Economía

Francia e Italia aceleran nuevas medidas para atajar el déficit

CRISIS ECONÓMICA

Miércoles 10 de agosto de 2011
Francia e Italia son los países que en este miércoles se encuentran bajo la lupa de los mercados. Ante los rumores de una rebaja de la calificación en Francia, Sarkozy ha regresado al Elíseo para empezar a estudiar nuevas medidas que garanticen la reducción de su déficit y devuelvan la seguridad a los inversores. En Italia, el Ejecutivo se reunirá esta tarde con los agentes sociales para acelerar algunas de las reformas de su plan de austeridad y conseguir antes de 2013 el equilibrio presupuestario.

La inseguridad planea este miércoles sobre las cabezas de Sarkozy y Berlusconi. En Francia, los rumores sobre una rebaja de su 'triple A' hacían saltar las alarmas y Sarkozy ha cancelado sus vacaciones para mantener una reunión de urgencia con el Ejecutivo y diseñar nuevas medidas para reducir el déficit del país. En Italia, Berlusconi continúa de vacaciones, aunque el Gobierno va a mantener a lo largo de la tarde una reunión con sindicatos y patronal para tratar las nuevas reformas económicas y acelerar algunas de las contenidas en su plan de austeridad. Todo sea por recuperar el equilibrio presupuestario y tranquilizar a los mercados.

En París, el Gobierno francés estudiará a lo largo de este mes nuevas medidas para garantizar el respeto de los objetivos marcados para reducir su déficit. Sarkozy propuso a los ministros que aporten nuevas propuestas para garantizar el respeto de esos objetivos, que según el Elíseo serán sometidos a un primer análisis el próximo 17 de agosto, y adoptados en una reunión posterior, fijada para el 24 de agosto.

En la reunión participaron el primer ministro, François Fillon, el ministro de Exteriores, Alain Juppé; y el de Economía y Finanzas, François Baroin; la titular del departamento de Presupuesto y portavoz gubernamental, Valérie Pécresse, el de Asuntos Europeos, Jean Léonetti, y el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer.

En un comunicado difundido tras el encuentro la presidencia recordó que, entre otras medidas, la reforma de las pensiones en 2010 ha permitido reforzar "de manera duradera" el mantenimiento a largo plazo de las finanzas públicas, y reafirmó los compromisos tomados de cara a la reducción del déficit, que para este año se prevé que sea del 5,7 por ciento del PIB.

Pécresse indicó a la televisión BFM que las medidas se centrarán en la reducción de algunas exoneraciones fiscales que existen en la actualidad, sin precisar cuales.

Esa política, ya emprendida por el Ejecutivo, ha permitido recaudar 3.000 millones suplementarios este año, indicó la responsable de Presupuesto, quien indicó que se hará "un esfuerzo suplementario". Pécresse descartó la subida de impuestos como opción para contener el déficit.

El objetivo, aclaró la portavoz del Gobierno, es cumplir los compromisos de Francia en temas de reducción de déficit "sea cual sea el comportamiento de la economía".

En Italia, el Ejecutivo vuelve a reunirse con los agentes sociales para abordar las nuevas reformas económicas y la aceleración de algunas de las que contiene su último plan de austeridad que se comprometió a acometer el primer ministro, Silvio Berlusconi, el pasado viernes. Aún no se sabe con seguridad si el jefe del Ejecutivo, quien ha pasado los últimos días en su residencia de la isla de Cerdeña, estará presente.

Esa nueva reunión entre patronal, sindicatos y Gobierno, que se produce en un día en el que el Tesoro italiano intenta colocar 6.500 millones de euros en bonos a un año, sucede a la ya celebrada el pasado jueves, en la que el tan prometido pacto social por la estabilidad y el crecimiento económico quedó emplazado a septiembre.

Ahora, la presión de los mercados sobre la deuda italiana y las condiciones impuestas por el Banco Central Europeo (BCE) para comprar bonos de Italia hacen todavía más urgente la necesidad de diálogo con patronal y sindicatos, quienes, como el pasado jueves, mantendrán una reunión a parte antes de ir a Palacio Chigi.

La intención, según informan los medios italianos, es encontrar un acuerdo sobre la mayor parte de los puntos para que el Ejecutivo pueda aprobar las reformas necesarias en forma de decreto ley ya la semana que viene en un posible Consejo de Ministros extraordinario que dé paso lo antes posible a la tramitación parlamentaria.

La prensa del país recoge hoy las que parecen ser las nuevas medidas que ha preparado el ministro de Economía, Giulio Tremonti, para conseguir ese adelanto a 2013 del equilibrio presupuestario, frente a la fecha de 2014 que recogía el plan de austeridad de 79.000 millones de euros aprobado a mediados de julio.

Según las filtraciones de ese plan, el Gobierno se plantea la imposición de un gravamen adicional sobre la segunda vivienda de los ciudadanos del país, así como un aumento de los impuestos sobre los rendimientos financieros y sobre el patrimonio del contribuyente, punto este último que parece no gustar mucho a Berlusconi.

El Ejecutivo se plantea también adelantar el proceso que retrasará la edad de jubilación vinculándola a la esperanza de vida, así como la privatización de empresas municipales y la venta de parte de las participaciones del Estado en algunas empresas que ya cuentan con capital privado.

La prensa asegura hoy que los cambios en el sistema de asistencia y de pensiones, incluidas también las de invalidez, no cuentan con la aprobación, ni de los sindicatos, ni del principal socio de Gobierno de Berlusconi, la federalista Liga Norte (LN) de Umberto Bossi.

Los sindicatos, la patronal y también la banca exigen al Gobierno que acometa primero recortes sobre el gasto de la clase política antes de exigir nuevos esfuerzos económicos a las familias, sobre las que ya recae el mayor peso recaudatorio del plan de ajuste.

Tras los contactos con los líderes europeos, Berlusconi anunció el pasado viernes su intención de introducir la exigencia del equilibrio en las cuentas públicas en la Constitución, así como una liberalización del sector empresarial, una reforma laboral y la aceleración de la reforma fiscal que debe desarrollar el Parlamento, tras su aprobación en Consejo de Ministros el pasado 30 de junio.

El pasado 22 de julio el Ejecutivo aprobó además un proyecto de ley para reducir considerablemente el número de parlamentarios.

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