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JORNADA 5: CELTIC 0 BARCELONA 2

Messi y Neymar gobiernan Escocia y el Barcelona pasa líder | 0-2

Messi y Neymar gobiernan Escocia y el Barcelona pasa líder | 0-2

miércoles 23 de noviembre de 2016, 22:35h
Actualizado el: 23/11/2016 23:37h

La influencia de ambos impuso el estilo de juego culé en una plácida victoria. Por Diego García

Aterrizó el Barça en Glasgow con la obligación de desatascar su trayectoria estadística y, de paso, refrescar sensaciones antes de adentrarse en el callejón del Clásico. El tenebroso pinchazo liguero quizá provocó que Luis Enrique apostara por su once arquetípico (con Iniesta todavía en fase de rodaje). Andre Gomes era el único nombre atípico en la nómina que impondría su estilo combinativo para dominar con celeridad el envite.

Trató el Celtic de conducir el enfrentamiento al plano físico y vertical, en una exigencia de ida y vuelta continuada que mermara la influencia de la calidad. Con un 4-1-4-1, en el Brown ejercía de ancla única, los escoceses intentaron cerrar líneas de pase sin encerrarse. Así, alternaron presiones elevadas con intensidad en campo propio, neutralizando la creatividad visitante. El conjunto de Brendan Rodgers, que arrancó esta edición de Champions con un 7-0 en el Camp Nou y, de inmediato, logró empatar a tres con el City de Guardiola, mostraría su versión más compacta en el primer acto. Tal circunstancia corroboraba que no iba a resultar un paseo esta visita para los culés.

Tardó el segundo clasificado de la Liga en acercarse a la meta de Gordon. Lo hizo en las primeras asociaciones aceleradas que alcanzó a tejer entre líneas, con Messi (decisivo en cada respiración) bajando metros, ideando, y conectado con Rakitic, Gomes y, sobre todo con Neymar. Las incorporaciones de Jordi Alba completaron el escenario que inquietó a los locales. Un centro del lateral a la zona de llegadores fue rematado desviado por La Pulga en el minuto 15 y, acto y seguido, el argentino y el brasileño aglutinaron atención para desahogar hacia la subida y centro de Jordi. Rakitic no dirigió su cabezazo por poco. La banda zurda catalana empezaba a descubrirse como determinante.

Los recursos ofensivos del Celtic, más pundonor y orden que clase, se limitaron a enganchar una contra con Dembelé –joven perla francesa- como faro y el eléctrico Sinclair buscando el desborde exterior. Sólo un error en la vigilancia de Busquets, Piqué y Mascherano rompería el continuado soliloquio de un Barça reconocible en su faceta dominadora pero que no encontró la fluidez que eleva el tono de sus pases hasta que Messi y Neymar rimaron. El punto de inflexión nació de una combinación horizontal al borde de la frontal local. Recibió el 10 brasileño en diagonal al área, desde el perfil zurdo, y pintó un exquisito envío aéreo que superó a la trinchera escocesa para conectar con el desmarque de ruptura del 10 argentino. La delicada volea a la red del legendario zurdo se coordinó en coherencia con la finura técnica de la asistencia del carioca.

Se adelantaba en el minuto 24 un Barcelona superior, que supo imponer su pentagrama y que se olvidaría del papel de las porterías en este deporte hasta el entretiempo. La red de piezas escalonadas, con Neymar y los laterales abriendo el campo y Suárez fijando a los zagueros, generó el espacio suficiente para que los verdiblancos nunca llegaran a presionar con éxito. La posesión se dispararía en una gestión pasiva y horizontal de la ventaja.

No obstante, el Celtic respondió con una subida de líneas y una matizada enmienda al monólogo rival en torno a la media hora, pero el Barça zanjó el trance enfriando de nuevo el ritmo en estático y con asociaciones perennes. Sólo una pérdida de Gomes alteró el plan catalán. La imprecisión aconteció en campo propio y el automático balón vertical y al espacio de Sinclair hacia Dembelé concluyó en un disparo cruzado que permitió estrenar los guantes a Ter Stegen –minuto 36-. Messi, dictador absoluto del tempo, con una movilidad creciente acorde con su aprendizaje en la lectura del juego, decidió fracturar el bostezo controlador en busca de la sentencia antes de conducirse a vestuarios. Se desmarcó por la derecha, sentó a su par y centró para el potente cabezazo de Suárez que Gordon sacó propulsado en sus reflejos.

Había alzado sus líneas el Celtic en un movimiento que se prolongó en la reanudación. Necesitaba puntuar para soñar con el billete para la Europa League. Tardó en asentarse en el arranque de segundo acto el Barça, que no empastó la fiereza energética local y padeció la primera ventisca seria local. Los 10 primeros minutos parecerían negar todo lo visto hasta entonces, con un bloque escocés hiperactivo que llegó hasta el área pequeña en dos opciones claras de remate. La primera tras una pérdida de Sergi Roberto que McGregor tradujo en conducción vertiginosa y lanzamiento tímido y centrado –minuto 48-; y la segunda, en el 52, mostró la combinación más fluida de los locales. El cuero tocó el perfil zurdo, donde Forrest (que sustituyó a Sinclair en el entretiempo) ganó el mano a mano a Roberto para centrar hacia el cabezazo blando de Dembelé.

Pero la calidad se anticipó a la tratativa catalana por bajar los vatios impuestos por los británicos. Un avance en transición dejó en tú a tú a Suárez con Eizaguirre. Dentro del área. El charrúa, artista del cuerpeo, agarró con disimulo a su pareja de baile, que picó el anzuelo y derribó al delantero estrella. Penalti nítido. Messi asumió la responsabilidad de acallar el fuego anímico renovado de la tribuna y, en el minuto 55 y por el centro de la portería, amplió su condición de pichichi del torneo (9 dianas) y plantó la bandera de los tres puntos necesarios para cerrar esta primera fase en la cumbre del grupo. La gallarda reacción de los pupilos de Rodgers, animosos casi desde un punto de partida utópico, no llegó a la orilla y el 0-2 cauterizó la competitividad de la cita. Incluso Neymar volvería a detectarle para que el derechazo del astro argento lamiera la madera del palo largo antes de adentrarse en el banquillo.

Se abrieron paso las sustituciones-rotaciones (Digne por Alba, Marlon -debutante, del Barça B- por Piqué, Arda por Neymar, Bitton por Rogic y Roberts por McGregor) y un declinar de desconexión del Barcelona, al que le sobraron 25 minutos de enfrentamiento. Salpicó de acelerones venenosos en transición su cierre calmado de partido, relajado en el reclamo de la propiedad de la pelota. Los de Rodgers se vaciaron en un esfuerzo anatómico infructuoso pero respetuoso para con el desaliento de su hinchada. El cansancio erosionó la conclusión del rendimiento local y Messi regaló algún que otro detalle para hacer más digestiva la clausura del envite. Suárez (esforzado por el bien común) se estrelló en el poste -minuto 84- como único lunar razonable, pero la noche fue redonda para la delegación de Luis Enrique, pues el City de Guardiola no pasó del empate ante el Borussia Moenchengladbach (1-1) y la última jornada no eludirá el carácter de trámite. El billete a la fase eliminatoria incluye el privilegio del liderazgo.

Ficha técnica:
0 - Celtic: Gordon; Lustig, Simunovic, Sviatchenko, Izaguirre; Armstrong, Brown, McGregor (Roberts, min.71), Rogic (Bitton, min.64), Sinclair (Forrest, min.46); y Dembelé.
2 - Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué (Marlon, min.72), Mascherano, Jordi Alba (Digne, min.66); Sergio Busquets, Rakitic, André Gomes; Messi, Suárez y Neymar (Arda, min.76).
Goles: 0-1: Messi, min.24. 0-2: Messi (p.), min.55.
Árbitro: Daniele Orsato (ITA). Mostró tarjeta amarilla a Sviatchenko (min.23), Jordi Alba (min.41), Sergi Roberto (min.63), Lusting (min.71), Neymar (min.71), Armstrong (min.87) y Rakitic (min.89).
Incidencias: Partido de la quinta jornada del Grupo C de la Liga de Campeones disputado en el Celtic Park ante unos 60.000 espectadores. Entre ellos, unos 1.200 aficionados culés.

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