Bryan Cranston (1ª nominación)La cultura popular del siglo XXI agradece la presencia de Bryan Cranston (Los Ángeles, 1956) en los Oscar. Criado en una familia desestructurada, Cranston empezó a trabajar en teatros locales desde muy joven, aunque, tras un viaje por Europa con los Jóvenes Exploradores de la Policía de Los Ángeles terminó licenciándose en ciencias policiales. Entró en cine y televisión a finales de los ochenta, con pequeños papeles secundarios y, sobre todo, como actor de doblaje de 'anime'. Fue en el año 2000 cuando le llegó el papel que le convertiría en una de las caras más famosas de la televisión: Hank Wilkerson, el padre de la exitosa comedia de la HBO
Malcom in the middle, por el que fue nominado hasta en tres ocasiones a los Emmy como mejor actor de reparto. En realidad, era sólo el principio. Fue Hank hasta 2006, año en el que participó con un pequeño rol en la exitosa película
Pequeña Miss Sunshine y empezó una serie de apariciones esporádicas en la sitcom
Cómo conocí a vuestra madre. Y en 2008 la vida profesional de Cranston cambió para siempre: Walter White, el profesor de química metido a narco de
Breaking Bad, entró en su vida como un torbellino para convertirlo en el protagonista de una de las series de culto de los últimos años y hacerle merecedor de cuatro premios Emmy y un Globo de Oro, entre otros reconocimientos.
Durante su periodo en
Breaking Bad (2008-2013), Cranston participó en algunas películas como la aclamada
Drive,
Contagio,
John Carter, la oscarizada
Argo o la polémica
Godzilla, en la que se promocionó el papel protagonista del actor de moda a pesar de sus escasos planos en el metraje. Ahora llega a los Oscar por su papel en
Trumbo, el biopic del guionista de Hollywood Dalton Trumbo, que se vio envuelto en la 'caza de brujas' del Gobierno estadounidense de McCarthy.
Eddie Redmayne (2ª nominación, un Oscar)Eddie Redmayne (Londres, 1982) repite en la alfombra roja como nominado a mejor actor por segundo año consecutivo y, aunque es difícil que en esta edición se vaya a casa con la estatuilla como sí hizo en 2015 por su interpretación de Stephen Hawking en
La teoría del todo, el británico se ha ganado ya un hueco entre los actores más cotizados del panorama cinematográfico actual. Y lo que separa a Redmayne del Oscar se llama Leonardo DiCaprio. Nada que ver con su impecable papel de Lili Elbe, el primer transexual sometido a una reasignación de género de la historia, en
La chica danesa.
Con una trayectoria labrada en el teatro, Redmayne cuenta con otros títulos importantes en su filmografía como
El buen pastor,
Elizabeth: la edad de oro o
Los miserables.
Leonardo DiCaprio (5ª nominación, ningún Oscar)La inabarcable carrera de Leonardo DiCaprio (Los Ángeles, 1974) puede entenderse en tres fases. En la primera, que arrancó con apenas cinco años, el actor interpretó varios papeles televisivos, como su inolvidable papel en la longeva
Los problemas crecen, e hizo algunas incursiones en la gran pantalla con títulos como
Critters 3 (1991) o
Vida de este chico (1993), con la que ya llamó la atención de la crítica y de buena parte de la industria del cine, empezando por el que fue su padrino en la cinta, Robert De Niro. La segunda etapa fue la que le llevó a convertirse en una estrella internacional y sufrir la mirada aguda de la crítica, la necesidad de trabajar para continuar subido a la cresta de la ola y el peligro del encasillamiento. Empezó con
Romeo + Julietta en 1996 y estalló con el hito de
Titanic en 1998. Después vendrían algunos proyectos menos exitosos, en los que, sin embargo, la actuación de DiCaprio siempre supuso el salvavidas; es la era de
El hombre de la máscara de hierro (1998) y
La Playa (2001). Por último, vendría la consolidación como uno de los mejores actores contemporáneos, primero con películas de transición que le sirvieron para quitarse la etiqueta de 'cara bonita' de Hollywood y ponerse la de 'actor de raza' (
Atrápame si puedes, 2002;
Gans of New York, 2002;
El Aviador, 2004); después, con papeles de una entidad y profundidad cada vez mayor (
Diamantes de sangre, 2006;
Inflitrados, 2006;
Red de mentiras, 2008).
Un hito en su filmografía fue volver a compartir cartel con Kate Winslet, su compañera en
Titanic. Fue en 2008 con el drama
Revolutionary Road, en la que DiCaprio ha protagonizado uno de sus personajes más mundanamente oscuros y contenidos. Los últimos ocho años, el actor ha ido encadenando golosinas que le han permitido expandirse en todas direcciones en su labor interpretativa, en títulos como
Shutter Island (2012),
Origen (2010),
J. Edgar (2011),
Django: desencadenado (2012),
El Gran Gatsby (2013) o
El lobo de Wall Street (2014). En esta larga trayectoria, DiCaprio ha trabajado con Steven Spielberg, Martin Scorsese, James Cameron, Christopher Nolan, Quentin Tarantino, Clint Eastwood, Sam Mendes o Ridley Scott, además de, ahora, con el mexicano Alejandro González Iñárritu en
El Renacido, que le lleva a los Oscar como nominado por séptima vez. Aunque en esta ocasión, parece que va a ser distinto.
El hecho de Leonardo DiCaprio no haya sido reconocido aún por la Academia de Hollywood es entendido como la mayor injusticia del mundo del cine. Y, aunque había quien ya veía al pobre DiCaprio recogiendo el honorífico como su primer Oscar, parece que esta va a ser la edición en la que por fin el actor se vaya a casa con la estatuilla. Es la quinta nominación de DiCaprio tras las de
¿A quién ama Gilbert Grape? (mejor actor de reparto, 1993),
El Aviador (2004),
Diamantes de sangre (2006) y
El lobo de Wall Street (2013). Este año, su descarnado y sobrehumano papel en
El Renacido ya le ha valido el Globo de Oro, el BAFTA y el premio del Sindicato de Actores. Parece que en esta edición el Oscar tampoco se le va a resistir.
Matt Damon (4ª nominación, un Oscar)Matt Damon (Massachusetts, 1970) ha sabido elegir bien sus papeles para, a sus 45 años, contar con una trayectoria plagada de éxitos de taquilla sin haber visto resentida su imagen de intérprete solvente. Su ascension en el cine está irremediablemente ligada a su amigo de la infancia, el también actor Ben Affleck, con quien escribió el guión de la película que se convertiría en el pistoletazo definitivo de su carrera artística:
El indomable Will Hunting (1997). Hasta entonces, había participado en algunas películas con papeles menores, pero fue esta cinta, con la que estuvo nominado al Oscar a mejor actor y consiguió, junto a Affleck, el de mejor guión original, la que le abriría las puertas de la industria.
Desde entonces, títulos como
Salvar al Soldado Ryan, Dogma, El talento de Mr. Ripley, Ocean's Eleven y sus dos secuelas,
Jersey Girl, Infiltrados,
Invictus (por la que fue nominado a mejor actor de reparto),
The Monuments Men, Interstellar o la exitosa saga de Jason Bourne pueblan su inabarcable filmografía. A la gala acude como nominado por
Marte, lo último de Ridley Scott, en la que se enfrenta al reto de construir un personaje cargado de profundidad, un astronauta al que su tripulación abandona en Marte al darle por muerto, en medio de una superproducción. Por este papel, Damon ha ganado el Globo de Oro al mejor actor en comedia o musical, una clasificación extraña de la cinta pero un reconocimiento merecido para el actor.
Michael Fassbender (2ª nominación, ningún Oscar)Tras estudiar arte dramático en una prestigiosa escuela británica, Michael Fassbender (Heidelberg, Alemania, 1977) entró en el mundillo de la interpretación por la puerta grande: en una serie de éxito,
Hermanos de Sangre, producida por dos eminencias de Hollywood, Steven Spielberg y Tom Hanks. A partir de entonces, la carrera de Fassbender ha conjugado el cine comercial con películas de autor; sírvanse como ejemplo sus dos primeros trabajos para el cine: la épica
300 (2006), de Zack Snyder, y
Angel (2007), del realizador francés Fraçois Ozon. Fue un año después, en 2008, cuando la crítica empezó a fijarse en este irlandés nacido en Alemania que, además de ser considerado uno de los hombres más sexys del planeta, resulta que también sabe actuar. Fassbender protagoniza la ópera prima de Steve McQueen,
Hunger, con el que repetiría en 2011 en
Shame con un éxito igualmente desbordante. En esos años, realiza una incursión en el drama romántico (
Fish Tank, 2009) y logra trabajar con directores de la talla de Quentin Tarantino
(Malditos bastardos, 2010), David Cronenberg (
Un método peligroso, 2011) o Ridley Scott
(Prometheus, 2012 y
The Counselor, 2013). Además, se suma al reparto de una de las franquicias más rentables del cine actual:
X-Men, en la que ha interpretado a Magneto en dos entregas y tiene pendiente de estreno una tercera.
En 2013 logra su primera nominación al Oscar como mejor actor de reparto por su papel en
12 años de esclavitud y al año siguiente vuelve a Irlanda y al cine de autor para rodar
Frank, la ópera prima de su compatriota Lenny Abrahamson, ahora nominado como mejor director por
La habitación. Tres años después vuelve a la alfombra roja del Kodak de Los Ángeles tras meterse en la piel del gurú tecnológico Steve Jobs en la película homónima, un reto a la altura de su carrera en el que, una vez más, se supera.