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JORNADA 6 - GRUPO E: MARIBOR 1 SEVILLA 1

El Sevilla dormita en Maribor y el Liverpool le mete en octavos | 1-1

El Sevilla dormita en Maribor y el Liverpool le mete en octavos | 1-1

miércoles 06 de diciembre de 2017, 22:36h
Actualizado el: 12/06/2017 23:15h
La disciplina táctica de los eslovenos complicó la noche a un bloque español desatascado por Ganso. Por Diego García

El Sevilla llegó a la última jornada de la primera fase de la Liga de Camepones dónde quería: dependía de sí mismo para certificar el billete a octavos de final. Tras un fluir dubitativo, en el que el 5-1 cedido en Moscú marcó el valle, los andaluces remontaron dos veces al Liverpool y llegaron a la fecha definitiva sabiendo que un triunfo en Maribor les bastaba para avanzar. Los eslovenos venían de empatar contra el Spartak, pero eran últimos, sin nada por lo que competir y con dos goles a favor y 15 en contra. Por tanto, el vestuario anhelaba rendir homenaje a Berizzo completando con éxito su obra.

Para ello, Ernesto Marcucci reprodujo el sistema ofensivo que contaba con Pizarro como único elemento destructor de mediocampo hacia adelante. Sarabia y Correa jugarían como extremos, a pierna cambiada, y Banega y Krohn Dehli se repartirían la batuta de un 4-3-3 en el que Kjaer regresaba y Escudero debía seguir constituyendo una de las amenazas principales de los hispalenses, desde su carril zurdo. Y los españoles recluyeron desde temprano a los locales, superando el hándicap del frío y del estado del céped. Se jugaba en la cancha de los eslovenos y con monólogo sevillano.

En los tres primeros minutos Banega, Sarabia y Mercado enviaron centros peligrosos que no encontraría a Ben Yedder, el enrachado goleador elegido para ser titular este miércoles. Los centroeuropeos tratarían de responder adelantando la defensa para respirar de su esfuerzo de achique continuado. Y el propio Sarabia inauguró la relación de tiros tras una pérdida rival. Sin embargo, en la placidez controladora -no vertical- andaluza se coló una imprecisión de Pizarro que desembocaría en el golpe precoz e inesperado: en el décimo minuto Tavares enganchó el centro lateral de la consiguiente transición para abrir el marcador. En la primera llegada de los locales.

Le costaría a los visitantes amoldarse a la sorpresiva afrenta. No alcanzaban a combinar con velocidad ni a impuslar profundidad en sus avances. Banega se erigió en el jerarca de la ofensiva, pero no tardó en reclamar, mediante aspavientos, más movilidad de sus compañeros. La densidad en el toque negaba el juego entre líneas y dirigió cada elaboración hacia el inocuo mano a mano exterior y centro lateral. En el entretanto, el delantero brasileño Tavares complicaría la escena ganando balones por fuerza y lanzando contras que hacían preponderar el físico sobre la técnica. Y en el minuto 17 Suler cabeceó un envío lamiendo el poste defendido por Rico.

La táctica dispuesta por el entrenador Darko Milanic se estaba atragantando a los españoles. Subieron líneas para alternar presiones con cierres de cinco zagueros. La ventaja en el electrónico les propulsó en cuanto a la convicción y la primera media hora se atravesaría con el único acercamiento sevillano protagonizado por un derechazo de Banega, disparado desde larga distancia, que atrapó Handanovic -minuto 28-. De inmediato respondería Pihler con un chut muy desviado desde la frontal. El Sevilla ya había sido penalizado por no vigilar su espalda y no había ajustado ese problema, dejando la puerta abierta a que su dominio desprovisto de llegadas cultivara el crecimiento en la confianza local. Y en el 31 Tavares conectó con Bohar, entre seis obreros hispalenses, para probar los guantes de Rico.

El 70% de posesión visitante no confluiría en ocasiones nítidas. Sólo cuando Ben Yedder y Correa fluctuaban en la mediapunta se ponía en jaque la intensa y física red de ayudas eslovena. Entonces, el argentino se filtraría en la frontal para probar suerte con un intento muy débil y sencillo para Handanovic -minuto 37-. Nueve peones del Maribor se acumulaban en dos filas en la frontal de su área, conformando un muro del que sólo qiuedaba eximido Tavares. Los pupilos de Marcucci, por ende, navegaban en un desafío a su paciencia y puntería en tres cuarto de cancha. Pero la contra oponente seguiría sin toparse con ajustes españoles y Tavares remató fuera, con todo a favor, un pase de Bohar. Tras otra pérdida nervionense.

La ausencia de influencia de Krohn-Dehli y de Correa y el discreto rendimiento de la zaga y de Pizarro -en fase defensiva- dibujaron un paisaje contrario al pronosticado. Cada contra eslovena suponía un angustioso brete para el cuarto clasificado de LaLiga y la claridad asociativa estaba tan fuera de la dinámica como N´Zonzi. Marcucci debía convulsionar a los suyos, aunque el 3-0 del Liverpool en Anfield y ante el Spartak aportó anestesia a la urgencia. Si los rusos no ganaban (o empataban) en el templo inglés, los sevillanos participarían del sorteo de la fase eliminatoria de Champions.

La reanudación comenzaría con una de las pocas incorporaciones de Escudero que contaron con finalización. El lateral conectó un zurdazo fuera de arco desde el pico del área en el minuto 47. El duelo de estilos era similar, con la iniciativa resultando exclusiva de los españoles, pero los sevillanos alzaron sus revoluciones y Banega, tras sentar a un rival, forzó a la estirada providencial de Handanovic -minuto 48-. Afrontó con más actitud, mayor personalidad, el tramo postrero. Y cercenaría la asiduidad de las salidas locales para redondear un arrinconamiento del Maribor que sólo dejaba a la incertidumbre si el tino visitante luciría más afinado para remontar.

Un centro cerrado de Krohn Dehli que rozó el segundo poste de Handanovic -minuto 55- corroboró el aumento de la intensidad y vehemencia andaluzas. El esférico rondaba la frontal y la meta eslovenas con frecuencia cuando el danés dejó su sitio a Ganso, un desatascador muy poco utilizado en la entidad del Pizjuán. El brasileño se estrenaría con un pase sedoso, entre líneas, que obligó a los zagueros a emplearse al límite para evitar el remate de Ben Yedder. El arquero local detendría el segundo latigazo de Escudero -minuto 60- y Ganso cabecearía poco cruzado una gran oportunidad visitante, a centro de Mercado.

El primer respingo esloveno en el segundo acto arribaría en un slalom, en transición, protagonizado y rematado fuera por Bohar -minuto 64-. El extremo zurdo repetiría tratativa y resultado para desperezar los contragolpes racheados de sus compañeros, pero Sarabia localizó el envés para ajustar su tímido zurdazo al poste, al vuelo. Marraría el sevillista y Marcucci detectó el bajón del fuelle propio y la ganancia de peso de la medular rival y sentó a Mercado para fijar a Jesús Navas como carrilero. A menos de 20 minutos para la conclusión, Ben Yedder (mano a mano en el área pequeña) y Escudero fallaron ante Handanovic, el mejor de su equipo y del partido.

El desenlace contemplaría el fogonazo sevillista. En el 75 Ganso recibió desde media distancia para chutar y empatar. Handanovic describió un borrón soberano a su desmempeño al no acertar a despejar el centrado disparo y cometer un grosero error. Muriel, Vrsic y Hotic entrarían por Ben Yedder -activo y desacertado-, Pihler y Bohar al tiempo que el ex de Sao Paulo resplandecía como socio de Banega y de Correa, que chutaría al lateral de la red. Y el carioca estuvo a punto de firmar el 1-2 al centro venenoso de Navas -minuto 82-. La dignidad técnica y táctica de los eslovenos sobreviviría en una jornada que no dejó al Sevilla más que el pase a octavos y el punto de cocción de su ilustre mediapunta suplente.

- Ficha técnica:

1 - Maribor: Jasmin Handanovic; Martin Milec, Marko Suler, Jeane Claude Billong, Mitja Viler; Blaz Vrhhovec; Aleks Pihler (Vrsic, m.79), Marwan Kabha; Gregor Bajde, Damjan Bohar (Hotic, m.90); y Marcos Tavares.

1 - Sevilla: Sergio Rico; Mercado (Jesús Navas, m.69), Kjaer, Lenglet, Escudero; Pizarro, Krohn-Dehli (Ganso, m.59); Sarabia, Éver Banega, Correa; y Ben Yedder (Muriel, m.76).

Goles: 1-0, M.10: Tavares. 1-1, M.75: Ganso.

Árbitro: Ovidiu Hategan (Rumanía). Amonestó a los locales Pihler (m.35), Bohar (m.49) y Milec (m.77).

Incidencias: Partido de la sexta y última jornada en el grupo E de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Ljudski de Maribor, con capacidad para unos trece mil espectadores, que casi se llenó y que tuvo una presencia de unos doscientos seguidores sevillistas. El encuentro se jugó con una temperatura que rondó los dos grados bajo cero.

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