Eficiencia
Viernes 04 de marzo de 2011
La comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, ha afirmado este viernes que, en su opinión, España puede hacer más por mejorar la eficiencia energética y el ahorro en este campo. Por su parte, el Gobierno ha calculado que España dejará de gastar 2.300 millones tras implementar el nuevo plan presentado hoy tras el Consejo de Ministros.
La comisaria europea de Acción por el Clima, la danesa Connie Hedegaard, ha afirmado este viernes que España puede hacer "más" para mejorar el ahorro y la eficiencia energética. La comisaria, en unas declaraciones posteriores, también ha subrayado la utilidad de las políticas de ahorro y eficiencia energética para poder rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Hedegaard ha explicado que en su país, Dinamarca, la reducción de la velocidad de 140 a 110 kilómetros por hora supuso una diferencia "increíble" en términos de consumo. No se ha pronunciado, sin embargo, sobre el carácter temporal de esta medida en el caso español. La responsable europea ha añadido que cualquier iniciativa en favor de la eficiencia es bienvenida, una opción que no solo puede ayudar a crear empleo sino también a comprar menos petróleo a países como Libia.
Pese a reconocer que el Gobierno español "ha hecho muchas cosas en energías renovables y en la lucha contra el cambio climático", ha añadido que "se puede hacer más", por ejemplo -ha dicho- en el campo de la iluminación y los edificios.
En cuanto a las renovables, la comisaria europea ha explicado que ha habido "numerosas quejas" de inversores en relación a los cambios legislativos que, con carácter retroactivo, introdujo hace varios meses el ministro de Industria, Miguel Sebastián, en energía fotovoltaica. "Esto no es una crítica a España", ha terminado por subrayar Hedegaard.
2.300 millones de ahorro con el nuevo plan
Según los cálculos del Gobierno, las nuevas medidas de ahorro energético permitirán reducir el gasto anual en petróleo en 2.300 millones de euros. La crisis en el norte de África ha disparado los precios del crudo y los combustibles, y ha llevado al Ejecutivo a aprobar un conjunto de medidas de ahorro cuyo coste inicial ascenderá a 1.151 millones de euros.
"España es un país que durante mucho tiempo ha pensado que la energía es gratis y no, es carísima", advirtió el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien defendió junto al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, el paquete de medidas, continuación del anterior plan de ahorro energético aprobado en 2008.
Entre ellas, las que han despertado más polémica han sido la reducción máxima de la velocidad en vías rápidas y la rebaja en algunos billetes de Renfe, propuesta, esta última, que se ha encontrado con la oposición de comunidades autónomas como Madrid o Barcelona. Rubalcaba afirmó este viernes que el Estado está dispuesto a asumir el coste de la rebaja de los billetes de cercanías en estas comunidades.
El plan, que responde a una actitud de "responsabilidad y coherencia" del Gobierno, busca reducir en 28,6 millones los barriles de petróleo que se compran al exterior cada año y en 12,5 millones las toneladas de CO2 que se emiten.
Las iniciativas, explicó Sebastián, se dividen en tres grupos: transporte y movilidad, edificación, e iluminación y consumo eléctrico, a las que se sumará una campaña de concienciación ciudadana. Entre las medidas destaca la renovación del sistema de alumbrado público municipal -a través de las empresas de servicios energéticos (ESE), para las que se establecerá una línea de crédito de 600 millones de euros-, el incremento del porcentaje obligatorio de biodiesel en los carburantes hasta el 7 % o el plan renove de neumáticos para un máximo de 240.000 neumáticos (60.000 vehículos).
Todas estas medidas se enmarcan en el denominado nivel I de riesgo, definido por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), y en el que, por el momento, no se contemplan otras iniciativas como limitar el acceso del tráfico al centro de las ciudades, reducir la velocidad en algunas calles de 50 a 30 kilómetros/hora o recurrir a cortes de suministro. Sebastián recordó que España tiene una dependencia energética del 75 %, superior a la de la mayoría de los países europeos, y que cada año se compran 650 millones de barriles.
El ministro de Industria insistió en que, pese a que no hay problemas de suministro, el 12 % del petróleo que se consume en España viene de Libia y el 30 % del gas de Argelia, junto a otras importantes cantidades que pasan por el Canal de Suez. Según Sebastián, si el precio del barril se mantiene en los niveles actuales, este año el déficit energético podría alcanzar los 46.000 millones.
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