www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRUMP PONE EL FOCO EN LA SALUD DE SU ADVERSARIA

Clinton recarga el último arma electoral de su adversario

Clinton recarga el último arma electoral de su adversario
El vahído de la candidata demócrata a la Casa Blanca durante los homenajes del 11 de septiembre alimenta la estrategia electoral seguida por su adversario las últimas semanas: la de cuestionar su estado de salud e incapacitarla para liderar el país la próxima legislatura.
En su estrategia de campaña de cara a las presidenciales de noviembre, el candidato republicano Donald Trump lleva semanas explotando una nueva y sorprendente arma arrojadiza: el estado de salud de su adversario demócrata, Hillary Clinton. Y el magnate americano ha conseguido, sin buscarlas, nuevas balas. Clinton tuvo que abandonar este domingo uno de los actos de homenaje a las víctimas del 11S en el 15 anivesario de los atentados tras sufrir un vahído. Aunque al principio se habló sólo de un pequeño golpe de calor, la doctora de la aspirante demócrata a la Casa Blanca, Lisa Bardack, ha informado de que Clinton padece neumonía.

Según Bardack, Clinton ha sido puesta bajo tratamiento antibiótico y se le ha aconsejado descanso, por lo que tendrá que modificar su calendario de campaña. "La secretaria Clinton ha estado sufriendo un resfriado vinculado a procesos alérgicos. El viernes, durante una revisión sobre su resfriado prolongado, fue diagnosticada de neumonía. Ha sido puesta bajo antibióticos, y se le ha aconsejado descansar y cambiar sus horarios", apunta Bardack en la nota. "Asimismo, en el evento de esta mañana, sufrió un golpe de calor y deshidratación. La acabo de examinar y ahora está rehidratada y recuperándose bien", concluyó la doctora.

Clinton estaba asistiendo de pie en los jardines del World Trade Center (WTC) a la ceremonia en la que se leen los nombres de las casi 3.000 víctimas que perecieron el 11 de septiembre de 2001, en la que también estaban presentes su rival republicano, Donald Trump, y autoridades locales. La aspirante presidencial comenzó a sentir molestias mientras seguía la ceremonia por los efectos del calor y tuvo que retirarse del lugar para dirigirse al apartamento que tiene en Nueva York su hija, Chelsea.

Un vídeo tomado por uno de los asistentes y reproducido en las redes sociales muestra a Clinton esperando su vehículo sujetada por el brazo por una de sus asistentes, después empieza a tambalearse y una segunda persona tiene que sujetarla del otro brazo para evitar que se caiga mientras entra a la camioneta que la trasladaba.



Clinton, de 68 años, abandonó la vivienda de Chelsea poco después, y en breves declaraciones a los periodistas que la esperaban a la puerta confirmó que se sentía "mucho mejor". Aún así, es de esperar que el equipo de campaña de Trump utilice las imágenes de una candidata desvalida y tambaleante para cuestionar su capacidad para ponerse al frente de la Casa Blanca durante los próximos cuatro años.