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Los nominados a Mejor Actor de Reparto







Christian Bale (3ª nominación, un Oscar)

Christian Bale (Gales, 1974) se interesó desde pequeño por el teatro y su salto a la gran pantalla le llegó con sólo 13 años, cuando Steven Spielberg lo eligió entre más de 400 niños para su película El imperio del sol (1987). Desde entonces, no ha parado de trabajar, con estrenos cada año y títulos como Rebeldes del swing, Mujercitas, Retrato de una dama, American Psycho o el gran reto de su carrera, El maquinista, para la que tuvo que enfrentarse a un brutal cambio físico –llegó a adelgazar 20 kilos- y a una preparación psicológica importante. Su gran oportunidad comercial llegó en 2005 con el Batman Begins de Christopher Nolan, con quien repetiría en dos entregas más de la saga del superhéroe, convirtiéndose en uno de los mejores Batman de la historia según los fans del personaje, y en la cinta El truco final. Desde 2010 ha desarrollado algunos de sus papeles más aclamados, como los de The Fighter, con el que ganó un Oscar al mejor actor de reparto en 2011, La gran estafa americana(2013), que le valió la nominación a mejor actor y, ahora, La gran apuesta, con la que vuelve a los Oscar como uno de los candidatos a mejor actor secundario.

En la cinta, Bale se mete en la piel del excéntrico Michael Burry, un genio matemático con pocas habilidades sociales que se salía de los cánones del ‘tiburón’ de Wall Street, pero gestionaba con éxito un importante fondo de inversión, hasta que fue el primer hombre en adelantarse a la crisis financiera que se le venía encima al mundo.



Mark Ruffalo (3ª nominación, ningún Oscar)

Tras una carrera labrada a base de perseverancia, Mark Ruffalo (Wisconsin, 1967) se planta en la 88 edición de los premios Oscar como uno de los favoritos en la categoría de actor de reparto por su calibrada interpretación en Spotlight, donde interpreta a uno de los periodistas del Boston Globe que destapó el mayor escándalo de pederastia en la Iglesia a principios de los 2000.

Ruffalo empezó su trayectoria en teatro, donde algunos de sus papeles tuvieron una gran acogida de la crítica. Sin embargo, no conseguía sostenerse económicamente con lo que sacaba como actor, así que durante muchos años combinó la interpretación con un trabajo como barman. Su gran oportunidad en el cine le llegó con la cinta independiente Puedes contar conmigo (Kenneth Lonergan, 2000), que acudió a los Oscar con dos nominaciones. Ninguna era para él, pero consiguió llamar la atención de una industria que le empezó a abrir las puertas. En la siguiente década trabajó en destacados títulos como XX/XY (2002), Mi vida sin mí (2003), de la española Isabel Coixet, Olvídate de mí (2004), de Michel Gondry, Collateral (2004) o la aclamada Zodiac (2007). Ha participado como Hulk en el blockbuster Los Vengadores (2012).

En 2011 consiguió su primera nominación al Oscar como mejor actor de reparto por Los chicos están bien, repitiendo en la misma categoría el año pasado por Foxcatcher.



Mark Rylance (1ª nominación)

Un actor curtido por una larga trayectoria teatral y reconocido por ello con tres premios Tony. Mark Reylance (Kent, Inglaterra, 1960) llega por primera vez a los Oscar de la mano de Steven Spielberg y El puente de los espías, en la que interpreta a Rudolf Abel, detenido en 1957 en la Norteamérica de la Guerra Fría, acusado de ser un espía soviético y al que James Donovan (Tom Hanks) debe defender. Su papel, que se mantiene en segundo plano pero resulta crucial y brillante, ya le ha valido este año el Bafta al mejor actor de reparto.

Antes, Reylance había participado en películas como Ángeles e insectos (1995) Intimacy (2001) o Anonymous (2011).



Tom Hardy (1ª nominación)

Aunque la crítica no ha parado de hablar de su compañero de reparto, Leonardo DiCaprio, Tom Hardy (Hammersmith, Inglaterra, 1977) logra una interpretación robusta y certera en la película de Alejandro González Iñárritu, El Renacido, que le ha valido su primera nominación al Oscar. Fue precisamente con DiCaprio con quien compartió también cartel en la cinta que le hizo saltar a la fama mundial, Origen, de Christopher Nolan. Antes, ya había participado en una veintena de títulos como Black Hawk: derribado, Star Trek: némesis, María Antonieta, RocknRolla o Bronson. Repetiría con Nolan como villano en El caballero oscuro: la leyenda renace, una de las entregas de la saga de Batman en la que hacía de antagonista de Christian Bale, al que ahora se mide en la carrera por el Oscar.

Además de en El Renacido, en 2015 participó en otra de las películas que luchan por el Oscar en esta 88 edición: Mad Max: Fury Road.



Sylvester Stallone (3ª nominación, ningún Oscar)

La campanada en esta temporada de premios la ha dado Sylvester Stallone (Nueva York, 1946). El veterano actor, célebre como estrella del cine de acción en general y por su papel Rocky Balboa en particular, ha cosechado un buen puñado de reconocimientos, incluido el Globo de Oro, por su interpretación en Creed, donde vuelve a meterse en la piel del boxeador –y ya van siete películas-, pero de una manera totalmente distinta a lo que habíamos visto hasta ahora del personaje, lleno de cansancio y soledad.

Aunque ya había participado en algunas películas antes, fue precisamente Rocky quien le trajo la fama en 1979, una cinta por la que estuvo nominado al Oscar a mejor actor y al mejor guión original. Stallone ha contado que escribió el guión en apenas tres días, inspirado tras ver el combate Muhammad Ali y Chuck Wepner el 24 de marzo de 1975. La cinta se coronó ese año como la mejor película según la Academia de Hollywood y a partir de ahí, el actor emprendió una carrera de éxito, alternando películas como Cobra, Asesinos, Tango y Cash o Daylight, con sus dos franquicias más rentables: Rocky (con siete entregas) y Rambo (con tres).

Tras intentar con bastante éxito un cambio de registro en Cop Land, protagonizó algunos fracasos en taquilla y se mantuvo retirado durante algún tiempo del cine hasta que volvió con su mejor versión y el proyecto de Los Mercenarios bajo el brazo, del que ya van tres películas. Ahora, con Creed, redescubre otra faceta interpretativa y pisa la alfombra de los Oscar como nominado 37 años después y un puñado considerable de posibilidades.