El equipo que trabaja en las labores de extracción de las lápidas romanas halladas en uno de los cubos de la muralla de León espera que en su interior puedan encontrarse hasta un centenar de estas piezas funerarias, después de que hayan aparecido ya 25 ejemplares desde el día 19.
Arqueólogos israelíes dicen haber encontrado una fortificación de 3.700 años, que es el más antiguo ejemplo y más grande de muralla encontrado en Jerusalén, según informa en un comunicado la Autoridad de Antigüedades de Israel.