debate en el congreso
Martes 17 de marzo de 2009
UPyD ha recibido insultos en lugar de apoyos a su iniciativa para prevenir y erradicar la "discriminación lingüística" y asegurar la libertad de elección de lengua. Rosa Díez ha tenido que aguantar el envite de los nacionalistas, que la han acusado de mentir y manipular con fines electorales.
La mayoría de los grupos del Congreso se ha mostrado en contra de una proposición de ley de UPyD para prevenir y erradicar la "discriminación lingüística" y asegurar la libertad de elección de lengua. Durante el debate de la iniciativa, los portavoces de PSOE, CiU, PNV y ERC han expresado su rechazo a la propuesta, que sólo ha recibido el apoyo de los representantes del PP y de UPyD. Claro que unos lo han hecho con más diplomacia que otro.
Díez ha denunciado la discriminación que sufren miles de ciudadanos al elegir la lengua en la que educan a sus hijos en el sistema público o concertado, en el acceso a la función pública o al comunicarse con la Administración pública.
La parlamentaria de UPyD ha indicado que hay partidos políticos que llaman normalización lingüística a "la exclusión del castellano del espacio público" y ha agregado que esos partidos utilizan la lengua como instrumento para "discriminar a los ciudadanos que se niegan a normalizarse y asumir las consignas de los nacionalistas o sus asimilados en los Gobiernos autonómicos o en el Ejecutivo de la nación".
"Los nacionalistas han impuesto en las comunidades en las que gobiernan una política lingüística que sólo genera discriminación de los derechos individuales de los ciudadanos y empobrecimiento colectivo", ha asegurado Díez.
Ante esta defensa de su iniciativa, los nacionalistas han respondido con insultos. Así, el portavoz de ERC, Joan Ridao, ha acusado a Díez de utilizar el debate lingüístico electoralmente, de "adulterar la convivencia para arañar un puñado de votos", de hacer una "proposición tramposa".
Ridao ha acusado a la portavoz de UPyD de mentir y manipular, y añadió que tiene una "mente calenturienta" por, según él, denunciar un problema inexistente. Dijo que, con esta propuesta, Díez pretende "sembrar cizaña".
El parlamentario del PNV Aitor Esteban ha rechazado la iniciativa por considerarla una "provocación", una "novela" y un "despropósito", al tiempo que ha negado la "marginación del castellano" en el País Vasco y se ha preguntado si ésta es la política educativa que se va a pactar en Euskadi.
Mientras, desde CiU, Jordi Xuclá anunció el voto contrario a la iniciativa desde la posición de "un nacionalismo cívico y democrático" frente a un "neo-nacionalismo español, que pretende plantear la superioridad de una lengua sobre otra", algo "inaceptable" en un Estado plurilingüístico y pluricultural.
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