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J2 - GRUPO B: 2-4

Messi y un inseguro Barcelona tumban al Tottenham | 2-4

Messi y un inseguro Barcelona tumban al Tottenham | 2-4
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miércoles 03 de octubre de 2018, 22:53h
El argentino brilló como generador de fútbol para sacar tres puntos de Londres en otro mal día de su zaga. Por Diego García

Wembley se engalanó este miércoles para acoger un partido de fútbol de altura. Se examinaban el Barcelona y el Tottenham, dos equipos que combatirían sobre el verde por la iniciativa y la preponderancia -física o técnica-, dibujando un delicioso duelo en el que la valentía táctica y la reducción de espacios exigían lo mejor de los artistas en liza. Los ingleses sufrían una mayor urgencia que los catalanes, pues comenzaron esta Liga de Campeones con derrota ante el Inter en San Siro. Y con este libreto y algunas rotaciones se desataría una batalla a la que colaboró el mal estado del tapete.

Ernesto Valverde se vio obligado a suturar las lesiones de Umtiti y Sergi Roberto. Apostó por Semedo y Lenglet para suplirles y, además, colocó a Arthur en la medular para que Coutinho se sumara a Messi y Luis Suárez. Trataba el técnico español de remozar la morfología de su once con el fin de romper la mala inercia liguera y ganar equilibrio -Dembele fue suplente- ante el intento de ida y vuelta que anhelaban los locales. Y Mauricio Pochettino eludió la zaga de tres por las bajas de Verthongen y Aurier y padeció la pérdida de la lucidez de los ausentes Eriksen y Dele Alli. Sin esos faros, perderían los londinenses su característica fluidez en la transición.

Y arrancaría el minutaje con un bombazo. Cuando los dos escuadrones amenazaban con presionar a cancha completa y todavía se estaban asentando, Lionel Messi dibujó un pase quirúrgico a la espalda de Trippier y hacia la incorporación profunda de Jordi Alba. Lloris salió de su portería de manera suicida y llegó tarde, por lo que el lateral español cedió para que Coutinho abriera el marcador a placer, desde el punto de penalti y sin un arquero frente a él. Corría el segundo minuto.

Respondió el bloque inglés sin torcer el gesto. Aplicaron su plan tendente a conducir el envite al plano anatómico por medio de la guerra de guerillas y las superpoblación de una medular que fue víctima de la hipercatividad hasta el minuto 20. En ese intervalo las imprecisiones y el centrocampismo se extendieron hasta asfixiar el hueco para que el talento brotara. El trabajo y el rigor táctico generalizados coparon la escena, pero en ese ajedrez se intuía una mayor comodidad combinativa de los visitantes. No obstante, Lenglet tuvo el segundo en una falta botada por Messi, mas su cabezazo se marchó al cielo -minuto 15-.

Navegaba con algo más de continuidad en la asociación y la gestión del cuero un Barça que, como sus contrincantes, presionaban arriba, con la defensa adelantada, hecho que les sedujo para alternar la horizontalidad con fogonazos verticales y al espacio. Así arrancó el Tottenham su tiro a puerta inaugural y sentenciarían los azulgrana. La primera acción correspondió a un pelotazo emitido por Alderweireld que bajo Son y engatilló Kane desde media diatancia -a los guantes de Stegen, en el minuto 25-; y la segunda reafirmó la distinción de la calidad individual en un pentagrama comprimido y replegado sobre sí mismo.

El 0-2, anotado en el 28, retrató las diferencias de los dos bandos en lo concerniente a la clase y personalidad para jugar con la pelota. Messi, omnipresente, activó un centro preciso desde el pico del área que Suárez templó con el pecho para el remate fallido de Coutinho. Sin embargo, la concentración del brasileño le permitió salvar la redonda en línea de fondo, y no sólo eso: en el escorzo atisbó la llegada de segunda línea de Rakitic en solitario y conectó con él. El croata enchufó una volea imperial que se coló tras chocar con el poste. Un golpeo sublime para culminar una maniobra jerárquica de los barceloneses.

La activación tras pérdida de los culés negó la salida rasante al mediocentro conformado por Winks y Wanyama (los relevos de Eriksen y Delle Ali) y cuando se atravesaba la media hora la posesión se pintaría de azulgrana de forma incontestable. Habían domado al adn de la Premier League con carácter, implicación de todos y tino en el toque. Las ayudas inglesas no llegaban a tiempo y Pochettino prefirió bajar la altura de su zaga para no conceder más goles, quedando contreñido al contragolpe. Ordenó este movimiento toda vez que Messi imaginó un pase filtrado al espacio, desde la banda, y hacia el desmarque de Suárez. El charrúa cruzaría su intento en demasía -minuto 29-.

El descanso sobrevendría con un lapso de intercambio de llegadas que acabaría zanjado por lo obtuso de la mediapunta inglesa (Lamela y Son resultaron intrascendentes y los carrileros locales no pasaron del ecuador del terreno) y la soga controladora en ambas fases del juego del vigente campeón de LaLiga. En ese periodo Coutinho chutó a las manos de Lloris; los Spurs respondieron con una contra dirigida por Kane y Lucas Moura que Lamela concluyó con un centro desviado para la reacción de reflejos de Stegen -con una mano providencial después del rebote de Piqué-; y la asociación más larga visitante desembocó en el pase de Jordi Alba que La Pulga remató centrado.

Arthur creció en alianza con Busquets y Rakitic y el club catalán juntó sus líneas gracias al descenso de metros de un Messi clarividente. El timón del tempo perteneció al favorito, que arribó a vestuarios con el 62% de posesión y un 1 a 10 en lanzamientos. El marcador y las sensaciones -de falta de convicción- arrinconaron a un Tottenham necesitado de salvar, siquiera, el empate. Por ello Pochettino decretó una aceleración y aumento de la presión, con lo que asumía los riesgos que dejaba a su espalda. Y el 10 blaugrana lo subrayaría en menos de 10 minutos con dos chuts al poste y el 1-3.

El argentino neutralizó la exigua euforia inglesa posterior al tanto de Kane -en una contra meritoria lanzada por Lamela y rematada, de forma ajustada al segundo palo, tras recorte sobre Semedo-. Lo hizo gestando y finalizando la mejor jugada coral del día. La sinfonía nació cuando Arthur puso un envío vertical que el zurdo recogió entre líneas. Abriería Lionel hacia la subida de Jordi Alba, que devolvió un centro identitario, hacia atrás. Coutinho y Luis Suárez amagarían el disparo y Messi reafirmó la sentencia de la victoria con una sutil caricia, de primeras y pegada a la madera, que derrumbó a Lloris. También decayó la fe de los londinsenses en ese minuto 56.

Pero 10 minutos después el más brillante desempeño atacante azulgrana del curso se estampó contra la rémora que arrastra desde agosto: los fallos defensivos. Un error de Lenglet regaló a Lamela un zurdazo que significó el 2-3. Stegen nada pudo hacer ante el desvío venenoso de su retaguardia. Y el germano fue fiscalizado por Sissoko -que entró por Son- de inmediato, con una volea a centro de Trippier. Wanyama había sido reemplazado por Dier y los londinenses reforzaron su órdago de presión abrasiva. Quedaban más expuestos al contraataque rival, aunque lograron deshacer la anestesia culé y prender una anárquica locura vertical.

A 20 minutos para el 90 Luis Suárez, Lucas Moura y Kane volvieron a probarlo, sin éxito. Peleaba el Barça para recobrar el centro del campo y domar el devenir. La orgullosa agonía local se lo pondría difícil, con una valentía posicional admirable que trompicó la circulación dominadora. Fernando Llorente -por Lamela, lesionado-, Rafinha -por un Coutinho vaciado-, Arturo Vidal -en lugar de Arthur, venido a menos- y Vermaelen -por un Busquets molesto- participarían, refrendando las diversas direcciones buscadas por los preparadores. Y los ingleses morirían encerrando a los catalanes con una tormenta de centros. Lenglet salvaría dos oportunidades nítidas -minuto 85- y Stegen atraparía el cabezazo de Sánchez -minuto 87-. Finalmente, Messi firmaría el 2-4 y su hat-trick al amortizar un robo alto y asistencia de Jordi Alba para batir a Lloris en el mano a mano -minuto 91-. Haciendo justicia y repitiendo, sin palabras, que este año quiere el trofeo continental.

- Ficha técnica:

2 - Tottenham: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets (Vermaelen, m.91), Rakitic, Arthur (Vidal, m.87); Messi, Coutinho (Rafinha, (m.83) y Luis Suárez.

4- Barcelona: Lloris; Trippier, Alderweireld, Sanchez, Davies; Wanyama (Dier, m.57), Winks, Lucas; Lamela (Llorente, m.79), Son (Sissoko, m.66) y Kane.

Goles: 0-1, Coutinho, m.2, 0-2, Rakitic (m.28), 1-2, Kane, (m.52), 1-3, Messi (m.56), 2-3, Lamela (m.66), 2-4, Messi (m.91).

Árbitro: Felix Zwayer (GER) amonestó a Alderweireld (m.14), Wanyama (m.40), Lamela (m.43), Kane (m.74) y Dier (m.93) por parte de los locales y a Arthur (m.59) y Busquets (m.71) por parte de los visitantes.

Incidencias: Partido correspondiente la segunda jornada de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Wembley (Londres).

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