El exgerente del PSOE Mariano Moreno, a su llegada este miércoles al Tribunal Supremo (Foto: Efe).

TRIBUNAL SUPREMO

EL IMPARCIAL/Efe | Miércoles 22 de abril de 2026

El juicio por presunta corrupción al exministro de Transportes José Luis Ábalos acoge este miércoles su octava jornada con el testimonio del exgerente del PSOE sobre el sistema de pagos en efectivo del partido, y del ex jefe de gabinete de la exvicepresidenta María Jesús Montero, entre otros.

En torno a una decena de testigos desfilan por el Tribunal Supremo en el juicio en el que también están acusados el exasesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama por presuntos amaños en contratos de mascarillas durante la pandemia.

Exgerente del PSOE

Quien fuese jefe de gabinete de Ábalos, ahora al frente de Paradores, Ricardo Mar, ha sido quien ha abierto la jornada. Su testimonio ha dado paso al del exgerente del PSOE Mariano Moreno, quien ha negado que las 'chistorras', 'soles' y 'lechugas' de las que hablaba el exasesor ministerial Koldo García con su exmujer, en alusión presuntamente a billetes de 500, 200 y 100 euros fuesen dinero en efectivo que saliera de la caja del partido.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sospecha que tras las 'chistorras', 'soles' y 'lechugas' se encuentra un lenguaje en clave entre Koldo García y su exmujer y "un indicio más del interés en ocultar la existencia de ese dinero en efectivo" que manejaban.

El que fuera gerente del PSOE en la época en que Ábalos fue número tres de la formación ha explicado que cuando se pedía dinero en efectivo al banco con el que trabajaba la formación, la entidad lo enviaba con una empresa de seguridad y nunca pidieron billetes de 500 euros, ni de 200 ni de 100, ha enfatizado. Ha insistido en que la caja del partido -"la única que tiene", ha recalcado-, estaba dotada de los ingresos procedentes de su cuenta de funcionamiento, que siempre era la misma y de la que salía el dinero en metálico que él mismo pedía al banco para nutrir la caja y reintegrar los gastos que se habían adelantado por viajes, comidas, transportes u otros conceptos.

Y ha dejado claro que el 99,4 por ciento de los gastos anticipados se reintegraban por transferencia y el resto en metálico, y ha recordado que ya en pandemia desde la dirección de administración y finanzas se propuso una instrucción para limitar los gastos en efectivo. El confinamiento paralizó esta instrucción, que finalmente fue aprobada a finales de 2020 adelantándose a la modificación de la ley contra el fraude fiscal y se limitaron los pagos en metálico a un límite de 1.000 euros.

Moreno ha reconocido que por su cargo en el partido, Ábalos era el que tenía más actividad dentro de la Ejecutiva y, por tanto, más gastos de representación o actividad, y que al igual que otros secretarios, como el de Política Municipal o cualquier otro, se autorizaba a sí mismo esos gastos y los que se imputaran a su Secretaría.

Todos los gastos tenían que estar justificados con los resguardos o ticktes y, por tanto, se revisaba la naturaleza de los mismos y si el importe era el adecuado. El propio gerente revisaba las liquidaciones que le llegaban, especialmente las de a partir de un cierto importe, y las ojeaba visualmente. Cuando tenía alguna duda preguntaba, como ocurrió con una comida en Vio en campaña electoral por 700 euros, a la que finalmente dio su visto bueno porque correspondían a 14 personas.

Otro de los citados es Carlos Moreno, exjefe de gabinete de María Jesús Montero, quien reconoció que remitió a un asesor una petición de Aldama sobre el aplazamiento de una deuda de su empresa, si bien negó haber recibido a cambio 25.000 euros del comisionista, como éste asegura.

Ex número dos de Ábalos

El ex secretario de Estado de Transportes Pedro Saura ha declarado este miércoles en el Tribunal Supremo que le molestó que el comisionista Víctor de Aldama quisiera hablar con él del rescate a Air Europa y ha asegurado que, en una llamada de "dos minutos", le dijo que no era competencia del Ministerio, sino de la SEPI.

Ahora al frente del Grupo Correos, Pedro Saura ha sido el último testigo de la sesión matinal de este miércoles, y su testimonio se ha centrado fundamentalmente en los meses antes al rescate que concedió el Gobierno en noviembre de 2020 a Air Europa y en los contactos que tuvo con Koldo García y con Víctor de Aldama.

Fue Koldo García, según ha indicado, quien le pidió que llamase al comisionista, después de que éste le enviase un wasap y le solicitase hablar con él. Saura entonces no sabía quién era Aldama, pero le llamó porque creyó que el exasesor se lo reclamaba de parte de Ábalos. Una llamada "de cortesía", ha señalado, y que no le sentó bien. "Me molestó porque entendía que ese tipo de conversaciones no se pueden producir", ha reconocido, y porque él quería "encapsular" todo lo relacionado con el rescate en el Ministerio.

Su respuesta, ha dicho, fue "de manual": "la ayuda para Air Europa, si eventualmente se produce, dependerá de la SEPI y no de Transportes".

Saura ha relatado que, aunque él no conocía a Aldama, después su equipo le dijo que "el presidente del Zamora" -cargo que entonces tenía el empresario- "estaba por el Ministerio", y ha señalado que más tarde recordó que llegó a reunirse con él.

Fue una reunión con Koldo García y el ex consejero delegado de Globalia -matriz de Air Europa- Javier Hidalgo en el Ministerio. Ellos iban con una persona que no habló y que él no conocía. Más tarde ha comprobado que era Aldama.

En otra ocasión se reunió con Hidalgo en el despacho de Ábalos, ya que el empresario quería saber por qué Saura condicionaba la última parte del rescate a su salida de la compañía.

La presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano y el empresario Juan Carlos Cueto, quien la Fiscalía considera que controlaba la empresa clave de la trama, Soluciones de Gestión, completan la jornada de juicios.

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