gastronomia

Un día en Mallorca

FLANIGAN y TRISTÁN

Viernes 09 de octubre de 2009
Puerto Portals, a pocos kilómetros al sur de Palma de Mallorca, es uno de los escenarios más cosmopolitas de la isla de Mallorca. Es acaso el único puerto de las Islas Baleares que puede competir en iguales condiciones con Montecarlo o Porto Cervo. Allí conviven no sólo destacadas personalidades que muestran sus yates exclusivos o boutiques de gran lujo, sino establecimientos gastronómicos de gran calidad.

Yo he tenido la oportunidad de visitar recientemente dos de ellos, situados uno al lado del otro, uno mucho más económico y de una inmensa calidad. Se trata de FLANIGAN (Puerto Portals. Tfno. 971 679 191. Calviá. Mallorca), el singular restaurante de Miguel Arias, gran aficionado al mar y a la nieve, “alma mater” y creador del local. El nombre del restaurante procede del que tenía una antigua discoteca de Cercedilla, en la sierra de Madrid, que fue también de su propiedad. Con el apoyo del jefe de cocina, Javier Morales, y el director de sala, Bruno Elain y, en conjunto, la labor de un cohesionado equipo, Flanigan ha cumplido ya 22 años de trayectoria.

Productos tradicionales españoles
Con su amplia terraza asomada al puerto deportivo, la propuesta culinaria rinde homenaje a muchas de las recetas y productos tradicionales españoles, como el jamón Ibérico, el pan con tomate, el pulpo a la gallega, los pimientos de Padrón, la tortilla de patatas, las croquetas, la sopa de pescado, el cocido madrileño, paellas y otras recetas de arroz, los callos con garbanzos, el rabo de toro, las lentejas, el marmitako con bogavante, la ternera de Ávila, el solomillo de carne gallega y, como postres, la crema catalana, el “gató” mallorquín o el más vendido de todos sus productos, la tarta fina de manzana, receta que, a causa de su complejidad, debe solicitarse al principio.

Yo tuve la suerte de probar (y algo más) uno de mis pescados favoritos, exclusivo de las Islas Baleares, el RAON. Si puede, no deje de tomarlo.

Junto con esos platos de siempre, muy bien preparados, que son la esencia de la casa, sobresale especialmente la selección de pescados y mariscos, con la merluza de pincho, el lenguado, la dorada, las cigalas, la sepia o la lubina al horno y a la sal. Para los amantes de las carnes, la “hamburguesa Flanigan” es otra de las grandes referencias. El local cuenta también con un privado y la tienda “El Deli”, donde adquirir productos para llevar.

Flanigan, que permanece abierto los 365 días del año es, además, un lugar muy querido por la Familia Real española durante sus vacaciones de verano, y un excelente escenario para el encuentro pero, sobre todo, se come con una irreprochable calidad, por un precio que, si se mide bien la comanda, puede no superar los 30 euros.

El lujo de Tristán
El otro restaurante es TRISTÁN (Puerto Portals. Tfno. 971 675 547. Calvíá. Mallorca), la elegante sede de Gerhard Schweiger, que acaso no atraviesa el mejor de sus momentos. Sobre todo, si consideramos el precio de sus platos y la relación con la calidad. Así, un menú “pequeño” de cuatro platos cuesta 140 euros y el menú degustación de seis platos, 175. Una cena de 4 personas puede superar como mucho los 1.000 euros con vinos no muy caros. Yo tomé el otro día un parfait de hígado de pato ahumado a la naranja, dos maneras de gamba mallorquina a la carta, gallo de San Pedro con salsa de tomate y estragón, corzo salteado con salsa de pimienta blanca, Stillton marinado con Monastrell dulce y tapas golosas del Tristán. Actualmente, Klaus Brunmayr ejerce como jefe de cocina. Tristán tiene 23 años de historia y hace una década inauguró, en el mismo escenario de Puerto Portals, un coqueto bistró con la misma ideología culinaria. Tanto Flanigan como Tristán cuentan, además, con acreditados servicios de catering.

Y un apunte mallorquín más, el castillo-hotel SON VIDA (Urb. Son Vida. Tfno 971 493 493) dispone de unas excelentes instalaciones incluyendo el interesante restaurante El Castell. Un hotel-palacio de los mejores de Europa, con golf incluido.

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