El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha detallado este lunes en el Tribunal Supremo que se realizaban pagos en efectivo en el seno del PSOE y que estos se hacian "toda la vida".
El exministro ha señalado que los pagos en metálico se llevaban a cabo, por ejemplo, en las reuniones del comité federal del partido. "Al llegar a las reuniones del comité había dos mesas. En una te acreditabas y en la otra te pagaban los gastos de viaje moneda a moneda", ha declarado Ábalos, quien también ha reconocido que delegó los gastos de la Secretaría de la Organización en su exasesor, Koldo García.
Preguntado de nuevo por los pagos en efectivo en Ferraz, Ábalos ha respondido que "no lleva la cuenta". "Si lo dice el PSOE, no lo voy a cuestionar".
Ha explicado la operativa de Ferraz para devolver los gastos que adelantaban, que en el caso del exministro y ex número dos del partido los pagaba Koldo García, a quien, como dice la UCO y ha reconocido Ábalos, le transfirió 23.000 euros, entre los que se incluyen dos transferencias que el PSOE le hizo al entonces secretario de Organización.
Y ha indicado que hasta el año 2021 Ferraz reembolsaba esos gastos anticipados en metálico, una práctica que él vivió desde al menos el año 1992, cuando ya formaba parte del comité ejecutivo del PSOE, con más de 200 miembros.
Ha dado algunas explicaciones de esa práctica. Así, ha puesto como ejemplo que cuando acudían a una reunión en Ferraz había dos mesas: una para acreditarse y otra para cobrar los gastos de desplazamiento, como kilometraje o billetes de tren. Nunca, eso sí, los hoteles, porque se reservaban desde la sede socialista.
"Te pagaban moneda a moneda. Más de 200 personas cobrando en metálico. Era la tradición del partido de toda la vida. Siempre fue así", ha apostillado.
Se trataba del reembolso de gastos de actividad y no se miraba el método con el habían sido pagados: tarjeta, cheque o lo que fuera.
"¿También había metálico para reembolsar gastos en el Ministerio de Transportes?", le ha preguntado la abogada de su exasesor, Leticia de la Hoz.
Aunque no ha sabido decir con seguridad, sí ha relatado que, por ejemplo, cuando se salía de viaje de trabajo se podía pedir que anticiparan una provisión de gastos. Después había que presentar los justificantes.
Ábalos ha contado, además, que el exasesor también cubría parte de sus gastos personales, a veces por la "naturaleza" y "singularidad" de los mismos, debido a que su exmujer no podía conocerlos, y otras por el carácter de Koldo Garcia, de "ser siempre útil, de entregarse", de "hacerte la vida más fácil" e "ir ganándote con eso".
De este modo, se generó una "dinámica que parece que llama la atención" y que comenzó antes de Aldama, porque "no todo en la vida ha empezado con el señor Aldama", ha indicado el exministro, que ha puntualizado cómo "aquí cuando sale la palabra PSOE, todo el mundo empieza a pensar raro".
En su declaración, el exiministro ha negado haber recibido dinero por parte de Aldama y ha dicho que "no hay ninguna evidencia en absoluto sobre ello". También ha rechazado la recepción de billetes de 500 euros a cuenta del PSOE, las mismas 'chistorras' que su exasesor confesó haber cobrado por sus gestiones. "Koldo ha dicho que a él sí pero a mí no me ha pagado nunca con billetes de 500 euros", ha apuntado.
Durante toda su declaración, el exministro ha puesto en duda la declaración de Aldama, que aportó un relato en el que "todo es genérico" y lanzó "unos cuantos nombres", mientras otros "se protegen".
En cuanto al cobro de comisiones que el comisionista le atribuye, el exministro ha negado tajante que suscribiese con él un contrato de alquiler con opción a compra de un piso en el Paseo de la Castellana en Madrid como garantía del pago de esas mordidas. Un inmueble con el que más bien el empresario le engañó, ha dicho, porque tenía inquilinos y nunca estuvo a su disposición.
En la sesión matutina del juicio por el caso mascarillas, Ábalos ha denunciado que se le juzga por un caso "claramente mediático, juzgado desde hace tiempo y con condena clara", en el que productoras de televisión han pagado a "gente vulnerable" para "guionizarlas".
El que fuera mano derecha del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sugerido también que su expareja Jéssica Rodríguez había pactado su declaración el juicio con el reconocido comisionista Víctor de Aldama, al que dijo no conocer, y se ha presentadocomo la víctima de ambos.
"Es parte de toda la miseria de este proceso", ha lamentado el también exdirigente socialista a lo largo del interrogatorio del fiscal, en el que está negando, punto por punto, todas las acusaciones en su contra, como la presunta contratación irregular de su expareja Jéssica Rodríguez y de Claudia Montes en empresas públicas.
Ábalos ha negado haber intervenido de alguna forma para que Ineco, Tragsatec o LogiRail -filial de Renfe- contratasen a estas dos mujeres, y ha subrayado que nunca supo que Rodríguez no fuese a trabajar. Él pensaba que trabajaba y hay mensajes que acreditan que habló con sus compañeros para saber cómo se hacían los fichajes.
Tampoco ordenó que no la molestasen porque nunca supo que estuviese incómoda en su trabajo.
En relación a Claudia Montes, que trabajó en LogiRail, el exministro ha asegurado que nunca tuvo "ninguna relación" con ella, pese a que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil la ubicó en su entorno personal. "Entorno personal ninguno", ha dicho Ábalos, y ha explicado que a Montes solo la vio en dos ocasiones, una de ellas entrando en un acto político, y no la ha vuelto a ver en su "vida".
Tras lamentar que hay "mucha televisión" en torno a este proceso -ha llegado a decir que un medio tiene su "vida privada" a través de sus mensajes y comunicaciones a los que él no tiene acceso-, el exministro ha explicado que Claudia Montes le contactó a través de Instagram y le transmitió que estaba en una situación personal y económica complicada, pero no le pidió trabajo.
El exministro de Transportes ha insinuado que su expareja Jéssica Rodríguez había pactado su declaración el juicio con el reconocido comisionista Víctor de Aldama, al que dijo no conocer.
Sin embargo, Ábalos ha aseverado que su expareja y Aldama se conocían. "No encuentro motivo alguno para que diga que no lo conoce salvo que haya un asunto que hayan arreglado", ha enfatizado.
Ábalos se ha desvinculado del piso de la Torre de Madrid para Jésica, que la Fiscalía considera cohecho. "Yo nunca pernocté en ese apartamento. El que no tuvo llaves nunca fui yo, el que no estuvo una noche fui yo", ha explicado a preguntas del fiscal.
Sobre si pidió a Koldo García que colocara a Jésica en una empresa pública, el exministro lo ha negado: "Yo pensaba en la empresa privada". Preguntado por si pidió a Pardo de Vera que contratara a su expareja, lo ha negado: "En absoluto".
El que fuera mano derecha de Sánchez ha comenzado su declaración hablando sobre Koldo García, su exasesor. Ábalos ha relatado que se lo conoció en las primarias de 2017 a instancias de Santos Cerdán y que pasó a ser su conductor cuando el secretario general del partido, Pedro Sánchez, le encomendó la Secretaría de Organización del PSOE.
“El partido estaba en una situación muy delicada, y mi función fue recomponer el partido. A ello me dediqué", ha relatado el ex secretario de organización del PSOE, "necesitaba un conductor que aguantara esos horarios ininterrumpidos, me hacía falta alguien que, además de conductor, hiciera también militancia y que tuviera esa disponibilidad plena”.
“Me acompañaba 24 horas al día, y así estuvimos meses", ha dicho. También ha asegurado que “en todo ese tiempo”, Koldo participaba en su “intimidad” y en su “vida personal”, lo que generó “vínculos singulares” Debido a esta relación de confianza, Ábalos lo premió cuando fue nombrado ministro.
El que fuese lugarteniente de Pedro Sánchez en el PSOE como secretario de Organización, actualmente en prisión preventiva, afronta una petición de 24 años de cárcel por presuntos amaños en contratos de mascarillas a cambio de mordidas de Aldama.