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Irán ayuda a España y asoma a Portugal al abismo | 1-1

Irán ayuda a España y asoma a Portugal al abismo | 1-1
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lunes 25 de junio de 2018, 22:23h
Ronaldo falló un penalti y los de Queiroz, que empataron a última hora pudieron eliminar a los lusos. Por M. Jones

Portugal no tenía un paseo por delante al enfrentarse a Irán en la tercera jornada de la primera fase del Mundial ruso. De hecho, la derrota les conllevaría la eliminación. Por ello, los vigentes campeones de la Eurocopa no podían caer en la indolencia o la relajación ante el presunto menor nivel técnico de los entrenador pos Carlos Queiroz. Se iban a medir a un seleccionado que complicó a España sobremanera y que ganó a Marruecos en el debut. Un examen a la mentalidad y claridad de juego lusos.

Fernando Santos sentó a Moutinho y a Guedes en una apuesta inicial que buscaba acumular la posesión y, así, controlar los contragolpes de los que se cuelgan los iraníes. El rigor táctico en el achique de los aspirantes atenezaría la distribución de un favorito que otra vez se toparía con la densidad y horizontalidad combinativas cuando se les obliga a llevar la iniciativa. Ese no es el escenario más comodo para los lusos y les costó entrar en ritmo.

Porque la capacidad y coordinación en el repliegue de Irán se demostraría rotunda. Conseguirían los de Queiroz empantanar a otro combinado nacional superior desde el prisma de la calidad individual. Su líneas se erigieron cohesionadas, negando la mediapunta a un Portugal impotente por momentos, ya que padecían la reducción total de espacios y las interrupciones continuadas que cultivaron los obreros que iban a escudriñar en la paciencia ajena. Los orientales jugarían a un partido largo y lograrían contagiarlo a sus ilustres contrincantes.

La talentosa medular lusa no alcanzó a tragar la precipitación a la que invitaba el erosivo plan rival y Cristiano Ronaldo viajó sin alimento ni balones en la media hora inicial. Sólo dos lanzamientos lejanos y sin trascendencia del madridista sacaron algo de energía en el bostezo global. Los desmarques de su acompañante nevodoso, Andre Silva, eran vías accesorias que no gozaban de correspondencia y los minutos se quemaban con el 0-0 pretendido por los actores secundarios de esta trama.

Únicamente Ricardo Quaresma emergería como alternativa. Pegado a la cal y en diagonales, el regateador salpicó de desborde a la mole impuesta hasta que al borde del descanso dio la razón a su técnico. El jugador del Besiktas imaginó un gol de otro partido: golpeó el cuero con el exterior de su bota derecha desde el pico del área. La pelota se colaría por la escuadra del segundo poste. El oxígeno volvía a la mente de sus compañeros justo antes del entretiempo. El solvente Ali Beirayand no pudo más que mirar.

Queiroz ordenaría una mayor ambición y el adelantamiento de líneas para la reanudación, porque él y sus jugadores estaban convencidos de poder remontar el resultado. En consecuencia, ofreció el riesgo asumido espacios para que la delantera oponente hiciera caja. Y esa oportunidad le vino a Portugal con celeridad. Ocurrió de manera rocambolesca: Ronaldo fue derribado dentro del área, el colegiado le ordenó levantarse y minutos después señaló penalti (VAR mediante). Pero el Balón de Oro, que lleva cuatro dianas en el torneo, falló la pena máxima. Ali Beirayand adivinó y acertó.

Se abrió una ventana para el esfuerzo iraní, que no torció el gesto. Subió sus revoluciones, cargándose de amarillas, mas amortizaría la incapacidad pata sentenciar de los lusos. Saman Ghoddos, que entró en el 70, bien pudo firmar las tablas por medio de un chut lejano. A continuación Karin Ansarifard (Olympiakos) saltó al verde en la quema de naves oriental. Y los colosos acabaron atrincherados y achicando balones ante el humilde crecido.

Por el camino el gris día de Ronaldo se coronó con un manotazo a Morteza Pouraliganji. El colegiado fue avisado y recurrió a la tecnología, perdonando la roja directa al madridista (la escaramuza cercana a la expulsión quedó en amarilla). Y en el tiempo extra la multiplicación de Pepe y Jose Fonte rebosaría. El batallador equipo de Queiroz empujó y recogió el fruto merecido: una mano en el área propia de Cedric, pitada como penalti por el VAR, fue puesta en la escuadra del arco defendido por Rui Patricio por medio del derechazo trascendental de Karim Ansarifardm -minuto 92-. El sensacional golpeo del 10 iraní todavía pudo dar paso a un premio mayor, pero el último chut sobre la meta lusa se fue la lateral de la red. La selección ibérica salvó el pellejo y acabó segunda. Uruguay les espera en cuartos y la hinchada iraní quedó muy satisfecha.


- Ficha técnica:

1 - Irán: Ali Beiranvand; Ramin Rezaeian, Morteza Pouraliganji, Majid Hosseini, Ehsan Haji Safi (Milad Mohammadi, m.56); Saeid Ezatolahi (Karim Ansarifard, m.75), Alireza Jahanbakhsh (Saman Ghoddos, m.70), Omid Ebrahimi, Mehdi Taremi, Vahid Amiri y Sardar Azmoun.

Entrenador: Carlos Queiroz.

1 - Portugal: Rui Patricio, Cédric Soares, Pepe, José Fonte, Raphael Guerreiro; William Carvalho, Adrien Silva, Joao Mario (Joao Coutinho, m.84), Ricardo Quaresma (Bernardo Silva, m.69); Cristiano Ronaldo y André Silva (Guedes, m.96)

Entrenador: Fernando Santos.

Goles: 0-1, m.45: Ricardo Quaresma; 1-1, m.92: Karim Ansarifard, de penalti

Árbitro: Enrique Cáceres (PAR). Mostró tarjeta amarilla a Raphael Gerreiro (m.33), Ricardo Quaresma (m.60) y Cristiano Ronaldo (m.83) y a Ehsan Haji Safi (m.52) y Sardar Azmoun (m.54), de Irán.

Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada del Grupo B del Campeonato del Mundo de Rusia 2018 disputado en el estadio Mordovia Arena de Saransk ante unas 41.600 espectadores.

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