El equipo que trabaja en las labores de extracción de las lápidas romanas halladas en uno de los cubos de la muralla de León espera que en su interior puedan encontrarse hasta un centenar de estas piezas funerarias, después de que hayan aparecido ya 25 ejemplares desde el día 19.
Operarios trabajan en la muralla de León, donde han sido halladas por ahora 25 lápidas romanas (Efe)
Melquíades Ranilla, el arquitecto redactor del Plan Director para la restauración de la
muralla de León y director del equipo que trabaja en el yacimiento arqueológico descubierto en esta construcción de forma inesperada, ha explicado que los primeros datos sobre estas piedras aportan ya "importantes noticias". El equipo que trabaja en las labores de extracción de las
lápidas romanas cree que en su interior pueden llegar a encontrarse hasta
un centenar de estas piezas funerarias, después de que hayan aparecido ya 25 ejemplares desde el día 19.
Por un lado, se ha determinado que la colocación de este material en la muralla no se ha realizado para repararla, sino que forma parte del muro desde el primer momento de su construcción, aunque no se puede determinar aún
de qué fecha datan las piedras.
Según ha comentado Ranilla, las piezas fueron
en origen sillares para la construcción de edificios en esta época y, de hecho, el material de algunas de las lápidas es mármol, por lo que se podría determinar que fueron elementos de construcciones destacadas.
Una vez demolidos o destruidos estos edificios, estas piedras tipo caliza de Hontoria, probablemente procedente de Burgos, se reutilizaron como base para el
tallado de lápidas y monumentos funerarios ubicados en un cementerio próximo a la muralla, del que no se tendría conocimiento.
Posteriormente, sirvieron para construir la
cara exterior de la muralla, lugar en el que se han encontrado diecinueve siglos después, muchas de ellas conservando su policromía original, durante los trabajos del Plan Director de la Muralla para su restauración.
Por ello, a pesar de que se encuentren como parte de los materiales de construcción de la muralla, los expertos no pueden asegurar de momento una fecha concreta de su origen, ya que fueron piezas reutilizadas, aunque se valora que puedan datar de antes del
siglo II.
En cuanto a los
datos escritos que presentan las lápidas, los estudios determinarán su significado, aunque sí se conoce que aparecen nombres de "personas nativas". Como ejemplo, el grabado de una lápida dedicada por su padre a una mujer de nombre Atta. "A los dioses Manes, Aliomus Munychius puso este monumento a su piadosísima hija Atta de 20 años y tres meses", se observa en la piedra.