Han pasado nada menos que 369 años desde que Claudio Monteverdi estrenara en el Teatro Casiano de Venecia “Il ritono d’Ulisse in patria” y el próximo viernes 17 de abril será la primera vez que se represente en nuestro país
William Christie, al frente de su formación barroca Les Arts Florissants, y
Pier Luigi Pizzi, responsable de escena, escenografía y vestuario, han vuelto a reencontrarse para este proyecto, y esta mañana han participado en la rueda de prensa del Teatro Real en la que han hablado de esta
obra de Monteverdi, que supone la llegada de la ópera a los teatros para ser representada ante un público que pagaba su entrada y que, ya no estaba sólo destinada a ser representada en los palacios privados de la realeza.
Christie ha querido dejar claro que de las tres obras de Monteverdi,
“El retorno de Ulises a su patria” es su preferida y que se trata de una decisión que ha tomado después de haber pasado la mitad de su vida interpretando las tres partituras del compositor. Y su elección no es gratuita. La obra trata dos de los temas fundamentales de la
naturaleza humana: la ausencia y el reencuentro, y lo hace de forma que la acción ensambla de manera perfecta con la música. Para él, nunca estos temas han sido tratados con tanta belleza como lo hace Monteverdi y es, precisamente, este factor humano el que hace que la obra pueda comunicar perfectamente con el público contemporáneo. Además, ha añadido que se trata de un
drama mediterráneo y que, por este motivo, tiene mucha curiosidad por ver cómo lo recibe el público español.
El director de orquesta William Christie (i) y el escenógrafo Pier Luigi Pizzi posan con motivo de la presentación de la versión que estrenarán en el Teatro Real este viernes de
También Pier Luigi Pizzi se ha mostrado
emocionado a la hora de hablar de esta pieza de Monteverdi para la que hay que abrir la puerta al Renacimiento, ha dicho, si se quiere entender en profundidad. Fue entonces cuando se inició en Florencia la gran revolución cultural y artística que situó al hombre en el centro del universo, cambiando el mundo y la forma de disfrutar de la vida, del arte y de la belleza. En palabras del director de escena italiano: “El arte se volvió profundamente clásico y pagano y esta obra de Monteverdi es una síntesis perfecta de todo eso”.
Una gran obra, en la que, advierte, no hay nada superfluo ni en el texto ni en la música. Y ante una obra de tal calibre, ha asegurado que ha afrontado la creación de la escenografía poniéndose de rodillas para no traicionar al autor y proponiendo una escena sencilla y con economía de medios, sin que ello quiera decir que sea minimalista y, mucho menos, pobre.
La ópera, que estará en el Real
hasta el día 30 de abril, se retransmitirá en directo el día 25 por Radio Clásica y la Unión Europea de Radiodifusión para 21 países, antes de su edición en DVD.