El expresidente catalán y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha señalado este jueves que el "partido" de la amnistía sigue en marcha, aunque "ahora ya no se jugará en Europa, sino en el Bernabéu": "Sabemos a quién nos enfrentamos y algunos no nos llamamos a engaño", ha advertido.
En un mensaje en la red social X, Puigdemont se ha posicionado así después de que esta mañana el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) haya determinado que la amnistía es conforme al derecho comunitario, lo que allana su regreso a Cataluña, que abandonó en 2017, a la espera de que el Constitucional decida si rectifica al Supremo y le aplica la ley.
"Hoy tenemos derecho a celebrar una victoria ganada a pulso. Sin embargo, el camino para acabar con la represión no ha acabado", ha indicado el expresidente catalán.
Puigdemont ha señalado que es necesario que termine la "represión", no para el "beneficio personal" de las personas directamente afectadas por la amnistía, sino "para poder recuperar fuerzas y recursos y centrarse en el objetivo principal, que es la independencia de Cataluña".
El expresident ha admitido, asimismo, que "el contexto es más difícil y hostil" en la actualidad, puesto que el independentismo es objeto de "una división que al españolismo le encanta".
Ha dicho a los tribunales españoles que "si se siguen negando a aplicar la amnistía de forma integral no solo estarán incumpliendo una ley aprobada por las Cortes y declarada constitucional, sino que, además, estarán enfrentándose con el derecho europeo".
"El TJUE no podía ser más nítido y no ha dejado ninguna grieta a través de la cual se pueda discutir nuestra victoria", ha completado.
Puigdemont ha sostenido que esta es la tercera "victoria" lograda por el independentismo en Europa y que ahora se ha "blindado" una amnistía que inicialmente "no quisieron" el actual presidente catalán, Salvador Illa, el PSC, el PSOE ni la "derecha política, mediática y judicial española".
"Tampoco la quería Pedro Sánchez... hasta que necesitó los votos de Junts per Catalunya", ha agregado.
El líder de Junts ha defendido el primer 'no' de los siete diputados de su formación en el Congreso al redactado de la norma, dado que ha asegurado que el tiempo les ha dado la razón.
Con todo, ha señalado que el "partido" que a partir de ahora tendrá lugar en el "Bernabéu" se disputará "con los árbitros y el público decantados hacia un lado". "No debería ser así, porque con la sentencia de hoy ya no debería haber margen...", ha completado.
Al término de su mensaje, Puigdemont ha lanzado un agradecimiento especial al abogado Gonzalo Boye, de quien ha destacado su "experiencia europea" y su "sabiduría jurídica".
Junts per Catalunya ha reivindicado este jueves como suya la "gran victoria" que representa, a su juicio, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la ley de amnistía, y ha instado a los tribunales españoles a aplicarla antes de que "se vayan de vacaciones".
El secretario general de JxCat, Jordi Turull, y el abogado de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, han comparecido desde la sede del partido, tras reunirse telemáticamente con el propio Puigdemont y los exconsellers Lluís Puig y Antoni Comín, que también han vivido con "gran satisfacción" la sentencia del TJUE.
El "aval rotundo" del TJUE a la ley de amnistía, según Boye, no deja margen al Tribunal Constitucional (TC) y al Tribunal Supremo para hacer otra cosa que no sea aplicar cuanto antes la amnistía: "Ya no hay debate desde el punto de vista jurídico", ha afirmado.
Boye ha dado a entender que no prevé pedir medidas cautelares al TC para que levante la orden de detención contra Puigdemont antes de resolver los recursos de amparo: "Con una sentencia así de clara, yo creo que sobran los recursos", ha señalado el abogado, antes de añadir: "La pelota no está en nuestro tejado".
Turull ha destacado que fue JxCat quien "mantuvo la posición" en enero de 2024 y rechazó una primera versión de la ley de amnistía en el Congreso para "blindarla" aún más con nuevos matices jurídicos, una postura por la que fueron "insultados" en su día, pero que hoy se ha traducido en una "victoria rotunda".