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JORNADA 2 - GRUPO C: ATLÉTICO 1 CHELSEA 2

El Atlético no puede sobrevivir a un Chelsea imperial | 1-2

El Atlético no puede sobrevivir a un Chelsea imperial | 1-2

miércoles 27 de septiembre de 2017, 22:35h
Griezmann también es el primero en marcar en el Wanda en Champions. Por Diego G.

El Wanda Metropolitano estrenó su relación con la Liga de Campeones por todo lo alto. Recibía al vigente campeón de la Premier League, un Chelsea que se plantó en Madrid como fulgurante candidato a revalidar el título y como puntero del grupo de los colchoneros tras imponerse 6-0 en su debut en el torneo. Los rojiblancos, por su parte, efectuaban el primer examen de altura del curso justo después de doblegar al Sevilla con autoridad en Liga. Los tres puntos por los que pugnaban este miércoles ambos colosos, hambrientos por triunfar en el ámbito continental, poseían el regusto valioso de constituir el primero de los combates que decidirán los billetes a octavos de final y el puesto en esa parrilla de salida.

Conscientes de la trascendencia del envite, Simeone y Conte evitaron arriesgar con sus planteamientos iniciales. Los dos apostaron por preponderar la consistencia y el cálculo de los riesgos en sus tradicionales esquemas. Así, los españoles salieron con un 4-4-2 que dispuso a Lucas como acompañante de Godín y a Thomas en el mediocentro al lado de Saúl -Gabi era suplente-. Correa en la mediapunta y Carrasco en el extremo serían los socios de Griezmann. Y los británicos formaron con su arquetípico 3-4-2-1 en el que Moses y Alonso serían puñales y Cesc y Hazard actuarían en una mediapunta coronada por Morata.

Sobre el verde batallaron dos dibujos que tendieron a presionar con ferocidad al rival, con las defensas adelantadas. La precisión en la circulación del cuero se demostraba trascendental, por lo tanto, en una escena de reducción de los espacios y superpoblación del centro del campo. Y la presencia de Thomas, Bakayoko y Kante en la medular reforzó la idea equilibrada y táctica que los dos preparadores tenían del enfrentamiento. Así, los tres centrales londinenses se evidenciarían temprano como la argucia que entregó al Chelsea la llave del control del ritmo en ataque. La pelota fue azul en un primer cuarto de hora en el que los madrileños sufrían para recuperar la pelota y para neutralizar los balones entre líneas hacia Hazard.

El belga protagonizó la salida jerárquica de sus compañeros, filtrándose a la espalda del mediocampo rojiblanco, como mediapunta y no como extremo. De sus botas y en transición nacerían las primeras llegadas, todas en favor del conjunto isleño. Una conducción del astro mencionado, que rompió el ecuador local, desembocó un un pase hacia Morata, que chutó demasiado cruzado -minuto 5-. A continuación, el español bajaría un balón largo hacia ese tridente para dejarle el cuero a Cesc, que habilitó a Hazard. Este último recibiría en el pico del área, recortaría, fintaría y chutaría al lateral de la red en el primer poste. Y Morata volvería a probarlo antes de que otra contra de combinación vertical y fulgurante dejara opción para el latigazo de Hazard que se estrelló en la madera -minuto 12-.

Los blues habían tomado el campo. Eludían la presión colchonera bien con una circulación exterior que confluía en su delantera, bien con un balón aéreo que bajaba Morata y ponía a jugar, ya en cancha oponente y con espacios para encarar a Godín y Lucas. Tardarían los del Cholo en matizar la superioridad física y en la ocupación de los espacios contrincante. Tras superar la sorpresiva ráfaga inicial, empezarían a batallar la pelota, aunque otro pase de David Luiz, de ruptura, fue cabeceado con peligro por Morata para la parada de Oblak -minuto 23- y Kante volvería a exigir al meta esloveno a continuación. Asimismo, cada tratativa de contragolpe del Atlético era abortada por un sistema de achique inglés que siempre tenía superioridad numérica.

El primer acto avanzaría con un ligero despertar atlético: pasó amplios tramos atrincherado ante el toque perpetuo visitante, pero en el último tercio antes del intermedio se consolidó en la resistencia, se soltó y enlazó un puñado de contras, sobre todo por el perfil de Carrasco, que le valieron para alcanzar un nivel de puntería hiperbólica. Porque en su primer intento, en el minuto 39, el belga cosechó un córner que generaría el garrafal derribo de David Luiz sobre Lucas que fue castigado con penalti. Griezmann inauguraría el marcador, a pesar de haber sido víctima del contexto -como todo su equipo-, para pasar a la historia también como el primer anotador en Champions y en el Wanda -minuto 40-. Y, aunque Alonso y Cahill inquietaron en una oleada de córners ante la orgullosa respuesta del Chelsea, Saúl tuvo la sentencia en la última jugada del primer tiempo.

Una contra que cayó en las botas de Koke -la tercera permitida por los ingleses- concluyó con el cañonazo cruzado del interior que Courtois sacó como pudo. Y el zurdo llegó al área para rematar el 2-0, pero su golpeo se marchó lamiendo el poste. Se iba a vestuarios un Atlético casi sacado de eje en una faceta defensiva a la que fue abocado por la dimensión del sistema de Conte, que perdió fiereza y profundidad con el paso del tiempo y el asiento del muro madrileño. Empezarían el segundo acto con una relación de 4 a 9 en disparos (empate a dos en intentos a puerta y 4 a cero en lanzamientos desviados) a favor de un Chelsea que probó la comodidad escurridiza de un escuadrón de Simeone feliz siendo dominado.

El entrenador italiano no variaría el rictus ni a su lista de nombres, a pesar de tener a Pedro, William y Batshuayi como ases ofensivos en la recámara. Y el Chelsea prosiguió su ejercicio de dominio, aunque sería Saúl el que alzaría el telón con un cabezazo que detuvo Courtois, en una acción de estrategia -minuto 49-. Y Morata no cabecearía por poco el empate tras un centro de Azpilicueta y Victor Moses, desde la misma banda diestra, chutaría demasiado cruzado cuando se cumplían los primeros 10 minutos de una reanudación en la que los rojiblancos, de nuevo, se veían empujados a achicar de forma intensiva. Pero en este brete rebosaría el catenaccio colchonero. Hazard desbordó a Juanfran y emitió un centro venenoso que Morata cabeceó para el 1-1 -minuto 60-.

Cesc perdonaría el gol de la ventaja londinense segundos después -desde el área pequeña-, hecho que no forzó el aumento de ambición del equipo local. Sólo en el 65 se asomó el conjunto colchonero a la meta de Courtois, con un fogonazo aislado de Correa y un lanzamiento a las nubes de Thomas. Entonces, Simeone dio entrada a Torres, Gaitán y Giménez por Correa, Carrasco y Thomas. Los ingleses habían subido 10 puntos su ratio de posesión y se había corroborado el asedio, con los madrileños aguantando y esperando una contra. Por eso metió músculo y destrucción en la medular. Pero, aunque se competía en terreno español, el número de disparos sobre Oblak disminuyó. El intento aislado y lejano de Moses -minuto 73- sería respondido por el de Torres -minuto 75-, que remató un contraataque individual.

El desenlace exigía épica y paciencia para ambos contendientes, aunque al Atlético no le bastaba con el punto después de haber empatado en Roma. La escaramuza por el primer puesto del grupo se complicaría si no conseguía sacar un triunfo de este indigesto lance. Esa circunstancia dibujó un respingo postrero que plasmó en producción un lanzamiento desde media distancia de Saúl que atajó Courtois -minuto 80-. Conte elegiría a William y Batshuayi para sustituir a Morata -excelso en su labor de 9 referencial- y Hazard -el jugador de más influencia- para cerrar el duelo con el refresco de la presión que robara el mando a los locales, pero visto el ardor rojiblanco sacaría a Cesc para meter a Christensen y sumar efectivos en el repliegue forzado.

Dispondría del cuero el equipo colchonero en los cinco minutos finales de única superioridad y proposición atacante de los del Cholo. Se toparía con el muro edificado por el técnico transalpino, pues la fórmula predilecta de avance serían los centros al área y David Luiz, Cahill y Azpilicueta, con Bakayoko, eran unos antiaéreos formidables. Así, en la recta final se contaminaría de tensión el ajedrez y el chut fuera de dirección de Giménez firmaba el crepúsculo de un duelo de estilos en el que los colchoneros se conformaron con sobrevivir y sacar la cabeza en la conclusión para tratar de aumentar la cosecha. Pero los ingleses volvieron a las islas con la sensación de manejar el grupo ya que, en la última jugada del combate, Marcos Alonso asistió a Batshuayi para anotar el 1-2.

- Ficha técnica:

1 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Godín, Lucas, Filipe; Saúl, Thomas (Giménez, m. 77), Koke; Correa (Gaitán, m. 70), Griezmann y Carrasco (Torres, m. 69).

2 - Chelsea: Courtois; Azpilicueta, David Luiz, Cahill; Moses, Bakayoko, Cesc (Christensen, m. 85), Kante, Marcos Alonso; Hazard (Willian, m. 80) y Morata (Batshuayi, m. 80).

Goles: 1-0, m. 40: Griezmann, de penalti. 1-1, m. 60: Morata peina un centro perfecto de Hazard. 1-2, m. 94: Batshuayi culmina una jugada colectiva.

Árbitro: Cunet Cakyr (Turquía). Amonestó a los locales Thomas (m. 46) y Griezmann (m. 54) y al visitante David Luiz (m. 39).

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del grupo C de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 66.000 espectadores, con presencia de unos 2.300 aficionados del Chelsea.

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