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SEMIFINAL - IDA: LIVERPOOL 5 ROMA 2

Salah llama al Balón de Oro y el Liverpool destroza a la Roma | 5-2

Salah llama al Balón de Oro y el Liverpool destroza a la Roma | 5-2
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martes 24 de abril de 2018, 22:36h
El egipcio firmó dos goles y dio dos asistencias para redondear una exhibición del estilo abrasivo de Klopp. Por Diego García

Liverpool y Roma no se habían visto en una instancia continental semejante a estas semifinales de Champions League desde que jugaran la final de la Copa de Europa de 1984, la única en la historia de la institución italiana. Entonces jugaba Carlo Ancelotti en el centro del campo transalpino y los ingleses sumarían su cuarto entorchado en la máxima competición de clubes. Este martes se encontraban dos bloques ansiosos por refrescar su lustre histórico, apeados de la batalla por sus ligas y casi jugándose el curso a esta carta. Ambos venían de tocar techo al eliminar a Manchester City y Barcelona y, plenos de convicción, vislumbraban cerca el inesperado escaño en la final de Kiev.

Jürgen Klopp y Eusebio Di Francesco idearon en este examen a sus obras dos dibujos diferentes. El alemán reprodujo su característico 4-3-3 con Salah, Firmino y Mané arriba. Trataría de incendiar el ritmo desde el arranque un conjunto británico que no pudo contar con el lesionado Emre Can -pieza nuclear- y que entregó a Henderson, Chamberlain y Milner el lanzamiento de la verticalidad. Los romanos apostaron por un modelo más controlador, con tres centrales y seis centrocampistas. Florenzi y Kolarov, carrileros, eran los peones encargados de generar peligro y conectar con Dzeko y Ünder, los islotes. Nainggolan habría de llegar a las dos áreas.

El duelo se desnudaría con rapidez como una conversación en la que los de Anfield quisieron disparar el tempo y los italianos, congelarlo. A lo largo del primer acto los de Klopp fueron capaces de dictar el devenir en dos intervalos. En el primer cuarto de hora se centrarían en atacar por su flanco diestro, con Salah, Chamberlain y Arnold ganando con claridad. A pesar de haber cedido el zurdazo de Strootman que atajó Karius -minuto 2 y a pase del inteligente Dzeko-, el vendaval sería comandado por el egipcio. El pichichi de la Premier guió el galope volátil de la ofensiva red con un slalom y chut -minuto 3- y un pase entre líneas que Firmino tradujo en remate demasiado angulado -minuto 5, al borde del área pequeña-.

El intento de Chamberlain que atrapó Alisson -minuto 8- redundó en la superioridad anatómica de sus compañeros, pero la Roma sobrevivió a la traca del prólogo. No obstante, un disparo en transición y fuera de tino de Nainggolan -minuto 9- decretó la bajada de revoluciones. Se granjearon un mayor peso De Rossi, Strootman, Kolarov y Florenzi y los giallorossi arrancaron parte de la posesión y dieron más importancia al centro del campo, una región de tránsito en el plan local. Esta maniobra coincidió con la grave lesión de Chamberlain -entró el otrora titular Wijnaldum- y con el latigazo al larguero de Kolarov -minuto 19-. Karius marró en el desvío pero lo tocó de forma suficiente para que la percepción de que los capitalinos estaban en el partido no se tradujera al marcador.

El problema para los de Di Francesco es que el hambre y el veneno de los ingleses es latente. Manolas, Juan Jesús y Fazio neutralizaron los balones largos que buscó de forma perpetua la zaga roja, pero en torno a la media hora, rimando con el despertar de Mané, se verían desbordados de nuevo. Era la segunda ignición energética del libreto seductor de Klopp. El momentum, en el argot anglosajón. En dos minutos, el delantero senegalés desbordó a Fazio en una carrera de 30 metros que culminó en un mano a mano desperdiciado con el portero. Y remató desviado un pase de Firmino -tras sentar a Manolas en otro relámpago tras robo-, cuando se encontraba si marca y en el punto de penalti.

Esas dos claras llegadas de Sadio, siempre al espacio a la espalda del trivote defensivo romano, no supondrían más que el anuncio de lo venidero. La relación de acciones de remate hacía irrebatible la toma británica de las riendas del encuentro: Alisson salvaría a los suyos al estirarse y despejar un zurdazo con rosca de Salah -minuto 21, a pase de Mané-; Robertson centró y Mané remató a la red un tanto anulado por fuera de juego -minuto 34-; y Firmino disparó a las manos de su compatriota de inmediato -minuto 35-. Pero al mejor portero del campeonato no le cupo enmienda a los fogonazos de Salah. El arreón era soberbio y estaba sacando de eje a una retaguardia que siempre quedaba fuera de coordinación por la velocidad de la transición local.

El egipcio protagonizó el punto de inflexión trabajado por los pupilos del estratega alemán. En el 37 amortizó una doble pérdida del cuero de Dzeko y de Strootman en el ecuador del terreno que propició una contra que concluyó con un balón suelto en el pico del área. Salah encañonó a la escuadra del segundo poste un zurdazo colosal. Recogió el Liverpool el fruto del desempeño ideado en su adn y lo ampliaría en el 46. En ese punto, después de que Lovren estrellara su testarazo en el travesaño -minuto 38, tras un córner botado por el egipcio- y Wijnaldum probara suerte, recibió un pelotazo de sus centrales y lo uniformó de contragolpe. Combinó con Firmino, en un cuatro para dos desfavorable numéricamente. Y el carioca emitió una asistencia maravillosa coronada por el africano con una vaselina aterciopelada a la salida urgida de Alisson.

Se esfumó el temple competitivo de una Roma que se fue a vestuarios en la lona. Sólo le duró la capacidad de resistencia media hora y su entrenador decidió sentar a Ünder -desconectado- e introducir a Schick. Habían perdido por 2-0 en cuanto a goles y 13-3 en lo relativo a disparos -7 a 2 en intentos entre palos-, por lo que Di Francesco consideró oportuno juntar a dos rematadores de área para amenazar la comodidad inglesa. Pero, además, tenía que ajustar en fase defensiva, pues habían sido abrasados al dejar correr a sus oponentes. Pero el riesgo en cada pase desde la cueva red no desaparecería. Es más, en el 57 Salah ganó la espalda de Juan Jesús, pescó el pelotazo de Arnold y asistió para el 3-0 anotado por Mané.

El modelo de repliegue -como cebo- y castigo a través del juego directo remató un ejercicio sublimado. Los transalpinos se acomplejaron y tuvieron que convivir con la sensación de caminar sobre el alambre tras cada imprecisión. En el 62, Salah volvió a morder en ese mismo espacio para sentar a su par y dejar el cuero, a portería vacía, a Firmino -también extraordinario-. La tesitura puso a los visitantes en un dilema: ambicionar el gol a domicilio o cuidar el sonrojo y rezar por otro despliegue épico en el Olímpico. Tomarían el primer camino: De Rossi y Juan Jesús dejaron su lugar a Gonalons y Perotti. A falta de 20 minutos, y ante la presumible bajada del fuelle ajeno, los italianos intentarían subir enteros en la doma del pentagrama. Mas lo que ocurriría fue el 5-0, obra de Firmino, en un córner lanzado por Milner.

Este Liverpool, como el Borussia Dormund que tumbó al Real Madrid de Mourinho (2013), repitió esa mejor versión que abofeteó al juego combinativo de Guardiola hace semanas. Y en esa cima de rendimiento parecería intocable. Hasta el final de esta jornada memorable para el templo del fútbol de Merseyside cabría una reacción postrera de la orgullosa Roma. El doble remate de Schick que conjugó Karius y la entrada al campo de Ings -por el ovacionado Salah- abonaron el paisaje. Y el gol de Dzeko -de comparecencia anulada pero distinguido-, a pase de Nainggolan y cuando el ritmo se desplomó, corroboró la metamorfosis última. Perotti recortaría hasta el 5-2 al poner en el ángulo un penalti cometido por mano de Milner. El resultado de las sustituciones le regaló a Di Francesco lo suficiente para evidenciar personalidad y ganar argumentos de cara a la vuelta y a una hipotética remontada tan complicada como la asestada a Messi y compañía.

- Ficha técnica:

5 - Liverpool: Karius; Alexander-Arnold, Lovren, Van Dijk, Robertson; Henderson, Oxlade-Chamberlain (Wijnaldum, m.17), Milner; Mané, Salah (Ings, m.73) y Firmino (Klavan, m.93).

2 - Roma: Alisson; Manolas, Fazio, Juan Jesús (Perotti, m.66); Florenzi, De Rossi (Gonalons, m.66), Strootman, Kolarov; Ünder (Schick, m.46), Nainggolan; y Dzeko.

Goles: 1-0, m.35: Salah. 2-0, m.45: Salah. 3-0, m.55. 4-0, m.61: Firmino. 5-0, m.68: Firmino. 5-1, m.81: Dzeko. 5-2, m.85: Perotti (p).

Árbitro: Felix Brych (GER). Amonestó a Alexander-Arnold (m.38), Lovren (m.73) y Henderson (m.85), del Liverpool; y a Juan Jesús (m.26) y Fazio (m.88), del Roma.

Incidencias: partido de ida de semifinales de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Anfield (Liverpool) ante unos 54.000 espectadores.

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