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CALIFICÓ EL LEGADO DE CLINTON DE "MUERTE, DESTRUCCIÓN Y DEBILIDAD"

Agresivo discurso de Trump en la Convención Republicana

EL IMPARCIAL/Efe
Agresivo discurso de Trump en la Convención Republicana
El ya candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, cargó este jueves en la Convención Nacional de su partido contra su rival en las urnas, Hillary Clinton, cuyo legado como exsecretaria de Estado ha sido, dijo, "muerte, destrucción y debilidad".
Donald Trump aceptaba este jueves de manera oficial, "con humildad y gratitud" su candidatura por el Partido Republicano a la Casa Blanca en las presidenciales de noviembre. El polémico empresario ha aprovechado la cita en la Convención Nacional del partido, celebrada en Cleveland y que se convirtió en una fiesta de globos y confeti, para cargar contra su adversaria en las urnas, Hillary Clinton, que se ha llevado la peor parte del agresivo discurso de Trump, en el que, además, ha vuelto a subrayar algunas de sus propuestas más polémicas, como el muro de contención migratoria en México o el desafío en la OTAN.

De "muerte, destrucción y debilidad" califió Trump el legado de Hillary Clinton tras su paso por el Gobierno como secretaria de Estado (2009-2013). "El legado de Hillary Clinton no tiene que ser el de EEUU. Los problemas a los que nos enfrentamos ahora -pobreza, violencia en casa, muerte y destrucción en el extranjero- continuarán siempre que mantengamos las mismas políticas que los crearon", aseguró.

Trump arremetió contra la campaña de Clinton por ser un "títere" de "los grandes negocios, la élite mediática y los grandes donantes", y ser representativa de un "sistema trucado". "El mensaje de Hillary Clinton es el de que las cosas nunca cambiarán. Mi mensaje es que las cosas tienen que cambiar y lo tienen que hacer ahora mismo", remarcó el magnate el multimillonario.

En su alocución, Trump criticó las propuestas y el legado de Clinton en política exterior, inmigración, comercio, educación y protección del derecho a portar armas. "Mi oponente, por otro lado, quiere dejar a los mineros y los trabajadores del acero de nuestro país sin trabajo. Eso nunca pasará cuando yo sea presidente", agregó el candidato, que no llamó a la ex secretaria de Estado "Clinton la deshonesta", como se refiere a ella en sus mítines.

Asimismo, Trump cargó contra el uso que Clinton hizo de sus comunicaciones electrónicas cuando era secretaria de Estado, algo que pudo poner en peligro documentos clasificados y que el FBI consideró que no requiere la apertura de un proceso judicial. El empresario neoyorquino declaró que el manejo de la aspirante demócrata de un servidor privado para comunicaciones oficiales es equivalente a "una corrupción que ha alcanzado niveles nunca vistos antes".

En oposición a las críticas hacia la candidata demócrata, Trump se postuló como el aspirante de la "ley y el orden" y la voz de los "olvidados" y afirmó que "no habrá prosperidad sin ley y orden". "Me levanto todos lo días con la determinación de servir a aquellos que me he encontrado por todo el país que han sido olvidados, ignorados y abandonado", reiteró Trump en un discurso que fue interrumpido en varias ocasiones por los vítores de los delegados presentes en el pabellón Quicken Loans.

"La retórica irresponsable de nuestro presidente, que ha utilizado el púlpito para dividirnos por la raza y el color, ha creado en Estados Unidos un ambiente más peligroso para todos", añadió Trump sobre el mandatario estadounidense, Barack Obama. "Tengo un mensaje para todos aquellos que amenazan la paz en nuestras calles y la seguridad de nuestra Policía: cuando haga el juramento de presidente el año próximo, restauraré la ley y el orden", reiteró.

Inmigración

Durante su discurso, Trump reafirmó algunas de sus propuestas más polémicas, la mayoría relacionadas con la política migratoria estadounidense. Así, oficializó este jueves su propuesta estrella: la construcción de un muro en la frontera con México. "Vamos a construir un gran muro para poner fin a la inmigración ilegal, para poner fin a las pandillas y a la violencia, para impedir la entrada de droga".

De este modo, el multimillonario formalizó como propuesta electoral el mensaje estrella con el que arrancó el 16 de junio de 2015 su histórica campaña, que ha roto todos los esquemas de las elecciones estadounidenses. "He sido honrado con el apoyo de la Patrulla Fronteriza (exactamente por un importante sindicato del cuerpo, no por todo el conjunto), y trabajaré directamente con ellos para proteger la integridad de nuestro sistema migratorio", indicó el magnate. "Poniendo fin a la política de detención-liberación en la frontera, pondremos fin al ciclo del tráfico humano y la violencia. Caerán las entradas ilegales al país. La paz será restablecida. Haciendo cumplir las leyes a los millones de personas que se quedan más del tiempo que permiten sus visas, nuestras leyes por fin recibirán el respeto que merecen", agregó.

El magnate prometió además que el mismo día después de que él sea elegido presidente los estadounidenses "se despertarán en un país donde las leyes se hacen cumplir". "Vamos a ser considerados y compasivos con todo el mundo. Pero mi mayor compasión será para nuestros luchadores ciudadanos. Mi plan es exactamente el opuesto de la política migratoria radical y peligrosa de Hillary Clinton. Los estadounidenses quieren un respiro de la inmigración incontrolada", dijo. Y aprovechó para volver a cargar contra Clinton: "Sin embargo Hillary Clinton está proponiendo una amnistía generalizada, inmigración masiva y una total falta de respeto a las leyes. Su plan saturará las escuelas y los hospitales y hará caer más los empleos y salarios, y pondrá las cosas más difíciles a los inmigrantes que han llegado recientemente para que puedan salir de la pobreza".

Además, propuso suspender "inmediatamente" la inmigración de todos los países afectados por el terrorismo yihadista "hasta que EEUU tenga un sistema de escrutinio riguroso".

"Americanismo"

Trump apostó también por lo que llamó "americanismo". "Americanismo, no el globalismo, será nuestro credo", dijo el magnate, que ha rechazado desde que comenzó la campaña de primarias la globalización y la apertura comercial porque se traduce en transferencia de empleos fuera de Estados Unidos. "Mi plan comenzará con seguridad en casa, lo que significa vecindarios seguros, fronteras seguras y protección del terrorismo. No puede haber prosperidad sin ley y orden. En el plano económico, aplicaré reformas para añadir millones de trabajos y billones en nueva riqueza que puede utilizarse para reconstruir EEUU", resumió.

Uno de los lemas de Trump ha sido "Poner a Estados Unidos primero", con el que incide en la necesidad de recuperar industrias que se han ido a otros países, renegociar tratados comerciales y enfrentarse a las políticas comerciales y cambiarias de China.

En este sentido, la hija mayor de Trump, Ivanka, presentó a su padre como el defensor del pueblo durante el proceso de primarias y el candidato del pueblo ahora que es el nominado oficial del Partido Republicano a la Casa Blanca. "Durante más de un año ha sido el defensor del pueblo y hoy es el nominado del pueblo", afirmó la joven, de 34 años y una de las principales asesoras del magnate en su campaña presidencial. "Este es el momento y Donald Trump es la persona para hacer a Estados Unidos grande de nuevo", dijo.

El multimillonario fue este martes elegido oficialmente candidato republicano a la Presidencia para las elecciones de noviembre, durante el cónclave de su partido. En la votación celebrada en la convención, Trump logró superar los 1.237 votos de los delegados, el mínimo necesario para oficializar la nominación.

El día anterior, un grupo de delegados rebeldes intentó forzar un cambio de las reglas para votar en libertad al nominado, sin atenerse a los resultados obtenidos en sus estados en las elecciones primarias, a fin de descarrilar la candidatura del magnate. La convención ha estado marcada por la división en el seno del Partido Republicano, como prueba la rebelión de los compromisarios de la facción "Nunca Trump" y la frialdad del sector tradicional del partido hacia el magnate, al que han apoyado de manera tímida. Esa fractura se evidenció este miércoles de forma muy clara con la negativa del senador por Texas Ted Cruz, gran rival de Trump durante los comicios internos para la nominación presidencial del partido, a dar su respaldo oficial al empresario de los casinos.